Uno de ellos fue asesinado y dos escaparon; aseguran que Cuauhtémoc Salgado no estaba con ellos
Se presentan en Chilpancingo para aclarar que «no son asesinos» y que solo estaban comisionados para el resguardo de la vivienda
Jonathan Cuevas/API
Chilpancingo, Gro. 31 de Mayo del 2019.- Los hombres exhibidos en un narco video en días pasados, luego de ser privados de su libertad en la casa del extinto alcalde de Coyuca de Catalán, Abel Montúfar Mendoza, ofrecieron una conferencia de prensa en Chilpancingo donde afirmaron que los obligaron a decir que habían cometido crímenes a nombre de los hermanos Erit, Saúl y Bonifacio Montúfar.
Se trata de dos agentes en activo de la Policía Auxiliar, de nombres: Semei Aldama Francisco y Adrián Santiago González, quienes se presentaron ante los medios de esta capital en un edificio del centro de la ciudad, y mostraron las heridas que les hicieron sus captores.
Relataron que el día 27 de Mayo aproximadamente a las 4:45 de la tarde, uno de ellos salió de la casa de Abel Montufar para realizar una recarga telefónica, pero fue interceptado y privado de su libertad por un grupo de hombres armados que permanecían afuera del domicilio en una camioneta roja marca Tajo.
«Me interceptaron, me apuntaron con armas y primeramente me preguntaron que cómo me llamaba y si yo era el que cuidaba la casa de Abel Montufar, y me dijeron que esa casa ya no le pertenecía al señor Montúfar, que ahora le pertenecía a un tal José Pineda», explicó Adrián Santiago.
Acto seguido, lo golpearon y llevaron a una casa de seguridad en donde le preguntaron cuántas personas cuidaban la casa y con cuántas armas contaban, a lo cual les respondió por temor a que lo fueran a matar.
Cerca de las 19:45 horas, un grupo de personas vestidas de militar ingresó a la casa realizando disparos con armas largas y cortas, luego de chocar una camioneta roja contra el portón.
Al ingresar se identificaron como elementos del Ejército Mexicano para someter y desarmar a los encargados del resguardo de la vivienda que eran dos en ese momento.
A golpes y arrastrándolos, fueron sacados del domicilio para subirlos a una camioneta donde los vendaron de los ojos y llevaron a una casa de seguridad donde ya estaba el primero que había sido privado de su libertad.
Semei Aldama relató que fue llevado solo a otro cuarto en donde lo torturaron y le pedían información que él desconocía, sobre todo de los crímenes de algunos políticos y funcionarios de la región.
Aunque dijo desconocer la información que le requerían, le dijeron que iban a grabar un video y al hablar tenían que leer lo que les habían escrito en ina libreta, y fue por eso que declararon de manera forzada haber cometido diversos crímenes a nombre de los hermanos Montúfar.
Aseguraron que fueron obligados a inhalar cocaína y beber cerveza para que no estuvieran nerviosos a la hora de la video grabación, pero además, tuvieron que repasar antes la lectura de lo que iban a decir.
«Bajo amenazas físicas y psicológicas nos obligaron a declarar todo lo que se dijo en ese video, por eso quiero aclarar que es totalmente falso señores, yo no soy un asesino y es por eso que vengo a pedirle perdón a las personas a las que yo nombré en ese video bajo amenaza», dijo Semei.
Los dos se asumieron como trabajadores de Bonifacio Montúfar Mendoza, director de la Policía Auxiliar del Estado, y dijeron estar encargados del resguardo de esa casa desde hace un año, después del asesinato de Abel Montúfar.
Aseguraron que solo cuidaban la propiedad porque desde hace un año ningún integrante de esa familia habita ahí, y tampoco hacen visitas, moentras los tres elementos a cargo se limitaban a salir a comprar cuando estaban en servicio, bajo la comisión que les dieron en la Policía Auxiliar.
Los dos agentes estatales aseguraron que se escaparon al siguiente día de haber sido capturados, porque los trasladaban a otra casa de seguridad pero los dejaron en un lugar que dijeron desconocer, donde supuestamente pasarían a recogerlos otras personas, pero en ese momento aprovecharon para desamarrarse y huir, caminando entre cerros durante toda la noche hasta llegar a una comunidad llamada Valle del Sol, municipio de Pungarabato, donde fueron auxiliados por una persona.
El tercer policía de nombre Emanuel Martínez murió inmediatamente después del ataque a la casa de Abel, según la información de los policías que, aclararon que Cuahutémoc Salgado Arroyo, hijo del ex dirigente estatal del PRI, no se encontraba con ellos, por lo cual dijeron desconocer donde lo capturaron a él.
No obstante reconocieron que conocían al joven Cuauhtémoc porque fue en dos ocasiones a la vivienda a recoger algunos cuadros que trajo a la familia hasta la ciudad de Chilpancingo. (Agencia Periodística de Investigación)