Prometen comuneros del Alto Balsas que "rodarán cabezas"

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Fotos de Johnatan Cuevas

*** Citan a los comuneros en el TUA de Iguala para instalar una mesa de diálogo, pero ahí un magistrado les informa que no podían resolverles la liberación de los 14 retenidos, por lo que se abortó la sesión
*** No negociarán la vida o libertad de sus familiares a cambio de las tierras; aclara San Miguel
Jonathan Cuevas/API
Iguala, Gro.- Habitantes de San Miguel Tecuiziapan aclararon al gobierno del Estado, que la vida y libertad de sus familiares y compañeros retenidos en Analco, no están sujetas a negociación a cambio de las tierras en disputa en la zona del Alto Balsas. Frente a representantes de los tres niveles de Gobierno advirtieron que “van a rodar cabezas”.
Al menos 40 indígenas Nahuas de San Miguel acudieron este martes al Tribunal Unitario Agrario (TUA), distrito 51 con sede en Iguala de la Independencia. Fueron citados ahí por representantes del gobierno estatal y los municipales de Tepecoacuilco de Trujano y Mártir de Cuilapan (Apango).
Su audiencia fue agendada a las 10:00 de la mañana pero, como se les avisó durante el transcurso de la misma mañana, arribaron a las instalaciones del TUA a las 11:00. Cuando solicitaron acceso, trabajadores del Tribunal se los negaron bajo el argumento de que no habían llegado a la hora establecida.
Esto provocó el enojo de los indígenas que reclamaron entre gritos y advertencias, el no tener acceso a un edificio que “debería ser público”.
Una mujer reclamó: “Como siempre, seguro están haciendo una reunión clandestina, así se han acostumbrado. El pueblo de San Miguel pregunta: ¿Van a abrir? ¡O no van a abrir!”. Enseguida vino un silencio de los trabajadores del Tribunal.
Salió hasta la reja de entrada el subsecretario de Asuntos Políticos de la Secretaría General de Gobierno, Saúl Barrios Zagal, quien pidió que se conformara una comisión para que les dieran acceso. En conjunto, los pobladores de San Miguel aclararon que entrarían todos o ninguno, porque todos eran la comisión designada por el pueblo.
Luego de estar aproximadamente 20 minutos bajo los rayos del sol esperando a ser atendidos en una reunión a la que fueron convocados por las propias autoridades; los indígenas advirtieron que se retirarían para regresar a su pueblo e informar en asamblea que las autoridades del Gobierno del Estado y del Tribunal Agrario, se habían negado a recibirlos.
“Ya vimos que aquí no nos quieren atender. Vámonos mejor con el pueblo que está bien encabronado y que allá se decida qué acción vamos a hacer. Nosotros mismos vamos por nuestra gente pero que sepan que si sucede otro enfrentamiento, estará bajo su responsabilidad”, expresó uno de los inconformes.
Pero antes de que se retiraran y mientras otro campesino advertía que habría un enfrentamiento “mucho más sangriento” entre Analco y San Miguel; los elementos de seguridad del Tribunal abrieron el portón. Se les quiso pedir credencial para tener un registro de quienes ingresaban pero, en respuesta una mujer indígena les respondió que les mostraría su credencial “cuando anden en campaña”.
La reunión…
Dentro de la sala de audiencias, los habitantes de San Miguel esperaron otros 20 minutos a que se presentara el magistrado Delfino Ramos Morales. Entre otras personalidades, estuvo el subsecretario de Asuntos Políticos del Gobierno del Estado, Saúl Barrios Zagal; el presidente municipal de Mártir de Cuilapan, José Guadalupe Rivera Ocampo; el síndico del municipio de Tepecoacuilco de Trujano, Facundo Juárez Fuentes y, dos representaciones regionales de la Comisión Estatal de Derechos Humanos; una dijo llamarse Miriam Rabadán y, la otra se negó a dar su nombre luego de que agredió verbalmente a los indígenas de San Miguel.
Para iniciar el diálogo, el magistrado del TUA cuestionó el por qué estaban ahí los ciudadanos de San Miguel Tecuiziapan, a lo que la señora Socorro Juárez respondió que eso mismo preguntaban ellos (los indígenas), pues solo buscaban la liberación de sus 14 compañeros retenidos en Analco y, había sido el gobierno del Estado el que los había citado en el Tribunal de Iguala.
El subsecretario de Asuntos Políticos explicó primero que los 14 retenidos “están bien de salud”, y aunque dijo que se han soltado muchos rumores en el sentido de que sus compañeros o familiares están siendo torturados, afirmó que eso era falso.
Luego detalló que en la plática que tuvo con los ciudadanos de Analco el pasado lunes, le plantearon que si querían que se liberaran a las 14 personas retenidas, se tenía primero que destrabar el conflicto agrario, motivo por el cual citó a la gente de San Miguel en el TUA, para llegar a acuerdos respecto a las más de 3 mil hectáreas de tierra en disputa.
Propuso generar una mesa de diálogo a fin de que sean liberados los antes posible los retenidos, aclarando en varias ocasiones que lo que buscaba la gente de Analco es que se ejecute la sentencia del TUA en los términos en que se hizo los días 26 y 27 de febrero pasado, cuando se dio un fallo a favor de San Agustín Oapan de la que Analco es un anexo, aunque el pueblo es perteneciente a Tepecoacuilco de Trujano y la cuadrilla de Mártir de Cuilapan.
Pidió que se haga el “caminamiento” para que se delimite el territorio de Analco y el de San Miguel, y, posteriormente negociar la liberación de los retenidos. Solicitó que todo se hiciera sobre la vía pacífica y evitar más confrontaciones.
A esta postura los habitantes de Tecuiziapan respondieron que no se podía negociar tierras pasando sobre los derechos humanos de 14 personas que, insistieron; han sido torturadas. Agregaron que tienen información de que a sus familiares los golpearon y “encueraron” cuando llegaron a Analco y, atados con las manos hacia atrás, los mantienen torturándolos, tirados sobre el suelo de tierra.
Aclararon que no estaban dispuestos a negociar la tierra sin que antes se liberara a los 14 retenidos. En este contexto pidieron la intervención del magistrado del TUA ahí presente quien se limitó a aclarar que la liberación de los retenidos no estaba dentro de sus funciones o posibilidades, por lo que no tenían nada que negociar con él en ese sentido.
El subsecretario de Gobierno del Estado afirmó que la gente de Analco está en la disposición de dialogar sin usar la violencia, pero siempre y cuando se delimite lo antes posible el territorio. Además aclaró que les hicieron ver que con la retención de las 14 personas, estaban cometiendo un delito. “Que están cometiendo un delito con la retención de estos señores, lo están cometiendo y ellos lo saben”, sentenció el funcionario estatal en referencia a Analco.
Por su parte el presidente municipal de Mártir de Cuilapan recordó que había dos decesos de parte de la comunidad de Analco, indicando que el pueblo que no estaba presente, eran los más afectados. Pidió a los de San Miguel que se sensibilicen para llegar a acuerdos y el conflicto se resuelva por la vía legal, para que no haya más enfrentamientos como el suscitado el pasado 14 de marzo.
“También entiendan que por parte del municipio de Mártir fueron dos muertos que, de alguna manera no se va a poder subsanar ese daño y, que de alguna manera nosotros también estamos abonando a que esto se desatore de la mejor manera”, expuso.
Afirmó que el municipio ha garantizado que se les esté dando agua y comida debidamente a los retenidos, así como que no se les golpee o torture, para lo que pidió también dejar que el TUA delimite el territorio a favor de San Agustín y Analco, y, que este mismo martes se gestionaría la liberación de las personas privadas de su libertad.
El edil dijo que hay una sentencia del TUA a la que los pueblos se deben de acatar, pero también solicitó a las autoridades federales y estatales destrabar el conflicto de forma inmediata, alertando que hay más pueblos que ya se están involucrando en el conflicto, lo que podría desatar un enfrentamiento mucho mayor al que se dio recientemente.
Se pudo confirmar después que los pueblos de Ahuelican y Tula del Río ofrecieron su respaldo a San Agustín Oapan y Analco para que, en caso de ser necesario enfrenten a San Miguel. Pero por parte de éste último pueblo, los habitantes afirmaron que les ofrecieron respaldo de San Francisco y Tulimán, éste último pueblo de Huitzuco.
De darse una confrontación entre todos estos pueblos, estarían involucrándose localidades de gran parte de la zona del Alto Balsas y, tres municipios: Tepecoacuilco de Trujano, Mártir de Cuilapan y Huitzuco de los Figueroa.
El magistrado Delfino Ramos habló solo para deslindarse pero, entre sus comentarios dijo: “lamento mucho los hechos porque esto no debió de haber ocurrido así. No hay alguna razón para que una persona retenga a otra. No hay ninguna justificación que una persona agreda a otra y menos que le arrebate la vida.
También aclaró que hay una sola sentencia dictada en 1987 por el tribunal de Chilpancingo y, en la actualidad solo se está continuando con la ejecución de esa sentencia porque desde 1999 el tribunal inició dicha ejecución. La gente que actuó, la gente que lesionó o que está reteniendo, está incurriendo en un delito, pero eso no corresponde perseguir al Tribunal Agrario”.
“Por eso les digo que esta no es la vía. Ustedes vienen a que el Tribunal ordene la liberación de los retenidos pero este Tribunal no puede ordenar eso, eso ya corresponde a otras instancias”, aclaró.
Entonces los indígenas cuestionaron a los representantes del Estado el por qué los habían citado ahí si no era la instancia competente para negociar la liberación de los retenidos. Inconformes los comuneros de San Miguel decidieron abortar la reunión e informarle a su pueblo que no había respuesta concreta de las autoridades y, deberían por cuenta propia acudir a Analco para rescatar a sus compañeros y familiares.
“Nos retiramos porque no tiene caso que estemos aquí. Entonces con un vil engaño nos trajeron aquí”, reprocharon y, varios se levantaron de sus sillas para abandonar la sala. Antes advirtieron que “rodarán cabezas” en Alto Balsas y, ocurrirá un enfrentamiento más sangriento del que eran responsables el Gobierno del Estado y los gobiernos municipales de Tepecoacuilco y Mártir de Cuilapan.
Reclamaron a la Comisión de Derechos Humanos que fungían como mero “membrete” porque no accionaban para resguardar los derechos de las personas retenidas.
Una mujer dijo que exigían a las autoridades que en ese momento presentaran a sus familiares en San Miguel. En su caso dijo tener a su esposo anciano y con enfermedades, entre los retenidos. “Si ustedes no hacen nada, el pueblo se levanta”, sentenció.
Un campesino también alzó la voz: “Por muy pobres que seamos, alguien nos espera en casa señores. Nos regresan a la época de Porfirio Díaz donde solo ustedes toman decisiones. Señores, todos somos iguales ante Dios y tenemos hueso y carne, esto quiere decir que también están aptos de sufrir algún día, en otras maneras porque según son de alta sociedad. A los pobres ustedes prefieren matarlos sin darles tristeza, pero tenemos corazón señores. El valiente vive hasta donde el cobarde lo resista y esto ya nos está llegando hasta el cuello”.
Otro hombre alertó: “a nosotros no nos hace falta valor por ir a rescatar a nuestros compañeros. Estuvimos esperándolos a ustedes que rescataran a nuestros compañeros pero les hace falta coco (cerebro), desgraciadamente se les está oxidando el coco. yo les digo bien claro que los caídos de Analco no los mató San Miguel”.
“En estos momentos nosotros nos retiramos y lo que venga. Hacemos responsables a los presidentes municipales de Mártir de Cuilapan y de Tepecoacuilco, al magistrado y al subsecretario de Gobierno. Ya no hay nada, se rompe el diálogo y lo que venga. Aténganse a las consecuencias”, agregó.
Justo en el momento en que se retiraban de la sala, su abogado los detuvo y les pidió esperar al menos a que se realizara un documento en el que el gobierno del estado se comprometía a liberar a los retenidos durante este mismo día, y que al siguiente (miércoles 18 de marzo), se presentarían peritos del TUA en la zona limítrofe de San Miguel y Analco, para delimitar los territorios de acuerdo a la sentencia emitida desde 1989.
Es preciso mencionar que hasta las 20:00 horas, los retenidos no habían sido liberados, con lo que no se tenían las condiciones necesarias para que subiera gente del TUA para ejecutar la delimitación de las tierras y, continuaba la tensión ante un enfrentamiento al que se podrían sumar más pueblos en respaldo a las dos partes en conflicto. (Agencia Periodística de Investigación)

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