Por: Miguel Ángel Mata Mata
— ¿Jacko?, preguntamos.
— ¡Jacko!, nos confirmaron.
Por la tarde noche, uno de los perredistas aspirantes, Víctor Aguirre, dijo que su partido se equivocó y que en los siguientes días fijaría una postura al respecto. Luego, el otro aspirante, David Jiménez Rumbo, dijo algo similar: fijaría una postura al respecto de lo que también considera una equivocación.
— ¿Quién respaldó a Jacko?, ha sido la pregunta que halló respuesta en el hecho de que fue Beatriz Mojica quien ordenó una reunión, en Acapulco, en el restaurante Carmenere, entre la dirigencia estatal del PRD y casi todos los aspirantes.
— A Jacko, por separado, lo citó a la ciudad de México.
En las oficinas del partido Movimiento Ciudadano, Ricardo Mejía Berdeja fue inscrito sin mayor problema. El consejo estatal de esa agrupación aprobó por unanimidad su candidatura.
En Acción Nacional, Alejandro Martínez Sidney amagó con inscribirse como candidato a la alcaldía. Reculó. Ningún panista se medirá en la encuesta para hallar al candidato a la presidencia municipal de Acapulco, por el frente conformado por MC, PAN y PRD. Algo les dijeron a los panistas desde la ciudad de México que mejor metieron su cabeza, como el avestruz, en un hoyo.
La encuesta será aplicada el próximo lunes trece de marzo. Medirán a Ricardo Mejía y a Jacko Badillo. El ganador será el candidato del famoso Frente.
Hasta ahora están definidos los candidatos de la coalición integrada por el PRI y partido verde, Ricardo Taja y del PANAL, Rubén Figueroa Smutny. El Movimiento de Regeneración Nacional aun especula. Al parecer la desbandada de perredistas a su seno le orillará a modificar estrategias.
Por su parte, los partidos del Trabajo y Encuentro Social, amagan con abandonar la coalición con MORENA y postular candidatos propios: Javier Solorio y Carlos Zeferino Torreblanca Galindo, respectivamente. A éste último, por cierto, su padre le ha quitado un nombre y un apellido y le dice Carlos Galindo.
En una encuesta seria aplicada en septiembre del año pasado, ya aparecían los nombres de los personajes que ya son candidatos.
En el uno apareció Ricardo Taja; en el dos Joaquín Badillo; en el tercero Ricardo Mejía; Julieta Fernández, Ernesto Rodríguez y muy lejos Rubén Figueroa Smutny. Torreblanca y Solorio aparecían aún más lejos. Pero…
Ese trabajo se llevó a cabo en septiembre. Taja traía un buen trabajo territorial en su partido; Badillo aun pertenecía al Partido Verde; Ricardo Mejía mantenía su postura como eficiente legislador; Figueroa insistía en su pleito personal con el gobernador; Torreblanca no superaba la decepción de que su padre le ha cambiado el nombre y apellido y Solorio pretendía convencer de su popularidad con cirugías de bubis.
La fotografía actual debe ser distinta. Porque mientras PRI y verde se han unido en torno de su abanderado; MORENA cacha a los miles de decepcionados perredistas; Movimiento Ciudadano ha mostrado una actitud similar a los priístas, al unirse en torno a Ricardo Mejía, el PRD ha sufrido fugas de importantes segmentos, grupos y votos, en dos etapas:
- Cuando se impuso a la perdedora Beatriz Mojica como candidata al Senado de la República.
- Ahora que Beatriz Mojica demostró que ni el dedo de AMLO pesa como el de ella, al imponer al ex candidato del aliado del PRI, el partido verde, Jacko Badillo, y despreciar a sus compañeros de partido.
¿Querían saber quién mató al PRD en Acapulco? Ha sido su secretaria general quien, aferrada a no soltar candidaturas, sino a ella misma, ha dado certera puñalada al corazón de los perredistas quienes, en lo íntimo, confiesan: ¡Vamos a perder!
Las encuestas, por lo regular, se aplican a población abierta. Se consulta a ciudadanos que aún no saben el valor de ser, precisamente, ciudadanos. No hemos abandonado nuestra cultura de ser súbditos y, por tanto, necesitamos que sean las estructuras de los partidos las que nos lleven de la mano a votar en la urna.
La que levantarán el lunes, para seleccionar al abanderado de la coalición integrada por Acción Nacional, Movimiento Ciudadano y PRD, será una simulación que justificará la imposición que, desde la ciudad de México y con el aval de la empresa PRD S.A. de C.V. , se haga para pretender legitimar lo que fue una clara operación de compra y venta de una candidatura.
— ¿De a cuánto fue el chingadazo?
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