La cultura de mi pueblo Copalteco

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El 3 de Mayo, día de la Santa Cruz.

Por Cristina García Florentino
Región de Costa Chica

Las fechas conmemorativas más significativas para la cabecera municipal copalteca son un signo grato de distinción comunitaria, pues se pueden citar una serie de festividades tanto cívicas, religiosas y sociales que le han dado lustre a nuestra cultura regional, por lo que trataremos de develarlas lo mejor posible y con el enorme orgullo que estos sucesos nos provocan desde nuestro origen.
El 3 de mayo Día de la Santa Cruz. *
Durante la madrugada de este día, los pobladores copaltecos se empeñan en preparar, disfrutar todos los detalles que esta festividad exige; el pueblo amanece “desierto”, pues las familias enteras, desde muy temprano, se trasladan a “Playa del Mangle” que es un sitio costero abierto de belleza virginal.
Una vez que llegan inician las actividades que año con año se desarrollan puntualmente: la creencia popular es de que el cura da la bendición religiosa en la capilla, al mar, como una riquísima fuente inagotable de vida y producción marina por lo que los hombres y mujeres de fe, se sienten confortados y bendecidos por su máxima autoridad católica, que promueve este credo.
Acto seguido se iniciaba una convivencia popular en la que las comidas típicas como mariscos, caldo de cuatete, de robalo y de camarón, aderezados con tortillas hechas a fuerza de mano y comal, arroz blanco con frijoles y carne asada de cerdo, conocido mundialmente como morisqueta hacen su aparición para delicia de los viandantes; las botanas de todos los sabores y colores hacen su pronta presencia para regocijo de chicos y grandes.
Y . . . aparecen los primeros quijotes andantes que traen bajo el brazo sus animales más audaces y valientes de las “galleras” copaltecas . . . vuelan “giros” y “colorados” y miles de pesos se apuestan confiados a las patas de sus mejores gallos de pelea. Los galleros de la región se cruzan en las apuestas en un acto ansiosamente esperado y preparado, seleccionando sus mejores crías para los derbis galleros.
Más tardecito empieza el jolgorio popular; el baile costeño hace su aparición y las mujeres y varones copaltecos se ambientan al son de las chilenas más picantes y alegres sacadas de la antigua tradición costachiquense.
Dicho sea al vuelo, este género bailable y cantable tiene su origen sudamericano, pero la Costa Chica guerrerense ya tiene “derecho de propiedad” por su adopción centenaria, con ritmos alegres y divertidos, con coplas sensibles y bullangueras y con una interpretación comunitaria sin igual y vistosísima, entre gritos pendencieros, dedicatorias amorosas y coqueteos atrevidos. . . ¡agüita de coco!
En una de esas y con unos alcoholazos de entre vickis, coronitas, ámbar, whisky, mezcal, o aguardiente entre pecho y espalda, surgen los primeros versos poéticos para interpretar, preferentemente, las composiciones poéticas como el corrido “Sentimientos de Copala” que narra las vicisitudes más violentas de la tierra y las hermosas composiciones versadas, rítmicas y rimadas de “Copala Guerrero” y “Mi lindo Copala” que hacen la delicia de los copaltecos . . . y amigos que los acompañan.
Ya entrando la tarde primaveral, empieza el regreso a los nidos de amor de nuestro querido pueblo para descansar el alma. . .y así cada 3 de mayo, por los siglos de los siglos, para orgullo de Copala.

(*Datos obtenidos de “ASÍ SOMOS”, Órgano quincenal de información histórica. Dirección de Vinculación Cultural de la SEG, 15 de Febrero de 2003.)

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