A Osama Bin Laden, el criminal más buscado del mundo, lo ubicaron tropas estadounidenses en lo más recóndito de las montañas de Afganistán y lo asesinaron (pues no merecía juicio), y su cadáver fue arrojado al mar para que no fuera motivo de culto de los talibanes.
Pero sabe por qué lo localizaron? Por inteligencia, que es lo que hace falta en militares, marinos, federales, ministeriales y policías municipales que vemos ir y venir en la costera.
Ellos no son capaces de dar con en delincuente de menor clase, así que ni se diga con miembros del crimen organizado.
Como canta El Buki: «A dónde vamos a parar?», nada más hay que ver la balacera de ayer en Icacos. Ya se llegó al límite. A ver hasta cúando
La sociedad porteña está a punto de perder el miedo y hacer justicia por propia mano y entonces sí agárrense de las manos! Será el caos total