El «Genio Einstein de Guerrero» también come mariscos en Acapulco

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Acapulco, Gro., a 28 de ene. del 2016 (Síntesis de Guerrero).- Un caldo de «prauprau» con pescadillas, una coca y un montón de ideas nos regaló Cristobal Miguel García Jaimes, el joven de San Miguel Totolapan, Guerrero, quien a sus 19 años de edad ha recibido el premio nacional de la juventud 2014 y reconocimientos mundiales por haber inventado, con tan solo mil pesos, el colisionador de partículas mas pequeño y barato del mundo. El lunes por la tarde lo tuvimos a la mesa en mariscos Mary, lugar donde se reunen los periodistas de Acapulco.
Acapulco Miguel García Jaimes
Cristobal Miguel García Jaimes, Miguel Ángel Mata Corona, Rogelio Ortega Martínez y Miguel Ángel Mata Mata, en el restaurante Mariscos Mary, cerca de la Plaza Juan Álvarez de Acapulco.

Lo llevó el ex gobernador Rogelio Ortega Martínez. Nos habló de proyectos, como hacer biodiesel, a partir de las higueras. O cómo construir andaderas baratas para gente pobre, a partir de otates, que abundan en Guerrero.
«Una andadera de aluminio cuesta entre dos mil a tres mil pesos. Nosotros hemos construido, con la ayuda de universidades alemanas, andaderas construidas con otates, que costarán cien pesos», nos dice.
— ¿Te imaginas lo que haríamos en nuestros pueblos pobres con la gente que está inválida y no puede comprarse una andadera cara?», nos pregunta con la mirada de un joven que aun no concluye los dos primeros años de estudios en la facultad de física en la Universidad Nacional Autónoma de México, pero ya es un genio.

Cristobal venía de un evento al que le invitaron. El foro de consulta sobre la juventud, a invitación del gobierno de Guerrero. Le sentaron en la tercera fila, detrás de viejitos y funcionarios que hablaron de jóvenes… teniéndolos a distancia. De hecho las primeras filas de la concurrencia se notaban las calvas y canas de los «jóvenes de avanzada… edad».
La charla con el joven fue de honestidades. «Ya no regreso a mi pueblo, San Miguel Totolapan, por la inseguridad». «De no haber salido a la Ciudad de México e inscribirme en la prepa de la UNAM, no habría logrado lo que hice. Aquí no hay ni técnicas ni oportunidades», agrega.
Comimos mariscos con los chilapeños, quienes antes sirvieron alimentos en el viejo Bar Chico y hoy hacen lo mismo con los nostálgicos del viejo Acapulco. Le llevó el ex gobernador Rogelio Ortega Martínez quien, nos asegura, ha regresado a la academia y ha recobrado sus horas de clase en el Instituto de Estudios Políticos Avanzados de la Universidad Autónoma de Guerrero.
Fue el lunes por la tarde, después de un foro para jóvenes dirigido por jóvenes de avanzada… edad.

¿QUIÉN ES CRISTOBAL MIGUEL GARCÍA JAIMES?

En una decisión de vida, Cristóbal Miguel García Jaimes salió de su pueblo natal en Guerrero para labrar su destino, convencido de que, con estudio y esfuerzo, conseguiría sus sueños y ayudaría a otros a cristalizar los propios.

Recientemente fue galardonado con el Premio Nacional de la Juventud 2014, máximo reconocimiento público que otorga el Estado a personas de hasta 29 años con una trayectoria de esfuerzo, superación, creatividad, productividad, iniciativa o por actos u obras valiosas o relevantes en beneficio de la humanidad, el país o cualquier persona.

Desde niño quise dedicarme a la investigación. Llegué a la UNAM para aportar al progreso de mi pueblo, dijo el estudiante de origen cuitlateca que cursa el primer semestre de la carrera de Física, en la Facultad de Ciencias (FC) de LA UNAM, quien suma más de 80 distinciones en 12 años de trayectoria.

Además de sus actividades escolares y tareas para sufragar los gastos personales, escribe la columna de divulgación Como por arte de ciencia en un impreso de circulación nacional, y dirige la fundación Ciencia Sin Fronteras, con el interés de divulgar conocimiento y cultura, así como ayudar a niños y jóvenes indígenas en sus estudios o proyectos.

Este premio es un logro para la Universidad, que me brinda todas las oportunidades, aunque recibo apoyo de mis profesores y compañeros para realizar mis sueños. Mi don es el esfuerzo, expresó.

Infancia no es destino

Desde los seis años, Cristóbal Miguel dio muestra de sus aptitudes. “Mi madre relata que a esa edad observaba con detenimiento las flores. En el jardín de niños descubrí la sucesión de Fibonacci (serie en que cada número se calcula al sumar los dos precedentes). Desde entonces, me interesa indagar en lo que hay detrás de todo”.

El precoz científico —el mayor de tres hermanos— es de San Miguel Totolapan, Guerrero, uno de los municipios con mayor grado de marginación en el país. García Jaimes no se arredra frente a carencias o dificultades debido a su convicción de aportar al progreso de su pueblo: en la primaria y secundaria destacó en los primeros lugares en aprovechamiento y ganó distintos certámenes académicos a nivel de zona, región y estado.

En el segundo año de bachillerato, en el plantel 6 Antonio Caso de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP), triunfó en un certamen de matemáticas aplicadas e ingresó al programa Jóvenes hacia la Investigación en Ciencias Experimentales.

A partir de la iniciativa —que en 2015 cumplirá 25 años— realizó una estancia en el Instituto de Física (IF) de la UNAM. Tras concluirla, el profesor Efraín Chávez Lomelí lo invitó a permanecer en su laboratorio. Ahí arrancó el proyecto de un acelerador de partículas miniatura para llevarlo a su pueblo y mostrar la relevancia de la ciencia. A los 17 años logró construirlo con mil pesos (es el más barato del mundo) después de trabajar ocho meses, 23 días y 13 horas, con asesoría del académico.

“El proyecto ganó en la Feria de las Ciencias de la UNAM. Al presentarlo en el Congreso Nacional de Física me convertí en el expositor con menor edad en las 57 ediciones del encuentro”, subrayó.

Física, en el horizonte

Fue en el quinto año de primaria que Cristóbal descubrió el libro Física. Conceptos y aplicaciones, de Paul E. Tippens. “Ahí decidí tomar este camino. La ciencia es mi pasión, porque lo que más me gusta es preguntar y no quedarme con dudas”.

A futuro, quiero ver progresar al país y a mi comunidad. Con este propósito indago en los usos del zacate, que tiene potencial para curar quemaduras de piel. Con este conocimiento, San Miguel Totolapan podría tener industria propia y generar mejores empleos.

Por cada joven que estudia, México duplica su ganancia a futuro, porque es un elemento menos para el mal y uno más para el buen desarrollo de la nación. “No niego que tenemos problemas, pero unidos podremos superarlos”, concluyó.

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