José Luis Adame Rizo
Economía UAM-X

Escuche atento la exposición del presidente municipal perredista de Acapulco Evodio Velázquez sobre el recorrido que hizo por los Estados Unidos y Europa, para “promocionar” al paraíso de América conocido en todo el planeta como Acapulco. Resulto bastante novedoso ya que ningunos de sus antecesores habían realizado este ejercicio que a decir verdad fue una buena exposición y obtuvo buenos logros.
Me di cuenta que el Lic. González Molina elaboró una ruta de calidad y dejaron sentadas las bases para elaborar un buen plan de gobierno municipal para los siguientes tres años, sin embargo, al final de su presentación no tuvo el cuidado de analizar la problemática interna de desorden popular, y tierra fértil de la delincuencia. A unos días de la nueva administración tal parece que los atractivos de los sitios turísticos visitados aún están en su mente y continúa ignorando el entorno caótico del territorio municipal. En aquella ocasión le manifesté que su mesa solo tenía tres patas y que la pata faltante daría al traste con su proyecto de gobierno, por la sencilla razón que para el sector marginado y pauperizado no existía plan alguno para su mejoramiento.
Hasta ese momento existían ASESORES de calidad que junto con su investidura se identificaban como las patas 1 y 2; la tercer pata de la mesa de gobierno la constituía la sociedad ahí reunida interesada en colaborar con el nuevo gobierno, mientras que la pata numero 4 por cierto de alta explosividad estaba en los pueblos, colonias, barriadas carentes de empleos, alimentos, salud, vestidos educación etc. Y dije que esta pata no bien fija, tiraría las viandas de la mesa que de acuerdo a la visión del presidente Evodio mostraba los mejores manjares, pasteles y bocadillos, esta causaría los peores destrozos que generan las inconformidades sociales.
Debo puntualizar que este tipo de observaciones las hice en tiempo y forma al actual presidente de la republica Lic. Enrique Peña Nieto, ya que al analizar las reformas del gobierno se vislumbraba el caos y desgracia de los mexicanos; esto mismo lo envié a sus secretarios, senadores y diputados federales muy pocos me contestaron pero manifestaban su apoyo al ejecutivo federal.
En esta ocasión sucederá lo mismo ya que el juguete de gobierno es nuevo, aunque no se tanga la capacidad para armarlo y desarmarlo. ¿Quién le cree a Evodio que su decena trágica de asesores solo “trabajaran por amor al arte” sin percibir honorarios? ¡Claro que no! Todos recibirán sus chayotes por hacer ¡Nada! Lo van a acompañar en lo socialite y repetirán como pericos cosas vánales para salir en revistas que la misma población paga. Lo que Acapulco necesita en materia turística no es promoción, se precisa de Limpieza en calles y playas, Ornamentos exóticos en jardinerías y áreas verdes, Un Zócalo de gran alcurnia no el muladar que hoy se tiene, pintura de fachadas en casas hoteles y barrios históricos, Cabarets, centros nocturnos y casinos que trabajen las 24 horas, embarcaciones deportivas y de recreo de alta seguridad, retiro de embarcaciones “pesqueras” al alcance y vista de los turistas. El campo requiere de agrónomos, y MVZ certificados en los puestos titulares no tinterillos de la política.
Los que tengan Oídos para oír que oigan.