Por Rosario Garcia Orozco
Reportera
Chilapa, Gro., 26 de mayo del 2015 (Síntesis de Guerrero).- A ocho meses de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (Ceteg) y permisionarios de la Coordinadora Estatal de Transportistas Independientes de Guerrero (Cetig), realizaron toma de caseta, cierre de dependencias, quema de parquímetros, así como retiro de propaganda de partidos políticos y de instancias electorales.
La exigencia es la misma: la presentación con vida de los 43 estudiantes normalistas que desaparecieron tras los hechos violentos del 26 de septiembre en Iguala. Aunque también gritaron consignas contra la realización de las elecciones el próximo 7 de junio.
Primero partieron de la ciudad de Chilpancingo, y pasaron a cargar gasolina, sin pagar por el servicio. Los activistas, con los rostros cubiertos, bajaron a un particular de su camioneta, misma que se llevaron rumbo a la caseta de Palo Blanco, instalada en la Autopista del Sol.
Al llegar a la autopista, rompieron las cámaras de seguridad y dieron paso de manera gratuita a los vehículos que circularon por esa vía; en tanto, los empleados se resguardaron en las oficinas administrativas.
A los conductores les decían: «no habrá elecciones, porque nos faltan 43», y no falto el constante «no votes», «no a las eleciones» y el clásico «no a la reforma educativa».
Los manifestantes se movilizaron en una caravana conformada por 15 urbans, 8 camionetas, 5 taxis y un microbús, además de otros vehículos particulares.
Hasta la caseta llegaron unos 15 autobuses con policías federales habilitados con equipo antimotín, al mando de José Luis Solís Lopez, conocido como Comandante Espartaco, quien pidió a los manifestantes se retiraran de la caseta, pero los maestros y transportistas dijeron que aun no, que estarían un tiempo ahí y que dejaran de «acosarlos» que solo se manifestaban libremente y sin agresiones por la desaparición de sus «compañeros».
Se retiraron dos horas más tarde, y enfilaron nuevamente hacia Chilpancingo.
Desde la entrada de la ciudad empezaron a retirar propaganda política de diferentes partidos y candidatos, así como del Instituto Nacional Electoral, por la consigna de que no habrá elecciones.
El recorrido continuó y al pasar por las avenidas principales de esta ciudad los manifestantes prendieron fuego a varios parquímetros, que aún no empiezan a funcionar, y que forman parte de un programa de reordenamiento vial del municipio.
Como parte de esas actividades a 8 meses de la desaparición de los estudiantes normalistas, grupos de activistas partieron desde temprana hora a la Ciudad de México, pero también causaron destrozos en las sedes de instancias electorales de Ometepec y Ayutla.
