Las dos versiones del asunto Aristegui

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Aristegui

Por: Iván Ureña
Sin duda es un tema que polariza, para unos, los Vargas a petición de Los Pinos echaron a Carmen Aristegui de MVS; para otros, los menos, la cosa no es tan sencilla.
Cronología, mes de marzo
Martes 10. María del Carmen Aristegui Flores, mejor conocida como Carmen Aristegui anunció la incorporación de Noticias MVS Primera Emisión a la iniciativa MéxicoLeaks, y en su portal de internet, subió: “Aristegui y MVS se suman a MéxicoLeaks”.
Miércoles 11. La empresa MVS publicó: “El uso de nuestra marca, sin autorización expresa de sus propietarios, constituye no sólo un agravio y una ofensa, sino un engaño a la sociedad, pues implica un muy lamentable abuso de confianza… Las alianzas estratégicas de MVS Radio las decide la administración de la empresa, no sus conductores y colaboradores… condenamos el uso de nuestra marca”.
Aristegui, en su programa de radio: “Esta mañana nos amanecimos con este mensaje institucional de MVS que se escuchará en los cortes comerciales… en mi caso les diría que estamos un poco sorprendidos por la manera en que se da a conocer esta postura…”.
Jueves 12. Segundo comunicado de MVS: “La alianza entre algunos medios de comunicación y organismos de la sociedad civil para lanzar la plataforma MéxicoLeaks, merece todo nuestro respeto… Sin embargo, el que algunos de nuestros colaboradores comprometan y dispongan de recursos y marcas de la empresa para realizar alianzas, sin conocimiento y la autorización de la administración, es inaceptable”. Fue despedido a Daniel Lizárraga, jefe de Investigaciones Especiales y al reportero, Irving Huerta.
Viernes 13. La comunicadora, manifestó su desacuerdo «El llamado es que regresen Daniel e Irving a este equipo de trabajo.” Aristegui exigió la reinstalación de los despedidos y condicionó su permanencia en grupo MVS al regreso de ambos.
Domingo 15. Terminante, la empresa informó el fin de la relación con Aristegui. “Llevaron un sobre que fue dejado en un arbusto frente a su casa” explicó la periodista.
Miércoles 18. Ame Motta y Adriana Buentello pierden su empleo en MVS por «recorte de personal». Ambas trabajadoras apoyaron públicamente a Carmen Aristegui.
Jueves 19. “Fue un mero pretexto” de MVS, señaló Aristegui. La periodista precisó que el golpe que se le quiere dar recuerda “las prácticas echeverristas”. Por su parte, el gobierno inició una campaña desvinculándose y arguyendo que era un problema entre particulares.
Una hora después, la empresa acusó a la periodista de fijar “condicionamientos o ultimátums” y consideró “falso” que su despido se haya “fraguado con mucha anticipación” o por situaciones “extrañas”. MVS recalcó: “Lo que desencadenó esta situación fue el ultimátum que la periodista le fijó a la empresa. Nada más, pero nada menos”.
Sobre la propuesta de intervención del árbitro, desafiante la empresa, deslizó, “desafortunadamente, existe una cláusula de confidencialidad que nos impide divulgarlo. Sin embargo, Carmen, te proponemos transparentarlo para que la gente pueda sacar sus propias conclusiones”. Y arremetió “Carmen sabe muy bien que en el mes de diciembre, pocos días después de la difusión del reportaje de la Casa Blanca, su contrato fue renovado”. Y cerró “el verdadero autor del reportaje de la Casa Blanca, Rafael Cabrera, sigue y por lo que a nosotros respecta, seguirá trabajando en MVS”.
Viernes 20. Por su parte, el “autor” del reportaje sobre la Casa Blanca contestó en su cuenta de Twitter con una serie de aclaraciones “#MVSMiente al decir que sigo empleado. Es mentira. Tengo las fotos de los documentos que prueban mi liquidación… Exijo aclaración”. La respuesta de MVS: “El reportero Rafael Cabrera está en la nómina de MVS, dado de alta en el Seguro Social y es bienvenido a esta casa”.
Sábado 21. La comunicadora afirma “todos los caminos conducen a la Casa Blanca” y la ruptura la provocó “la Presidencia de la República”, abunda, hubo una petición para que ese trabajo no se difundiera en MVS… No en un tono impositivo o imperativo –de la familia Vargas–, sino de ‘búsqueda de comprensión’ de mi parte. “Se colocó, efectivamente, el dilema de que si se transmitía esa información en Noticias MVS se daba por sentado que el programa desaparecía”, argumenta Aristegui.
Reflexión: si usted fuera el dueño y públicamente un trabajador le pone un útimatum, ¿qué haría?, pero si por el contrario, usted fuera el periodista y despiden a dos colaboradores ¿qué haría? parece que la cosa no es tan sencilla. Se podrá decir que la situación MVS y Carmen Aristegui es distinta, que es una empresa de comunicación, pero para un empresario, le es difícil e incómodo, que se le ponga un ultimátum.

En conclusión, Carmen Aristegui, con su ultimátum a MVS les dio el pretexto que buscaba la familia Vargas. Aunque es evidente, que la empresa ya no estaba cómoda con la línea editorial de la periodista, además hay que sumarle, que para un segmento muy importante de ciudadanos, el rasero crítico de Aristegui no es el mismo con todos los actores políticos y sociales del país. Seguramente, pronto veremos a la conductora en otro espacio, dando la batalla por la libertad de expresión.

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