Bernardo Torres/API
Reportero
Chilpancingo, Gro. 15 de Febrero del 2017. (Síntesis de Guerrero). – Estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa que acompañan la caravana de los padres de los 43 «Tejiendo 43 Esperanzas», se enfrentaron con Policías del municipio de Huamantla, Tlaxcala, donde realizaron una de las paradas.
De acuerdo con medios locales, el enfrentamiento se dio cuando los padres de los 43 descendían de un autobús, en la casa de Mario González, padre de uno de los normalistas desaparecidos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre en Iguala Guerrero, y policías municipales empezaron a tomarles fotografías.
La acción de los uniformados provocó la molestia tanto de los padres, normalistas y activistas que acompañan la caravana y se agredieron con los policías, que de acuerdo con los reportes dejó dos elementos lesionados, quienes tuvieron que recibir atención médica, tras la confrontación.
Los hechos se registraron cerca de las 10 horas sobre la calle Allende esquina con Boulevard Yalcuitlalpan de Huamantla, donde un par de policías fueron agredidos y golpeados por los integrantes de la Caravana “Tejiendo 43 Esperanzas”.
Otro grupo de elementos de la policía arribó al lugar, y pidieron a los manifestantes realizar su protesta de manera pacífica, por no que no hubo personas detenidas y los ánimos se calmaron por ambas partes.
Mario González, es padre de César Manuel, uno de los estudiantes desaparecido de Ayotzinapa, es originario de este municipio razón por la cual hicieron una parada en este municipio del centro del país y continuará a otros estados.
A medios de información del estado de Tlaxcala, manifestó que no regresará a esa población hasta encontrar a su hijo, por lo que demandó al gobierno de Enrique Peña Nieto avanzar en las investigaciones que han dejado más preguntas que respuestas.
Tras el altercado, los integrantes de la caravana, llevaron a cabo la actividad planeada, marcharon por las calles de la población hasta el Zócalo, donde informaron a la ciudadanía el camino que han recorrido para dar con el paradero de sus hijos, de quienes a más de dos años, nada se sabe.
Durante la marcha, algunos jóvenes con los rostros cubiertos, realizaron pintas en fachadas de edificios, establecimientos comerciales, así como en vehículos repartidores de diferentes empresas que se encontraban a su paso, sin que hubiese más incidentes. (Agencia Periodística de Investigación)