WASHINGTON.
El próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió ayer con los jefes republicanos del Congreso en el Capitolio en Washington, para planificar el comienzo de su mandato que tiene como prioridad la inmigración, la frontera, la salud, y el empleo.
Tenemos mucho por hacer. Vamos a trabajar muy duro sobre la inmigración, la salud y pensamos en el empleo, sobre todo en el empleo”, dijo a periodistas tras reunirse por separado con el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan –con quien tuvo fuertes desencuentros–, y Mitch McConnell, jefe de la mayoría en el Senado.
Se le preguntó a Trump si pediría al Congreso que prohíba la entrada de musulmanes a Estados Unidos, pero no hizo caso de la pregunta, dijo “gracias a todos” y se alejó.
Donald Trump obtuvo una de las victorias más lindas que jamás hemos visto, y vamos a transformar esta victoria en progreso para los estadunidenses”, dijo Paul Ryan.
Vamos a hacer cosas espectaculares para los estadounidense, tengo prisa por comenzar. Sinceramente, cuanto antes”, señaló Trump.
El Presidente electo fue acompañado de su esposa, Melania, y su futuro vicepresidente, Mike Pence, un exlegislador del Congreso, luego de haber almorzado con Ryan cerca del Capitolio. Por la mañana Donald Trump se reunió con Barack Obama en la Casa Blanca.
El multimillonario aprovechó para subirse al balcón del ‘speaker’ del Capitolio con el fin de descubrir el lugar donde prestará juramento el 20 de enero, con una de las vistas más lindas de la capital estadunidense, desde donde se puede ver el hotel de Donald Trump, en el edificio Old Post Office.
Más temprano, el exalcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, reconoció que el muro con México no sería una prioridad inmediata de Trump y por primera vez sostuvo que podría ser pagado con fondos de los servicios migratorios de EU.
El muro va a tomar un tiempo, de hecho él va a construir el muro. Es una promesa de campaña y no va a romper una promesa de campaña”, dijo Giuliani, uno de los más cercanos asesores del ahora Presidente electo, en una entrevista con la cadena CNN.
De hecho ya se aprobó el muro para ciertas porciones de la frontera que aún no ha sido construido, así que podría tomar un año para completar eso que ya fue aprobado”, añadió.
El muro tendría un costo de entre cinco mil millones de dólares y 10 mil millones de dólares, según la propuesta de Trump y el gobierno mexicano ha dejado en claro que no pagaría por su construcción.
Giuliani sugirió por primera vez que el muro podría ser construido a través de una “orden ejecutiva reprogramando el presupuesto dentro de los servicios migratorios”.
LA OTRA PROPUESTA
Los republicanos en la Cámarade Representantes de Estados Unidos tenían previsto ofrecer a Trump un plan alternativo a su propuesta de construir un muro en la frontera con México, el primer desafío de legisladores de su propio partido a una de sus principales promesas de campaña.
Justo un día después del triunfo electoral de Trump sobre la demócrata Hillary Clinton, asesores de los congresistas dijeron que los legisladores pretenden reunirse con el equipo del mandatario electo para discutir una opción menos costosa a su “gran, hermoso y poderoso muro”.
El plan incluiría más vallas y aumentar el personal en la frontera con agentes federales, muchos de los cuales pertenecen a los sindicatos que apoyaron la candidatura de Trump, comentaron los asesores.
REUNIÓN DE PRESIDENTES
Dejan atrás descalificaciones
WASHINGTON.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su sucesor electo, Donald Trump, dejaron de lado ayer las asperezas de la campaña electoral y tuvieron una “excelente conversación” para dar partida al proceso de transición al nuevo gobierno.
Tuve una excelente conversación con el presidente electo Trump”, dijo Obama luego de un histórico encuentro en el Salón Oval de la Casa Blanca, símbolo del poder presidencial estadunidense.
Abordamos la política exterior y la política interna”, refirió Obama, al señalar que también se tocaron aspectos organizativos.
Obama señaló que su prioridad “número uno en los próximos meses es tratar de facilitar la transición que asegure que nuestro Presidente electo sea exitoso”.
Por su parte, Trump –quien en la campaña había definido a Obama como “el Presidente más ignorante de la historia”– dijo sentirse “honrado” con el encuentro y se declaró abierto a recibir consejos del mandatario.
Hemos discutido muchas situaciones diferentes: algunas maravillosas y otras que presentan dificultades. Espero poder trabajar con el Presidente en el futuro, inclusive recibir consejos”, dijo Trump al final de la reunión.
Obama ya dio instrucciones a su equipo para que garantice una transición tranquila del poder al nuevo gobierno. Trump deberá asumir formalmente el mando el 20 de enero.
El actual y el futuro mandatario inclusive se permitieron una rápida broma cuando el grupo de periodistas comenzó a lanzar preguntas dentro del Salón.
Obama tomó a Trump por el brazo y le dijo: “Aquí tienes una buena regla: nunca respondas preguntas cuando ellos comienzan a gritar”.
MELANIA CONOCE LA CASA BLANCA
WASHINGTON.
Michelle Obama y Melania Trump se conocieron ayer en la Casa Blanca, mientras sus respectivos maridos buscaban en el Salón Oval organizar la transición presidencial.
El primer encuentro entre estas dos mujeres tan diferentes se llevó a cabo lejos de los periodistas.
Michelle tuvo la oportunidad de recibir a la futura primera dama y hemos tenido una excelente conversación con ella”, comentó el presidente Barack Obama desde la oficina Oval, con Donald Trump sentado a su lado.
Generalmente durante el primer encuentro entre la primera dama y su sucesora se conversa sobre la manera de vivir en la Casa Blanca y la crianza de los hijos, entre otros temas.
Michelle Obama, de 52 años, primera First Lady negra de la historia estadunidense y abogada diplomada en Harvard, dejará la Casa Blanca el 20 de enero con una fuerte popularidad. Extremadamente carismática, Michelle tiene 79% de opiniones favorables, según un sondeo de Gallup sobre la popularidad de las primeras damas. Es más popular que su marido.
Melania Trump, de 46 años, exmodelo de origen esloveno, tiene aún mucho por hacer, dado que cuenta con 28% de opiniones favorables contra 32% desfavorables, las peores cifras para una futura primera dama desde los años 1980, según Gallup.
La esposa de Trump participó muy poco en la campaña. Prefirió quedarse en su casa, un tríplex en las alturas de la torre Trump en Nueva York, para ocuparse de Barron, el hijo de 10 años que tiene con el futuro Presidente.
Sin embargo, Michelle Obama sí participó en la campaña. Con cautivadores discursos y una energía formidable, habló en varios actos en los que no escondió su preferencia por Hillary Clinton.
A mediados de octubre criticó la actitud “aterradora” de Donald Trump contra las mujeres. Y en la convención demócrata de julio denunció la existencia de un “lenguaje de odio (…) que no representa el espíritu del país”, pero sin nombrar al empresario.
Fuente: Excelsior, AFP y EFE