De Frente. El dedo fue al anillo

Miguel Ángel Mata Mata
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Por: Miguel Ángel Mata Mata

1.

El Chaneque, le decimos. A lo mejor por lo delgado, negrito, puchunco y feo. Se fue de Acapulco porque salvó la vida, luego que lo balearon cuando trabajaba como “viene-viene”, cerca de la Plaza Álvarez de Acapulco. A una cuadra del zócalo, pues.

— ¿Cómo les va por allá?, preguntó vía Messenger.

Le respondieron que las calles parecen pueblo fantasma. Que las playas están cerradas. Que no hay gente en los negocios y que éstos van cerrando uno a uno.

— ¿En mi negocio? Ja, le escribieron. Les bajé a la mitad el sueldo, aunque ya no hay ni un cliente. Ya no aguanto y creo que cerraré ¿Los de afuera? Les va peor, le dijeron.

Él vive en una ciudad de los Estados Unidos hasta donde lo mandó la violencia. No dijo en cuál. Les preguntó cuál sería la mejor manera de enviar dinero desde allá, hasta acá. Mandará, dijo, aunque sea, ciento cincuenta pesos a cada uno de los “viene-viene” que eran sus compañeros de banqueta, de calle, de esquina, de baleados.

— Por Elektra, le respondieron a la inusitada muestra de solidaridad de quien huyó, por la violencia, y aún cuenta con un trabajo en el país del Norte.

En éste tiempo de amistad en el tiempo de Covid, El Chaneque les ha caído como anillo al dedo a los “viene-viene” del zócalo. ¿Qué no?

2.

Ella es una jovencita de Acapulco que fue aceptada en la universidad pública de Nuevo León. Estudia el primer semestre en derecho. Dejó, en el puerto, muchos amigos y familiares.

—¿Cómo está todo por allá?, preguntó al enterarse que las playas han sido cerradas y que vendedores ambulantes, taxistas y personas que viven al día se han manifestado en las oficinas de los gobiernos municipal y estatal para pedir apoyo económico, pues no tendrán para comer.

“Ayúdame a promover esto en tus redes”, dijo, para enviar una invitación a una colecta de alimentos para distribuirlos entre los que menos tienen. “Por supuesto”, le respondieron.

—La iniciativa de ella y sus amigos caerá como anillo al dedo a quienes lo necesiten. ¿Qué no?

3.

La adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles, se llama solidaridad. Sin fines de lucro. Sin intereses económicos y, mucho menos, sin los mezquinos intereses de la política.

En 1985 tembló en México y la solidaridad entre los ciudadanos rebasó al pasmado gobierno de Miguel de la Madrid. En 2015 volvió a temblar y esa misma solidaridad rebasó los débiles lamentos del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Ambos eventos jamás fueron comprendidos por los políticos pasmados ante la masa que se movió sin la guía de un líder. Esas expresiones silenciosas, pero efectivas, cayeron como anillo al dedo a los opositores a los gobiernos de ese entonces. ¿Qué no?

4.

 Comenzó en China y aquí fue subestimado. Llegó a Europa y aquí se financió una campaña de propaganda con el argumento de que se trataba de una guerra del Imperio para vencer a los chinos.

La Organización Mundial de la Salud clamó por actuar para evitar saturar los hospitales y que la epidemia se convirtiese en pandemia. Aquí se invitó a salir a la calle, llevar una vida normal y repartir abrazos y besos.

De Europa pasó a Estados Unidos. El primer ministro, lo mismo que la reina y el rey heredero de Reino Unido, se contagiaron. Pasó lo mismo a un pariente cercano al presidente de Estados Unidos y el Primer Ministro de Canadá, quien se encerró, por el contagio de su esposa.

Aquí los gobernadores tomaron en serio el asunto, instalaron sus respectivos consejos estatales de salud y dieron inicio a sus acciones preventivas, mientras la federación designó a un subsecretario para encabezar una campaña mediática, mientras el presidente seguía repartiendo besos y abrazos, inclusive a la madre de Joaquín El Chapo Guzmán en la capital del narco, Badiraguato.

La frivolidad del presidente le cayó como anillo al dedo al coronavirus ¿Qué no?

5.

El ocho de marzo de éste año se supo que el gobierno federal consumió casi la mitad de su fondo para emergencias, gastando su efectivo al ritmo más rápido desde al menos 2006 a medida que la economía se estancaba, señalan datos publicados por la Secretaría de Hacienda.

Tras los retiros que totalizaron 156,500 millones de pesos al fondo conocido como FEIP, ahora solo le quedan 158,500 millones de pesos en sus arcas, la menor cantidad desde 2016.

El pasado 31 de enero, Hacienda anunció, a través del subsecretario Gabriel Yorio González, que analizaba usar este año 80 mil millones de pesos de los 160 mil millones que tiene como saldo el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios.

Yorio González resaltó que en el FEIP todavía hay “un colchón” para tener liquidez durante 2020.

— ¿A quién le cayó como anillo al dedo el coronavirus?

6.

El jueves 2 de abril, en el Diario Oficial de la Federación se publicó un decreto del presidente Andrés Manuel López Obrador, que ordena la extinción o terminación de los fideicomisos públicos, mandatos públicos y análogos.

El viernes, en entrevista con Ciro Gómez Leyva para el noticiero Por la mañana, Gil Zuarth explicó que existían 338 fideicomisos hasta el 31 de diciembre de 2019, que daban un monto de aproximadamente 740 mil millones de pesos.

La víspera el presidente cambió su discurso de besos, abrazos y no pasa nada. Declaró, en la Mañanera, que “el coronavirus cayó como anillo al dedo al proyecto dela Cuarta Transformación”.

Un cambio de actitud que nos hace recordar el “Ser o no ser”, primera línea de un soliloquio de la obra de William Shakespeare, Hamlet, en el acto tercero, escena primera, considerada y usada como síntesis de los procesos mentales de indecisión y duda.

¿El anillo cayó al dedo o el dedo se metió al anillo? ¿Es o no es la duda?

7.

Nosotros mejor nos quedamos con las muestras solidarias acapulqueñas. Nuestros dos primeros ejemplos, son fuerte inspiración de solidaridad entre los ciudadanos que saben cómo rebasar a gobiernos lentos o que, como el caso, ven la oportunidad del pescador en el río revuelto o meter el dedo al costoso anillo.

— ¡Plop!

QUE CONSTE

  1. Gracias al gobernador Héctor Astudillo; a su jefa de prensa, Erika Luhrs; al titular de turismo y Ernesto Rodríguez Escalona, por informar corto, puntual, y correctamente sobre la pandemia, todos los días, de la que ya sabemos se han recuperado siete. Ya le valió al gobernador subir en cuanto a aceptación ciudadana. Pero, sobre todo a…
  2. Carlos de la Peña Pintos, secretario de salud, por atender personalmente su teléfono, para dar atención personalizada a casos de sospecha que son tratados con diligencia, profesionalismo y fraternidad. Quienes te han llamado saben que esto es cierto. No cambies. Gracias, Carlos.

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