CULPAN A MILITARES DE PROTEGER AL COMANDO QUE LLEGÓ A BALEAR A LOS HABITANTES.

Difícil acceso a Chichihualco
Por Rosario García Orozco
e Israel Díaz Acosta
Reporteros con fotografías
de las agencias IRZA y API
Chilpancingo, Gro., 15 de octubre del 2015 (Síntesis de Guerrero).- El miércoles se supo que en la comunidad de Puentecilla, perteneciente al municipio de Leonardo Bravo, se enfrentaron dos grupos antagónicos de sicarios, quienes utilizaron, inclusive, un helicóptero de donde descendieron comandos. El saldo preliminar fue de un muerto. Hoy se sabe que fue un comando que llegó a balear a los habitantes del lugar.
Debido a lo intrincado del terreno y a la lejanía de centros urbanos, algunas fotografías del sangrientos acontecimiento llegaron tarde a los medios. Las denuncias de los habitantes son claras: el Ejército protege a los agresores que llegaron en helicóptero a balear indiscriminadamente a los vecinos .
Fueron algunos comisarios de comunidades de la sierra de Guerrero quienes dieron aviso a las autoridades estatales y federales sobre el enfrentamiento.

Cascajos de balas usadas en el enfrentamiento
Explicaron que se trataba de cerca de 40 delincuentes quienes se enfrentaron esta tarde y que uno de los grupos utilizó un helicóptero color gris, de donde descendían los civiles armados. Dejaron los cascajos de las balas regados por todo el campo.
La comunidad de Puentecillas, se encuentra a unos minutos de Filo de Caballos, donde llegaron grupos del Ejército Mexicano y Fuerza Estatal, para resguardar el orden y evitar más enfrentamientos que pongan en riesgo la vida del resto de habitantes de ese lugar.
Durante la agresión perdió la vida un hombre originario de Tlapa de Comonfort, municipio de La Montaña guerrerense, quien hasta el momento no ha sido identificado.

Un detenido
Para seguridad de los habitantes de la región y con la finalidad de ubicar a los delincuentes, el resto de la tarde sobrevoló la zona una avioneta de la Fuerza Aérea Mexicana. Los militares detuvieron a algunos de los que se enfrentaron y pusieron en jaque a los habitantes de la región.
Los delincuentes conformaban un grupo aproximado de 40 sujetos que aún podrían permanecer en la zona, por lo que se sabe que permanecerán en la región los grupos de la sedena
y la fuerza estatal.

Otro detenido
Los comisarios de varias comunidades serranas se reunieron con un grupo de cerca de 800 pobladores, mismos que decidieron suspender sus festejos de aniversario que tenían programado para este jueves, para evitar poner en riesgo a los habitantes, y agradecieron la llegada del gobierno federal y estatal a través de la presencia del Ejército Mexicano y de la Fuerza Estatal. Uno de los detenidos no permitió le cubriesen el rostro. Los habitantes lo señalaron.

Diálogo entre militares y vecinos.
SE LEVANTAN EN ARMAS LOS HABITANTES
Los habitantes de 24 comunidades de la sierra de Guerrero se “levantaron” en armas tras la irrupción de un grupo armado que bajó en helicópteros a Filo de Caballos y los atacó a balazos, dándose un enfrentamiento que duró más de una hora, sin que se conozca el saldo de muertos o heridos, pero se reportaron varios desaparecidos.
Los habitantes de la sierra acusaron al Ejército de proteger al grupo armado que llegó vía aérea, por lo que al convoy de efectivos militares que subió lo retuvieron más de una hora cuando les descubrieron en una camioneta militar a un civil con uniforme camuflajeado y encapuchado.
A las seis de la mañana de este jueves habrá un bloqueo de la carretera que conduce a Tlacotepec, a la altura de Campo de Aviación, anunciaron los habitantes, quienes responsabilizaron al gobierno de lo que ocurra en la madrugada, ya que el Ejército sólo subió y se retiró del lugar, cuyo grupo armado aún sigue en el cerro y se habla de que son alrededor de 70 hombres vestidos de militar.
De acuerdo con declaraciones de los pobladores, alrededor de las 13:30 horas de este miércoles en el cerro de Poliztepec, anexo a Leonardo Bravo, arribó un helicóptero color blanco con azul, de donde descendió gente armada vestida de militar que se apostó en Filo de Caballos y desde un cerro empezó a disparar contra los habitantes.
La gente de esa zona respondió a la agresión de la misma forma, dándose la balacera que se prolongó durante una hora, y después arribó al lugar un convoy de militares y policías de la Fuerza Estatal, quienes peinaron todo el cerro donde presuntamente bajó el grupo armado vía aérea.
Los militares y policías estatales, después de varias horas de estar en Filo de Caballos, se retiraron, pero la gente, entre mujeres y hombres, ya los esperaban en un retén que instalaron en el camino con carros atravesados, en la comunidad de Campo de Aviación.
Al llegar los militares al retén fueron cercados por la gente y los empezaron a señalar de proteger al grupo armado que irrumpió, dándoles matrículas de patrullas militares que los vieron darles seguridad.
Al revisar una de las patrullas militares retenidas, los pobladores encontraron a un civil vestido tipo militar y cubierto del rostro, por lo que le solicitaron a los militares que se los entregaran para que ellos le “sacaran la verdad” y saber a qué grupo delincuencial pertenece y el por qué atacaron a la población.
Ahí comenzó una discusión entre militares y lugareños, especialmente mujeres, quienes les decían que no tenían miedo de morir, pero que tampoco permitirían que se llevaran al sujeto que llevaban en la patrulla militar.
Los mandos castrenses que iban en el convoy dialogaron con la autoridad del pueblo y no entregaron al detenido, con la condición de que el sujeto fuera puesto a disposición de la Procuraduría General de la República.
Finalmente, el convoy de militares y policías se retiró de la zona, no sin que los habitantes de Filo de Caballos y 23 comunidades más de la sierra les advirtieran que ya se “levantaron” en armas para salvaguardar todos sus pueblos, señalando que están a la espera de que el grupo armado los vuelva a atacar para enfrentarlos.
