*Desde San Pedro Las Playas llama a atender al campo y la pesca, cuidar los recursos públicos y escuchar las demandas de Guerrero
Acapulco, Gro., 03 de septiembre de 2026.- “El pueblo es el patrón”, afirmó la alcaldesa con licencia de Acapulco, Abelina López Rodríguez, al referirse a la responsabilidad de quienes ocupan un cargo público y a la obligación de responder a las necesidades de la gente.
En una asamblea en San Pedro Las Playas, con la participación de comisarios, delegados, habitantes de poblados cercanos y representantes de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, López Rodríguez habló de la identificación que tiene con campesinos y pescadores, a quienes consideró parte de una misma realidad por las dificultades que enfrentan para llevar el sustento a sus hogares.
Ante los asistentes, explicó que quien llega a una responsabilidad pública no debe colocarse por encima de la población, pues los recursos que administra provienen de ella y su función consiste en responder a sus demandas.
“El pueblo es el que manda, el pueblo es el que paga. ¿Qué será entonces el que tiene el cargo público? El empleado del pueblo. ¿Y qué será entonces el pueblo? El patrón”, expresó.
La expresidenta municipal atribuyó esta manera de concebir el servicio público al proceso de transformación iniciado con Andrés Manuel López Obrador, que, dijo, permitió adquirir mayor conciencia sobre el papel de la sociedad frente a quienes ejercen una función pública. Desde esa perspectiva, defendió que la atención a la zona rural debe reflejarse en el presupuesto y no quedar relegada frente a otros gastos.
Al referirse a su administración, la morenista aseguró que, después de recorrer prácticamente todos los municipios de Guerrero, Acapulco es el único que ha destinado recursos para campesinos y pescadores. Recordó que en 2021 la zona rural contaba con cerca de 80 millones de pesos, mientras que en su gestión llegó a disponer de hasta 330 millones para obras, monto que consideró necesario conservar.
López Rodríguez cuestionó el gasto en aviadores, restaurantes y grandes banquetes para funcionarios, al considerar que ese dinero puede destinarse a necesidades de quienes viven del campo y la pesca. Subrayó que la honestidad debe ser una condición permanente en el servicio público, pues la gente pierde disposición para contribuir cuando percibe un uso indebido de sus aportaciones.
Como parte de esta explicación, expuso que la Ley de Ingresos de 2021 contemplaba 3 mil 871 millones de pesos y que al cierre de 2022 el ingreso aumentó en mil millones, mientras que para el primer semestre de 2026 alcanzó 5 mil 649 millones. Con base en esa evolución, estimó que el próximo presupuesto de Acapulco podría llegar a 6 mil millones de pesos.
La alcaldesa con licencia trasladó esa misma exigencia al sector pesquero y recordó que uno de sus hermanos lleva 30 años en esa actividad, por lo que conoce los riesgos que implica. Señaló que algunos pescadores han perdido la vida porque durante años carecieron de sistemas de comunicación y localización que permitieran conocer su ubicación, por lo que consideró necesario acompañar su esfuerzo con apoyos básicos.
“Yo me preguntaba, ¿cuánto cuesta un motor? No cuesta mucho, solamente se necesita voluntad”, expresó.
La exalcaldesa extendió el planteamiento al campo guerrerense y citó los niveles de pobreza alimentaria que, según los datos mencionados en su intervención, alcanzan 18 por ciento a nivel nacional y 28 por ciento en Guerrero. Se refirió a la producción de mango, coco, aguacate y arroz, así como a las dificultades para obtener un beneficio justo por las cosechas ante la intervención de compradores e intermediarios de otras entidades.
Consideró que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural del estado requiere mayores recursos para acompañar a los productores y aprovechar la capacidad de Guerrero en materia agropecuaria. “Vine a decirles que si se pudo en Acapulco, se puede en Guerrero”, afirmó.
López Rodríguez vinculó esta visión con la movilización del domingo y sostuvo que quienes acudieron lo hicieron por decisión propia, sin pagos, presiones ni promesas de beneficios, sino con la expectativa de encontrar una mejor ruta para el estado. A su juicio, esa expresión representa una demanda de atención y un llamado a quienes aspiran a ocupar responsabilidades públicas.
“El caminar del domingo no es un cheque en blanco, es una voz que dice: regrésennos a ver”, manifestó.
La morenista advirtió que el hartazgo existente en distintas regiones de Guerrero no debe ignorarse y comparó la marcha con las grandes concentraciones que encabezó Cuauhtémoc Cárdenas décadas atrás, al considerar que ambas expresiones comparten la participación de ciudadanos que buscan ser escuchados.
Sobre el proceso interno de Morena, indicó que la definición de la coordinación estatal está próxima y estimó que podría conocerse en un plazo de cinco a diez días. Añadió que, cualquiera que sea la responsabilidad que llegue a asumir, continuará cerca de los habitantes y atenta a sus necesidades.
Finalmente, informó que el cambio de uso de suelo solicitado por los pobladores se encuentra prácticamente concluido y sólo falta su aprobación por el Cabildo, paso que permitirá avanzar después en la incorporación de servicios para la zona. La alcaldesa con licencia aseguró que, si llega a una responsabilidad mayor, seguirá siendo la misma mujer que conocen los habitantes de estas comunidades y que su compromiso no dependerá del cargo.