Marcial Campuzano
Guerrero se mantiene bajo vigilancia ante la posible formación de un ciclón tropical que registra 80 por ciento de probabilidad de desarrollo en los próximos siete días, y que actualmente se localiza a unos 800 kilómetros al sur de las costas guerrerenses, informó el secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus.
El funcionario advirtió que, aunque todavía se trata de un sistema en desarrollo y no existe certeza de que impacte directamente al estado, su cercanía y la tendencia de desplazamiento hacia el noroeste obligan a mantener una vigilancia permanente, dijo que de consolidarse, el fenómeno podría provocar lluvias importantes en Guerrero en un periodo estimado de 5 a 7 días.
La alerta ocurre mientras la entidad enfrenta un marcado retraso en el establecimiento de las lluvias, con precipitaciones muy por debajo de lo esperado para estas fechas, explicó, y señaló que actualmente sólo se contempla una baja probabilidad de lluvias ligeras en regiones como la Sierra, Centro y Montaña, debido a la presencia de sistemas atmosféricos que inhiben el ingreso de humedad.
Arroyo Matus señaló que este comportamiento todavía puede considerarse dentro de una variación estadística, pero advirtió que la prolongación de la sequía de lluvias comenzaría a ser una condición extraordinaria, tras Recordar que la canícula concluyó entre el 11 y 15 de agosto y que, posteriormente, se esperaba una recuperación gradual de las precipitaciones.
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, entre el 25 y 27 de agosto podrían comenzar a regularizarse las lluvias, mientras que septiembre y octubre se perfilan como meses de precipitaciones abundantes. Incluso existe la posibilidad de nuevos desarrollos ciclónicos durante la segunda quincena de septiembre.
El panorama es todavía más delicado por las condiciones térmicas del Pacífico. El secretario explicó que amplias zonas frente al sur del país registran temperaturas de 30 a 31 grados Celsius, muy por encima de los aproximadamente 26 grados considerados favorables para la formación de ciclones, lo que representa una fuente importante de energía para estos sistemas.
A este escenario se suma la previsión de dos posibles eventos ciclónicos en las costas del Pacífico Sur con capacidad de ingresar a tierra. Arroyo Matus recordó que Guerrero ya enfrentó el año pasado un huracán categoría 4 durante junio, un fenómeno extraordinario para ese periodo, y atribuyó el comportamiento cada vez más extremo de estos fenómenos, en parte, al cambio climático.
En materia sísmica, descartó que septiembre sea particularmente el “mes de los sismos” y explicó que los estudios estadísticos realizados, incluso por la UNAM, ubican a diciembre entre los meses con mayor actividad, no obstante, alertó que Guerrero registra actualmente alrededor de 34 sismos diarios, más del doble de los 12 a 14 movimientos que normalmente se presentan.
El incremento está relacionado en buena medida con las réplicas del sismo ocurrido el 2 de enero en San Marcos y con los llamados enjambres sísmicos registrados posteriormente, sin embargo, enfatizó que no existen mecanismos confiables para anticipar un sismo de gran magnitud, por lo que la prevención debe mantenerse durante todo el año y no concentrarse únicamente en septiembre.
Ante este escenario, Protección Civil llamó a la población a no esperar a que ocurra una emergencia para prepararse: realizar simulacros, identificar rutas de evacuación y puntos de reunión, revisar las condiciones estructurales de las viviendas y contar con una mochila de emergencia con insumos suficientes para sobrevivir al menos 72 horas.
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