Exigen justicia para reportero decapitado en Acapulco

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Andrés Manuel López Obrador
Presidente de México
Héctor Astudillo Flores
Gobernador de Guerrero
A LA OPINIÓN PÚBLICA

En Acapulco fue asesinado, por cobardes, un reportero a quien muchos regatearon su condición de comunicador. Le negaron su condición humana y lo rechazaron por ser de esos compañeros que comunican, a pesar de todos, y de mezquinos, incluidos algunos compañeros.
Hoy, que ha sido decapitado y su pequeño cuerpo cortado en pedacitos, las vestiduras que se desgarran, aquellos, mantienen ese color rojo de la sangre de la ignominia de quienes lucran, desinforman, criminalizan y, al hacerlo, dejan a los bandidos como buenos y a la víctima como el malo.
¿Por qué?
El pasado 2 de abril, del 2020, desapareció el reportero Víctor Fernando Álvarez Chávez. Su familia acudió a la agencia del Ministerio Público a denunciar su desaparición.
A pesar de que se informó que se trataba de un reportero, el caso no fue turnado a la agencia especializada en delitos contra periodistas y defensores de los derechos humanos. Se negó la recepción de la denuncia porque, argumentó el agente del MP, no habían transcurrido 72 horas de la desaparición de persona.
De manera extraoficial se supo que el caso fue turnado a quienes investigan homicidios, aún y cuando la Fiscalía sabía que se trataba de un reportero, y el caso jamás fue enviado a la agencia especializada en delitos contra periodistas y defensores de los derechos humanos.
Al cumplirse 72 horas de la desaparición del reportero, el Frente de Periodistas de Guerrero, Juan R. escudero y el Club de Periodistas de Guerrero, emitieron un comunicado en donde depositaban su confianza en el Fiscal General de Guerrero, para resolver el caso y que apareciese con vida el compañero. El Fiscal jamás tuvo tiempo para responder a esa confianza y, por el contrario, guardó hermético, arrogante y soberbio silencio.
Jamás se supo un acuse de recibo por parte de una oficina encargada de agresiones a periodistas y defensores de los derechos humanos, que depende de la Secretaría General de Gobierno, misma oficina que en otras ocasiones ha sido ágil y pronta para tratar asuntos de agresiones a periodistas. ¿Por qué el silencio?
El día once de abril del 2020, el Frente de Periodistas de Guerrero, Juan R. Escudero y el Club de Periodistas de Guerrero, publicaron una carta donde retiraban la confianza al Fiscal de Guerrero, pues jamás informó sobre el caso. Al Fiscal poco le importó un documento firmado por reporteros quienes, para él, ha quedado claro, sus vidas no tienen valor.
Casi media hora después de ese comunicado, la Fiscalía General de Guerrero distribuyó un boletín donde, sin dar a conocer el número de carpeta de investigación, informan, vía Twitter, que el pasado día ocho de abril fue encontrado un cráneo del que, según estudios de ADN, corresponden a Víctor Fernando “N”, supuestamente perteneciente a nuestro compañero reportero.
En ésta línea de tiempo saltan preguntas que nos duelen:
1) ¿Por qué no atrajo el caso de la desaparición del reportero la agencia especializada en delitos contra periodistas y defensores de los derechos humanos?
2) ¿Por qué la oficina que atiende ese tipo de delitos, dependiente de la Secretaría General de Gobierno, jamás ha emitido condena al respecto?
3) ¿Por qué emiten un boletín el día once de abril sobre un cráneo hallado el ocho de abril del 2020?
Los periodistas adheridos a las agrupaciones firmantes exigen a los tres órdenes de gobierno:
1) Justicia para el compañero sacrificado con saña y cobardía.
2) Evitar criminalizar al compañero, pues hemos recibido “informaciones extraoficiales”, donde le pretenden involucrar con el crimen organizado ¡Qué cómodo acusar a quien ya no puede defenderse, pues ha muerto!
3) Hallar y castigar a éstos sádicos criminales, quienes, con su saña, emiten un mensaje sanguinario a los periodistas, y evidencian que la impunidad les protege, con la sospecha de que, desde la Fiscalía General de Guerrero, se protege a quienes decapitan a un ciudadano pacífico, como fue la fama pública de nuestro compañero descuartizado.
4) Garantías para poder ejercer el periodismo en el estado de Guerrero, debido a que, el homicidio de Víctor Fernando Álvarez, se suma a otros no resueltos y de los que, para justificar la impunidad, se ha dicho “si les dijera en lo que andaba ese amigo”, por parte de algunos órdenes de gobierno.
5) Por último, nos solidarizamos con la convocatoria del reportero Ignacio Hernández Meneses, quien ha pedido a sus compañeros reunirse éste lunes 13 de abril en la glorieta de la Diana Cazadora, de Acapulco, para exigir justicia y castigo a los responsables de ésta infame cobardía.

¿PRETENDEN MATAR LA VERDAD MATANDO PERIODISTAS?

Fraternalmente
Asociación Nacional de Locutores, Delegación Guerrero.
Asociación de Periodistas de Periodistas de Acapulco, Joseph Pulitzer
Club de Periodistas de Guerrero.
Frente de Periodistas de Guerrero, Juan R. Escudero

Acapulco, Gro., a 12 de abril del 2020

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