Mil 400 desplazados en Zirándaro

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Juan Blanco/API

Zirándaro, Gro. 23 de Noviembre del 2019.- La disputa entre grupos armados en Zirándaro ha dejado al alrededor de 10 personas heridas y 14 muertos. Además han sido desplazados unos mil 400 habitantes mientras que decenas de alumnos de ocho comunidades permanecen sin clases.

Ante la amenaza de que continúen los enfrentamientos entre estas células criminales y de que se apropien de los poblados, unos 100 vecinos de San Rafael se levantaron en armas, mismos que se encuentran apostados en las entradas y salidas de la comunidad, y entre los montes.

Entrevistado en Guayameo (una de las más de 400 comunidades que componen geográficamente Zirándaro), el alcalde Gregorio Portillo Mendoza informó que desde el mes de agosto anticipó y alertó a las autoridades estatales y federales de que se avecinaban hechos violentos en la parte serrana del municipio.

Sin embargo, denunció, no atendieron el llamado y al no haber ninguna corporación policiaca, miembros de al menos dos grupos delictivos contrarios se enfrentaron a balazos el pasado 10 de noviembre.

La disputa, detalló el primer edil, comenzó a las 6:00 de la mañana y terminó a las 7:00 de la tarde, quedando atrapadas decenas de familias de La Piedra, Las Guacamayas, Las Juntas, Los Alacranes, El Limoncito, El Pino, El Ídolo, El Cundancito.

«Nosotros estuvimos atendiendo alrededor de 10 heridos, hubo un campesino fallecido de la comunidad de San Rafael. Pobladores que huyeron de sus comunidades lograron constatar que hubo 14 personas muertas», reveló el alcalde.

Los vecinos que fueron testigos de esos sucesos, aseguraron que los disparos fueron producidos con armas largas, y que incluso escucharon detonaciones de granadas y «bazucazos».

A raíz de los enfrentamientos, 120 familias (alrededor de mil 400 personas, entre niños, adultos mayores) se vieron obligadas a desplazarse dejando ganado, mascotas, automóviles y todo tipo de pertenencias.

De ese número, 60 familias se encuentran refugiadas en un albergue en la comunidad de Guayameo, mientras que el resto en Zirándaro, la cabecera municipal, dijo por su parte el comisario de este poblado, Abundio García García.

Después de la entrevista, tres niños y una niña de entre 6 y 11 años, cuyos rostros aún expresaban temor por las balaceras que habían presenciado, llegaron a Guayameo desplazados de la Sierra, cargando bolsas negras con sus pertenencias y sin ninguna compañía.

Aunado a lo anterior, más de 200 estudiantes en esa parte de la Sierra de Zirándaro se encuentran sin clases, puesto que los profesores también huyeron. De la misma forma lo hicieron médicos y enfermeras. Por si fuera poco, en la casa de salud de la comunidad de San Rafael no hay medicamentos, denunciaron sus habitantes.

El comisario de ese poblado, quien omitió su nombre por temor a ser asesinado, relató que ante la amenaza de que las balaceras se extendieran en la comunidad que él representa, unas 100 personas, en su mayoría hombres, optaron por armarse.

Estos, con fusiles calibre 22 y escopetas en mano, se encuentran vigilando la entrada y salida de la comunidad. Mientras que otros lo hacen desde los montes.

El gobernador Héctor Astudillo Flores ha reiterado que en Zirándaro «todo esta en normalidad», pues, aseguró, la policía estatal, efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina y de la Guardia Nacional no han encontrado ningún indicio de enfrentamientos.

Al respecto, el alcalde, comisarios y las familias dijeron que ninguna corporación de las antes citadas ha hecho acto de presencia en la zona.

«¿Qué evidencias quiere el gobierno, que estemos todos muertos, esa es la evidencia que quiere?, cuestionó el comisario de San Rafael.

«Que no digan que aquí no está pasando nada, cuando aquí todos estamos aterrados por lo que estamos viviendo. El gobernador dice que es mentira, hay enfermos de dengue porque no hay doctores», reprochó una habitante.

Los pobladores responsabilizaron al jefe del Ejecutivo estatal de lo que pueda ocurrirles, a causa de los hechos violentos generados por grupos armados que están en disputa del municipio de Zirándaro.

«Sr. Gobernador Astudillo necesitamos seguridad en nuestras comunidades. Tierra Caliente se está desangrado», exigieron en una pancarta. Mientras que en otra decía: «Se nos agotaron los víveres, necesitamos caminos libres para abastecer alimentos para nuestros hijos».

Lo anterior, pues de acuerdo con los afectados uno de los grupos armados hizo cortes carreteros por lo que no pueden trasladarse a Ciudad Altamirano ni a Coyuca de Catalán para comprar despensas, prácticamente, dijeron, «nos tienen secuestrados». (Agencia Periodística de Investigación)

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