De Frente. Los Farsantes

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Por: Miguel Ángel Mata Mata

1.

— “Es una mezquindad”, respondió desde el atril mañanero.

El presidente de México aseguró que quienes cuestionan la estancia de Evo Morales en México, en calidad de asilado político, son mezquinos.  “Son conservadores”.

En su conferencia mañanera de este martes 19 de noviembre, el titular del Poder Ejecutivo reiteró que el asilo político ofrecido al expresidente boliviano se apega a lo establecido en la Constitución y a la histórica tradición mexicana de proteger a perseguidos políticos.

El gobierno mexicano le ha otorgado, al boliviano, una beca de casi doscientos mil pesos mensuales, casa, sustento y guardia militar.

Oculta, sin embargo, el gobierno de México, que la siembra de la hoja de coca en Bolivia es legal y que los sembradíos se incrementaron durante el mandato de Evo Morales en un 300 %.

Durante los últimos años de su gobierno en Bolivia, se cosechaban 55,000 toneladas de hoja de coca, de los cuales 40,000 provenían de su región, El Chapare, del distrito de Cochabamba.

De cada tonelada de coca, se producen 2.4 kilos de cocaína; 96,000 kilos de cocaína, son producidos anualmente en Bolivia. Hagamos cuentas.

Uno de los supuestos socios de Morales, en México, era el Chapo Guzmán, el padre de Ovidio, que fue dejado en libertad por orden del actual presidente de México. (Mi verdad Jorge Catalán Ávila).

2.

Pablo Amilcar Sandoval Ballesteros lo declaró, según el periódico El Reportero, de Chilpancingo: “analizo una denuncia en contra de uno de los opinadores que ha escrito mentiras”, dijo.

El anónimo opinador puede ser cualquiera de las decenas que emiten opiniones y analizan lo que pasa con la gente que tiene poder de gobierno, político, religioso, económico, o, inclusive, del otro gobierno.

En la última semana se ha publicado la historia de dramas y disputa por el poder en el Congreso Local. Doce, de 22 diputados locales del Movimiento de Regeneración Nacional, hicieron público su anhelo por quitar de la coordinación de su bancada a Antonio Helguera Jiménez.

La disputa trascendió a los medios y la denuncia recurrente la han sintetizado brillantemente los opinadores de Chilpancingo: “los diputados desean imponer a un títere del diputado con licencia y delegado del gobierno federal en Guerrero, Pablo Amilcar, para conservar canonjías económicas como, dicen, la entrega de casi medio millón de pesos al mes al enojado funcionario”, han escrito.

Los opinadores han hecho muy bien su trabajo como periodistas: decir cosas que los poderosos anhelan mantener en secreto.

Ellos quisieran, en su panorama mediático, vendedores de propaganda y publicidad, antes que periodistas.

3.

— “Quieren joder a la presidenta; quieren joder al gobierno con una campañita, pero ¡A mí no me importa!”

El presunto lenguaje de género ha sido descalificado por la RAE. El término presidenta no existe. Presidente es el ente (persona) que encabeza algún organismo. Pero, al parecer, eso tampoco importa.

La presidente municipal de Acapulco, Adela Román Ocampo, respondió así a las críticas por declaraciones de ella aparecidas en El Sol de Acapulco, donde dijo que la tragedia de una familia, niños incluidos, que desapareció y luego apareció asesinada, tenía su origen en las ligas de ellos con el crimen organizado.

El mensajero parece el enemigo de una presiente municipal a quien no le importan las cosas. Por ejemplo:

Conocido periodista ligado a MORENA denunció que la hermana de la presidente, encargada del DIF municipal, organismo que usa recursos públicos, pero, por su calidad de altruista, no es objeto de auditorías, usa dinero oficial para promocionarse con fines políticos.

También se escribió que, disfrazada de “Catrinita”, la señora presidente del DIF, se bebió todas las estrellas de la discoteca Baby O, de donde salió literalmente, hasta las chanclas, cerca delas seis de la mañana.

Se supo que la cuenta, de ella y el secretario general del ayuntamiento, Ernesto Manzano, quien salió del antro cerca de las cuatro de la mañana, fue pagada por ya saben cuáles recursos.

De mote la han impuesto el de “La Catrinita Ebria”, a la señora Adriana Román, aunque, ¿a quién le importa eso?

4.

Su nombre deriva del latín farcire, que significa ʽrellenarʼ. Surgió a lo largo del desarrollo del teatro griego, pero fue en la Edad Media cuando más se cultivó e interpretó entre los interludios de las demás obras dramáticas para rellenar o complementar el programa teatral.

Es una forma dramática en la que los personajes se desenvuelven de manera caricaturesca o en situaciones no realistas. Se llama, a éste género, farsa.

Y farsante es, quien miente o engaña, especialmente que finge lo que no siente o se hace pasar por lo que no es para obtener algún provecho de ello.

Cualquier semejanza con la cuarta realidad, de ninguna manera es mera coincidencia, sino todo lo contrario.

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