Incendio de Chilpancingo afectó 130 hectáreas de maguey; la pérdida, más de 500 mil pesos

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Habitantes de la Sierra esperan que sea reparado el daño

Alcalde Antonio Gaspar no respondió a llamados de Tepoxtepec y El Calvario

Juan Blanco/API

Chilpancingo, Gro. 09 de Mayo del 2019.- Desplazamiento de familias, enfermedades respiratorias, pérdida total de la producción de maguey, mortandad de la flora y fauna. Son los daños que ha dejado el incendio forestal activo desde hace cinco días en las comunidades de Llanos de Tepoxtepec y El Calvario, municipio de Chilpancingo.

El siniestro comenzó el sábado pasado en terrenos de la colonia Nuevo Mirador y del fraccionamiento Jardines de Zinnia, ubicados al sur-poniente de esta ciudad, mismo que parecía ser ya controlado por las autoridades de la Secretaría de Protección Civil, estatal y municipal.

No obstante, las grandes rachas de viento ocasionaron que las llamas se extendieran velozmente, a tal grado que el fuego llegó hasta las comunidades antes mencionadas y arrasó con 600 hectáreas de bosque y pastizal, mismas que al quemarse ocasionaron el estacionamiento de una densa capa de humo.

La bruma no solo quedó suspendida en Chilpancingo sino también en las comunidades de Llanos de Tepoxtepec y El Calvario, provocando a sus habitantes conjuntivitis, tos, asma y otras enfermedades respiratorias; entre los más afectados se encontraban infantes y adultos mayores.

“Andábamos buscando cubrebocas y medicinas para los niños porque el humo estaba insoportable; hasta negro se veía, déjenme decirles que hasta se oscurecieron los pueblos. Las autoridades no llegaron pese a constantes llamados de auxilio”, contó Celestino Gálvez Calixto, comisario de El Calvario, mientras mostraba la zona siniestrada en la Sierra de Chilpancingo.

El presidente de la Organización Guerrerense «Trabajando por esta Tierra», Alejandro Solano González contó que ante la contingencia, al menos 20 familias de ambos pueblos decidieron huir hacia Chilpancingo, pues la lumbre representaba un verdadero peligro para su integridad física.

Las personas que decidieron desplazarse, lo hicieron montados en bestias (caballos) y pidieron asilo a sus familiares que viven en esta ciudad. Dijeron que no regresarían a sus pueblos hasta en tanto no hubiese las condiciones de salud.

Mientras tanto, abundaron, al menos 30 personas de esas mismas localidades se quedaron y se dispusieron a realizar trabajos durante tres días (domingo, lunes y martes) para sofocar el incendio. «Si no hubiéramos hecho una grande guardarraya la lumbre hubiera llegado a nuestras viviendas»; advirtieron.

Todo está perdido

Las feroces llamas arrasaron con todo, pues al menos 600 hectáreas de bosque y pastizal que servía como alimento para el ganado, quedaron en cenizas.

Decenas de árboles como cedro, pino, encino y palmera no se salvaron del fuego. En esa zona serrana todo estaba carbonizado.

Los habitantes creen que también hubo mortandad de algunos animales silvestres como armadillos, conejos, culebras, venados, pero además, expresaron, no tienen la más mínima idea de dónde se encuentre un pequeño León que solían ver andar entre los montes.

Para los habitantes de esos poblados, este acontecimiento que no había ocurrido desde hace más de 12 años, dejó en ruinas una de sus únicas fuentes de ingresos; hechos que, lamentaron, pudieron haberse evitado si las autoridades de los tres órdenes de gobierno hubiesen actuado «en tiempo y forma».

De acuerdo con Celestino Gálvez, al menos 150 hectáreas de siembra de maguey (materia prima para la producción de mezcal y para otras bebidas) fueron consumidas por el siniestro, lo que representa pérdidas por más de 500 mil pesos.

El habitante dijo que productores del municipio de Mochitlán y de la localidad de Mazatlán, localidad perteneciente a Chilpancingo, les compraban grandes cantidades de maguey, pero ahora no tendrán nada que ofrecerles puesto que todo resultó dañado.

Los habitantes esperan que les sean reparados los daños que dejó el incendio en predios de sus comunidades, o sean incorporados a algún tipo de programa de empleo que pudiese generarse mediante la reforestación, para obtener ingresos y así sobrevivir. (Agencia Periodística de Investigación)

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