Jonathan Cuevas/API
Chilpancingo, Gro. 27 de Marzo del 2019.- En la Ciudad de México fue privado de su libertad el promotor de la Policía Comunitaria de Tixtla, Gonzalo Molina González, luego de participar en la marcha por Ayotzinapa el pasado martes.
Lo anterior se dio a conocer por medio de un comunicado que difundió la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), donde externan su preocupación por la desaparición de su compañero, quien además es vocero de la Casa de Justicia del Paraíso de la Policia comunitaria CRAC-PC.
Recientemente, Gonzalo alcanzó su libertad al demostrar su inocencia ante 10 causas penales que le imputaron, sin embargo, estuvo cinco años preso.
En el documento difundido la noche de este miércoles, la CRAC expuso que ante las amenazas recibidas por la delincuencia organizada a su salida del Cereso en Guerrero, Gonzalo se trasladó a la Ciudad de México bajo sus propios medios para exigir medidas de protección para el y sus familiares, ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la Subsecretaria de Derechos Humanos, Población y Migración del Gobierno de México.
«En días pasados se le proporcionan dichas medidas, sin que estas se hicieran efectivas. No hubo compromiso ni profesionalismo por parte de RCU ni por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, pues hasta el momento su titular no ha concretado medidas efectivas para la protección de Gonzalo Molina y de su familia», se expone.
Los hechos
Sobre los hechos se informó que el lunes pasado, 25 de marzo, tras participar en un conversatorio en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Gonzalo sufrió un intento de levantón, aún dentro de las instalaciones de la UNAM. «Situación que fue desarticulada por la protección de los mismos estudiantes universitarios».
«El día de ayer 26 de marzo del 2019, los ciminales intensificaron sus patrullajes hacia la persona de Gonzalo e incrementaron el hostigamiento directo a su familia», se agrega.
Indican además que durante el transcurso de la marcha por la exigencia de la presentación con vida de nuestros 43 estudiantes de Ayotzinapa, recibió amenazas de la señora Yazmín, alias “la Norteña”, conocida militar e integrante del grupo delictivo de los Viagras, quien opera en el territorio de Tierra Colorada y el Ocotito.
«Ella sí gozó de total libertad e impunidad para trasladarse a esta ciudad y participar en la marcha, en la cual estuvo tomando fotos tranquilamente, hasta realizar la amenaza al compañero, tras lo cual ya no se le vio más», se indica.
Posteriormente, abundan, un individuo que lo fotografiaba durante la marcha intentó ingresar al edificio al cual acudieron Gonzalo y sus acompañantes momentáneamente, para usar los sanitarios. El desconocido fue retenido en la entrada del edificio y no pudo justificar su intención de ingreso a donde se encontraba Gonzalo Molina.
«Posteriormente, al llegar al domicilio donde habrían de pernoctar, se detectó a otra persona tomando videos del domicilio, así como a los compañeros, quienes salieron para tomar algunos alimentos. Al confrontarlo nuevamente externó argumentos torpes al responder que buscaban departamentos en renta (a las 9 pm)».
Ante esto, los compañeros de Molina decidieron trasladar a Gonzalo y a sus acompañantes a otro lugar con menor riesgo, donde tendrían acompañamiento constante. «Se decide contratar los servicios de un taxi ‘seguro’ y se monitoriza el avance de dicho taxi hasta su destino, incluyendo un par de llamadas sin que se reportaran problema alguno».
«No obstante, a tan solo cinco cuadras de su llegada al punto solicitado, la aplicación da por terminado el viaje. Esto ocurrió alrededor de las 10 de la noche por los rumbos de Martín Carrera».
«Hasta las doce de la noche ,compañeros de la brigada de Paz Marabunta recorrieron la zona sin encontrarlos. Desde entonces no se sabe nada del paradero de los compañeros y sus celulares se encuentran apagados»; señala el comunicado.
La exigencia
Ante esta situación, exigieron al Gobierno Federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador, a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, al subsecretario para la promoción y defensa de los Derechos Humanos Alejandro Encinas, y al titular de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, la localización y presentación con vida de sus compañeros, «y los responsabilizamos por cualquier afectación a su integridad física y psicológica».
Además se acusa a todos estos que fallaron en el otorgamiento efectivo de las medidas cautelares que ofrecieron.
«Así mismo, denunciamos la negación del apoyo que ayer mismo se solicitó a la representación de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal al finalizar el mitin por los 43, por lo que hacemos co-responsables a Claudia Sheinbaum y a Nashieli Ramírez Hernández, titular de la citada Comisión, de lo que pudiera haberle ocurrido a los compañeros», concluye. (Agencia Periodística de Investigación)