Bernardo Torres/API
Chilpancingo, Guerrero.- Indígenas de la Montaña de Guerrero provenientes de al menos seis municipios, se plantaron la noche de este lunes al exterior de las oficinas de la Delegación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), para solicitar la apertura y rehabilitación de carreteras para sus comunidades.
Israel Jiménez Martínez, representante de la Organización Popular Independiente de Guerrero, indicó que en pleno 2019, donde los gobiernos estatal y federal presumen de modernización, en la Montaña por lo menos seis municipios tienen comunidades sin accesos carreteros, entre ellos; Zapotitlán Tablas, Cochoapa, Iliatenco, Copanatoyac, Tlapa y Alpoyeca.
La situación está grave, dijo, desde el paso de la Tormenta Tropical “Manuel”, cuando cientos de caminos fueron destruidos por las lluvias, y sólo algunos fueron reparados en su totalidad, otros sólo de manera parcial, mientras que la mayoría quedaron abandonados e inconclusos.
El problema más grave ante la falta de caminos, es cuando se requiere del traslado de enfermos, mujeres embarazadas, adultos mayores, o personas heridas “cuando los llevamos en los caminos se nos acaban de morir por los saltos de los vehículos, las mujeres pierden a sus hijos”.
Por la noche, los manifestantes quienes llevan una semana movilizados en distintas dependencias federales en Chilpancingo, instalaron su campamento al exterior de la SCT, donde esperan a lo largo de este martes les reciban sus solicitudes y les informen porque las anteriores no han sido respondidas.
Esta acción fue realizada a la par de un movimiento a nivel nacional que encabezan organizaciones de los estados de Morelos, Chiapas, Oaxaca, Tabasco, Campeche y Yucatán, adheridas a la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), y que este martes buscarán una reunión en la Ciudad de México con el titular federal de la SCT, Javier Jiménez Espriú.
También se dijeron preocupados por la nueva política nacional que está implementando el presidente Andrés Manuel López Obrador de dejar fuera a las organizaciones en la cadena para la distribución de recursos, lo cual afectaría directamente a las zonas indígenas, quienes llevan años con este modelo organizativo y de gestiones.
Actualmente, expuso, es urgente que se termine de empadronar a los beneficiarios del programa del fertilizante, pues una gran parte de campesinos de la Montaña aún no están inscritos, otros no cuentan con la documentación requerida, y es ahí donde pueden intervenir precisamente las organizaciones. (Agencia Periodística de Investigación)
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