Bernardo Torres/API
Chilpancingo, Gro. 25 de Marzo del 2019.- Cobros de cuotas para recibir visitas, por ingresar material de trabajos, venta de productos de abarrote a precios exorbitantes, y malos tratos, son algunos de los abusos más frecuentes en contra de presos del penal de Chilapa, por parte del Jefe de Seguridad y el director, denunció una fuente de manera anónima.
Un ex preso, quien se comprometió con sus compañeros que a su salida daría a conocer la serie de irregularidades y abusos dentro del penal, señaló como directos responsables de estas prácticas contra los reos, al jefe de seguridad, César Jaramillo Romero el director del penal, Mario Armando Reza Arzón.
Una de las prácticas más comunes es el cobro de cuota para recibir visitas conyugales, de hasta 200 pesos por visita, y a quienes pueden pagarlos les permiten estancias dentro del penal de hasta una semana, además de cuotas también para poder obtener servicios, como televisión con algún sistema de cable.
El Jefe de Seguridad, junto con una mujer que señalan es su amante, controlan la tienda de abarrote al interior del Cereso, donde imponen precios sumamente elevados a productos como jamón o salchicha, refrescos de 600 ml hasta en 35 pesos, cuando deberían venderse como en tiendas normales.
Los abusos han crecido, explicó, debido a que los internos tienen miedo de manifestarse o rebelarse por temor a represalias, además de que la mayoría son personas de escasos recursos, que prefieren vivir con la impotencia, a denunciar las anomalías que se registran diariamente.
«Solo los que tienen dinero tienen visitas, sino nadie pasa, y algunos aunque pagan hasta con objetos para poder entrar y ni así los dejan, todo por su voluntad de el jefe de custodios, que hace lo que quiere, incluso el área de visitas no tiene ni sombra para los familiares», denunció.
Hizo un llamado a las autoridades de seguridad pública del estado, a que revisen este tipo de comportamientos y prácticas en los penales, que los responsables de cometer abusos sean cambiados como lo hacían anteriormente, que los directivos de penales eran robados cada seis meses, pero en el caso de Chilapa ya llevan más de dos años al frente.
Reveló que antes de ser nombrado el jefe de seguridad, estuvo recluido en este mismo penal, y creyeron que por esa experiencia daría un trato diferente a los presos, además de que anteriormente se supo que tuvo problemas en el Cereso de Acapulco, por lo que también sus antecedentes deberían ser revisados. (Agencia Periodística de Investigación)