Don Francisco; desplazado por la violencia en la Sierra de Guerrero, murió ignorado por AMLO

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Le pediría al Presidente garantías de seguridad para regresar a su pueblo

Grupo armado que controla esa zona de Guerrero, les permitirá sepultarlo en la comunidad «pero sin presencia policiaca»

Bernardo Torres/API

Chilpancingo, Gro. 21 de Marzo del 2019.- Francisco Barragán Nava, de 56 años de edad, uno de los desplazados por la violencia que se vive en la Sierra de Guerrero, falleció la madrugada de este jueves en un hospital de la Ciudad de México, tras agravarse su situación de salud en el plantón que mantienen frente a Palacio Nacional, en busca de una audiencia con el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador.

Don Francisco, era originario de la comunidad de Coatepec de la Escalera, en la sierra del municipio de Leonardo Bravo, de donde huyeron el 11 de noviembre del año pasado, luego de la irrupción de un grupo armado, autodenominados policías comunitarios, que los despojaron de todo.

Cuatro meses permaneció junto con su familia en un albergue instalado en el auditorio municipal de la cabecera de Leonardo Bravo, en Chichihualco, en espera de que las autoridades restablecieran la seguridad y así poder retornar a su comunidad y continuar con sus vidas normales, pero no fue así.

El 17 de febrero, una caravana, entre ellos Don Francisco, su hijo, su nuera y sus nietos, partieron hacia la Ciudad de México para pedir una audiencia con el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, ante la incompetencia del Gobierno de Guerrero de garantizarles el retorno a sus localidades.

Durante tres semanas, pasaron, hambre, frio, todo tipo de carencias y desprecio por parte de las autoridades federales, junto con la angustia de estar lejos de casa que impactaron en su estado de salud, y el día 06 de marzo fue internado en el Hospital Balbuena de la capital del país.

Una trombosis, producto de problemas cardiovasculares que había desarrollado desde el desplazamiento de Coatepec, pero que no fueron atendidos a tiempo, por la falta de recursos y acceso a la salud en el albergue donde se encontraba y mucho menos en el campamento en el Zócalo de la Ciudad de México.

Bajo los cuidados de su hijo y su nuera que se alternaban, para también atender a sus pequeños, permaneció hospitalizado durante 15 a más de 300 kilómetros de su hogar, donde finalmente este jueves perdió la vida.

Siendo las 04:00 horas de la madrugada, sus esperanzas de regresar a Coatepec de la Escalera se desvanecieron.

En el plantón, se quedaron muy tristes y llorando, relatan, Don Francisco, era quien los llenaba de optimismo, los animaba a que no se rindieran, que iban a volver a sus pueblos, con sus bromas los hacía reír, y aun durante su hospitalización mantuvieron la esperanza que regresaría con ellos.

Minutos después de las 18:00 horas, su cuerpo fue trasladado de la Ciudad de México a Chichihualco, donde le cumplirán al menos su último deseo de ser sepultado en su comunidad.

El grupo armado que mantiene el control de Filo de Caballos, les comunicó que les permitirán llevar a cabo el sepelio en la localidad de Coatepec, siempre y cuando no vaya ninguna corporación policiaca o el Ejército Mexicano.

El resto de los desplazados permanecerán en la Ciudad de México, plantados frente a Palacio Nacional, esperando que con la muerte de don Francisco brote la sensibilidad del gobierno lopezobradorista y les dé una respuesta, luego de un mes y dos días pidiendo atención. (Agencia Periodística de Investigación)

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