Carta Paramétrica: A favor de la Doctrina Estrada, pero que se vaya Maduro

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La crisis por la que atraviesa Venezuela es un tema conocido a nivel nacional desde hace algunos años. Sin embargo, se hizo centro de atención mediática después de que el pasado 23 de enero, el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, fuera nombrado presidente encargado y exigiera la organización de elecciones libres.

Conocer los niveles de atención sobre Venezuela es importante para saber qué tanto los ciudadanos en México se interesan en eventos de orden internacional. Asimismo, nos permite conocer la opinión sobre cuál debe ser nuestra posición en conflictos internacionales. Por ello, fue un tema a investigaren la serie nacional de Parametria, realizada en febrero.

Un primer dato para analizar es el porcentaje de personas que saben de la problemática del país latinoamericano. Siete de cada diez mexicanos (68%) dijeron haber escuchado sobre la situación que atraviesa Venezuela. En dos años, de 2017 a 2019 creció apenas ocho por ciento quienes afirmaron estar enterados de lo que está pasando. Da la impresión de que la noticia ha estado más en medios respecto de los niveles de atención que se registran.

En otros estudios hemos visto cómo los eventos internacionales tienen mucho menos eco en la ciudadanía del país. Generalmente, las y los mexicanos nos interesamos poco en qué está pasando en otras partes del mundo, dada la exposición del tema de Venezuela se podría esperar que la atención fuera mayor.

De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); 2,3 millones de venezolanos han abandonado el país en los últimos años derivado de la crisis económica. El Producto Interno Bruto (PIB) decreció desde 2013, y en los últimos dos años llegó hasta -15%. También se ha registrado un incremento en la mortalidad infantil y en la materna, así como escaseo de víveres y medicinas.

Por otro lado, la Organización de Estados Americanos ha realizado informes de observación electoral sobre cómo se encuentra la democracia venezolana, la evidencia muestra que no hay elecciones libres y justas; separación de poderes ni acceso a partidos políticos u organizaciones para participar en los procesos electorales, lo que impide el ejercicio de los derechos políticos electorales. Se han coartado derechos como el voto desde el extranjero y no existe certeza sobre los resultados de los comicios.

Estos y otros datos han permeado también en la sociedad mexicana quien en su mayoría dijo que por lo que sabe o ha escuchado, la situación económica, política y social de Venezuela es mala. Sólo tres por ciento considera lo contrario. No se aprecian cambios de 2017 a 2019 en estas opiniones pues hace dos años, el mismo porcentaje ya consideraba que lo que acontecía en ese país era una situación de emergencia.

Luego de la muerte de Hugo Chávez, en marzo de 2013, Nicolás Maduro asumió el cargo como presidente encargado, convocó a elecciones y en abril del mismo año obtuvo el triunfo con el 50.61 % de los votos. A partir de entonces hizo uso de la Ley Habilitante para poder aprobar leyes sin ser consultadas con el Congreso. En 2018, en un cuestionado proceso electoral, fue reelecto con 67.8% de los sufragios, un alto abstencionismo y sin contar con la aprobación de la empresa encargada de la instalación del sistema electoral venezolano.

En México, siete de cada diez personas (70%) identifican a Nicolás Maduro. El conocimiento que tiene la gente del presidente de Venezuela ha ido incrementándose, pues en noviembre del año pasado el 58% dijo saber quién era dicho personaje. En tres meses observamos que aumentó en 12 por ciento su identificación en el país derivado posiblemente de la última crisis y el desconocimiento de su gobierno por varios países.

La mayoría de la gente en México tiene una opinión negativa de Maduro. La opinión efectiva que resulta de la resta de opiniones buenas menos las opiniones malas llega a -71%, muy pocos políticos en general tienen tal nivel de rechazo entre la ciudadanía, sólo comparado con la opinión que tenemos sobre Donald Trump.

Considerando los datos de opinión sobre Nicolás Maduro, no sorprende que el 68% de las personas en México esté a favor de que deje la presidencia de Venezuela, el liderazgo del personaje es cuestionado. Sólo 10 por ciento está en contra de que dimita del encargo. Es importante decir que la mayoría de entrevistados emitió una opinión sobre el tema, sólo 14% no supo qué responder y tres por ciento no contestó a la pregunta.

Respecto de cuál debe ser la posición del gobierno de México sobre la situación en Venezuela, observamos que la opinión pública está dividida, si bien más personas están en desacuerdo con que el gobierno emita algún juicio sobre lo que ocurre en dicho país, pues así lo manifestó la mitad de los entrevistados, otro 43% apoya que sí tomemos posición.

Es importante notar que de junio de 2017 a febrero de 2019 se incrementó en seis por ciento quienes apoyan que el gobierno mexicano emita una opinión sobre la situación que se está viviendo en ese país, también bajaron los niveles de gente que no contestó al cuestionamiento, hay un poco más de debate en México.

Después de la declaración de Guaidó al ser nombrado presidente encargado, una serie de países desconocieron el gobierno de Maduro, el primero de éstos fue Estados Unidos quien además ha retirado a su personal diplomático que se encontraba en Caracas al considerar un “deterioro de la situación”.

Entre los países que reconocen a Guaidó está el grupo Lima conformado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú, así como el continente europeo. En tanto, Uruguay, México, Rusia, Turquía, China, Cuba y Bolivia siguen considerando a Maduro como presidente.

En el tema de Venezuela, México y el gobierno encabezado por Andrés López Obrador, retomaron la Doctrina Estrada como base para la política exterior, la cual implica el reconocimiento de la libre autodeterminación de los pueblos y la no intervención. Como mencionamos anteriormente fuimos de los pocos países que siguió reconociendo a Maduro como presidente. La posición de México en el tema ha sido fuertemente criticada, nuestro país es de los pocos de la región que reconoce a Maduro y aquellos que lo reconocen no son necesariamente democracias.

Al igual que en otros temas, más mexicanos apoyan la postura del presidente. Seis de cada diez personas entrevistadas están en desacuerdo con que el gobierno de México intervenga en la situación de Venezuela, contra 33% que considera necesario que haya acciones por parte de nuestro país.

Finalmente, a pesar de que los mexicanos están en contra de que Maduro continúe en la presidencia, no apoyan que Estados Unidos envíe tropas a Venezuela para terminar con su régimen. El 61 % de los entrevistados dijo estar en contra de una posible intervención militar contra 27% que sí respaldan esta opción.

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