Rescatar el trigo mexicano no es pan comido

unnamed
Comparte esta nota
Compartir
RONALDO SCHEMIDT VIA GETTY IMAGES
Campo de trigo en Texcoco, México. (Foto: Ronaldo Schemidt/AFP/Getty Images)

El trigo mexicano y sus contrastes frente al plan de AMLO para el campo

Cuarta entrega de cinco. Análisis de la propuesta de desarrollo para el campo por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

  • El trigo cristalino mantiene un superávit del 59%, mientras el harinero se encuentra en amplio déficit

  • México es el tercer exportador de trigo cristalino a nivel mundial

  • La producción de trigo harinero sólo alcanza a cubrir 22% de la demanda del país

El trigo no es una especie originaria del territorio mexicano y fue traído por los europeos a América después de la conquista. Junto con el maíz, es uno de los cereales más importantes para el consumo humano en todo el mundo. Se calcula que la superficie de siembra de estos dos granos cubre una cuarta parte de la superficie dedicada a la agricultura a nivel mundial. Además, estos dos productos representan el 19% del total de calorías consumidas por una persona promedio.

En el mundo se producen 7,717 mil millones de toneladas de trigo al año, de los cuales más del 50% son producidas en 5 países. China es el país que más aporta a la producción mundial con 17% del trigo del mundo y le siguen India y Rusia con un 12% y 11% respectivamente.

Lugar País Producción 2017 (toneladas) % en producción mundial
1 China 134,340,630 17.40
2 India 98,510,000 12.76
3 Rusia 85,863,132 11.12
4 Estados Unidos 47,370,880 6.13
5 Francia 36,924,938 4.78
31 México 3,503,521 0.45

Fuente: FAO

México ocupa el lugar 31 en producción de trigo y aporta menos del uno por ciento (0.45) a la producción mundial.

Si bien es cierto que la producción de trigo en nuestro país ha tenido un ligero repunte en los últimos años, pasando de 3.27 millones de toneladas en 2012 a 3.5 millones en 2017, esto es insuficiente para cubrir la demanda nacional.

El rendimiento del trigo en México se encuentra muy alejado de los principales países productores. Mientras que en México el trigo tiene un rendimiento promedio de 5.2 toneladas por hectárea, países como Irlanda, Nueva Zelanda y Países Bajos tienen rendimientos de más de 9 toneladas por hectárea: 10.1, 9.8 y 9 respectivamente.

Lugar Área Rendimiento
1 Irlanda 10.1746
2 Nueva Zelanda 9.8644
3 Países Bajos 9.0936
4 Bélgica 8.6174
5 Reino Unido 8.2796
6 Dinamarca 8.2409
7 Alemania 7.6443
8 Zambia 7.2439
9 Suecia 6.9891
10 Francia 6.757
22 México 5.2967

Fuente: FAO

Lo que produce México hoy

A grandes rasgos, el trigo se divide en dos variedades: cristalino y harinero[1]. El primero se utiliza principalmente en la elaboración de pastas, mientras que el segundo se utiliza para la elaboración de panes, productos de repostería y harinas. Ambos presentan importantes diferencias en cuanto a su volumen de producción, demanda y balanza comercial.

[1] Se toma como referencia la definición establecida en el documento de Planeación Agrícola Nacional 2017-2030. Como trigo harinero se toman en cuenta las variedades corto y tenaz, fuerte, medio fuerte y suave.

El trigo es, después del maíz, el segundo cereal en importancia en la dieta mexicana.

De las poco más de 3.5 millones de toneladas de trigo que se produjeron en 2017, alrededor del 60% correspondieron al trigo cristalino (2.07 millones) y el 40% restante al trigo harinero (1.42 millones). En cuanto a la demanda, cada mexicano consume en promedio 57.4 kg de trigo al año, además proporciona alrededor del 10% del total de calorías en la alimentación.

En el caso del trigo cristalino la producción permite satisfacer con creces la demanda interna que se sitúa en alrededor de .83 millones de toneladas, lo que genera un superávit de 59% del producto. Esto permite al país tener a su disposición más 1.24 millones de trigo para exportar a otros países y colocar a México como el tercer exportador a nivel global.

Por su parte, el trigo harinero o panificable se encuentra en amplio déficit; el consumo de este producto supera los 6.26 millones de toneladas, por lo que la producción interna sólo llega a satisfacer el 22% de lo que se consume en el país. En toneladas, la cantidad de déficit supera los 4.84 millones.

Trigo Cristalino Trigo Harinero
Producción 2.07 millones de tons 1.42 millones de tons
Demanda .83 millones de tons 6.26 millones de tons
Balanza Superávit Déficit
Cantidad 1.24 millones de tons 4.84 millones de tons
Porcentaje 59% 78%

Fuente: SIMO con datos de SIAP y Planeación Agrícola Nacional 2017-2024

¿Y el trigo para el pan?

De las diversas variedades de trigo panificables, en México predomina la producción de las variedades de trigo suave y fuerte. El acumulado de ambos suma el 96% de la producción de trigo harinero en el país.

Variedad Producción (Tons) % Rendimiento (Tons por hectárea) Precio Medio Rural (Pesos)
Suave 950,788.56 66.76 4.37 3,732.00
Fuerte 430,953.99 30.26 4.76 3,751.18
Corto y Tenaz 28,929.05 2.03 1.85 3,518.02
Medio Fuerte 13,515.65 0.95 4.08 3,778.93

Fuente: SIAP

Tres estados concentran el 87% de la producción de trigo suave en el país: Guanajuato, Sinaloa y Michoacán. También el rendimiento promedio de estos estados se encuentra por encima de la media nacional para esta variedad. Destaca el caso de Baja California Sur con un rendimiento de 5.75 de toneladas por hectárea. Por su parte, el rendimiento para estados como San Luis Potosí y Tamaulipas se ubica por debajo de la tonelada por hectárea: .82 y .51 respectivamente.

Estado Producción

(Tons)

% Rendimiento (Tons por hectárea)
Guanajuato 246,380.32 25.91 5.22
Sinaloa 226,672.25 23.84 4.84
Michoacán 212,345.07 22.33 5.5

Fuente: SIAP

En el trigo fuerte, Sonora concentra más de la mitad de la producción del país, también es el estado con el mayor rendimiento promedio en este cultivo. Los estados que le siguen en volumen de producción son Chihuahua, Baja California y Nuevo León. Entre estos 4 estados se acumula cerca del 90% de la producción de esta variedad de trigo y Nuevo León es el único de estos estados donde el rendimiento se ubica por debajo de la media nacional. Al mismo tiempo existen estados donde la productividad es muy baja para este cultivo, destaca el caso de Zacatecas cuyo rendimiento no alcanza a llegar ni a una tonelada por hectárea.

Estado Producción (Tons) % Rendimiento (Tons por hectárea)
Sonora 225,819.95 52.40 5.83
Chihuahua 94,743.70 21.98 5.08
Baja California 39,457.53 9.15 5.11
Nuevo León 26,111.60 6.05 2.14

Fuente: SIMO con datos de SIAP

Para cubrir la demanda, México importa el trigo panificable restante, más del 57% viene de Estados Unidos, 18.8% de Canadá, 10% de Rusia, 8.7% de Francia y 5.1% de Ucrania.

¿Qué pretende hacer el gobierno de AMLO?

El gobierno encabezado por AMLO se ha propuesto la nada sencilla tarea de depender menos de las importaciones en algunos granos básicos.

En el caso del trigo panificable la brecha a cerrar asciende a 4.84 millones de toneladas. Al mismo tiempo, este gobierno pretende impulsar el desarrollo de los pequeños productores y que estos puedan lograr generar mayores ingresos.

Para lograr este cometido, la actual administración ha fijado un precio de garantía de 5 mil 790 pesos, aunque sin especificar qué variedad de trigo harinero recibiría este tratamiento. Este precio representa un aumento entre el 35 y 40% al precio medio rural en cualquiera de las variedades.

Para poder depender menos de las importaciones se tendría forzosamente que incrementar la producción y esto sólo sería posible a través de innovación e investigación…

¿Qué tendría que hacer?

Tal como se ha comentado para otros productos en este análisis, las medidas anunciadas hasta ahora por el gobierno para el desarrollo del campo no están enfocadas en el aumento del rendimiento de los cultivos sino en sólo garantizar un mejor precio para los productores. Para poder depender menos de las importaciones se tendría forzosamente que incrementar la producción y esto sólo sería posible a través de innovación e investigación, mejorando la asistencia técnica a los productores y utilizando paquetes tecnológicos que permitan incrementar los rendimientos de los cultivos. Requisitos indispensables que de entrada no están claramente especificados en los planes de acción gubernamental inmediata.

En la actualidad muchos estados productores se encuentran por debajo de la media nacional en rendimiento, por lo que lograr nivelarlos al menos a ese parámetro supondría un aumento de apenas 326,915.80 toneladas, lo que representa sólo 6.75% del déficit.

Variedad Incremento
Suave 200,317.02
Medio fuerte 6,317.72
Fuerte 105,815.28
Corto y Tenaz 14,465.80

Fuente: SIMO con datos de SIAP

La administración anterior, a través del programa MasAgro colaboró con el CIMMYT (Centro Internacional de Mejoramiento para el Maíz y el Trigo) en algunos proyectos de investigaciónpara mejorar los rendimientos del trigo en México. Los objetivos que se plantearon fueron los de aumentar la producción 10% en 10 años, 22% en 15 años, y 50% en 20 años. Aún cumpliendo cabalmente los objetivos de este proyecto el aumento en la producción no alcanzaría para cubrir la demanda proyectada, que se estima que será de 6.76 millones de toneladas para 2024.

La tarea de asegurar el abasto de trigo sólo con la producción nacional se vislumbra especialmente complicada. Si bien es cierto que se pueden dar pasos hacia aumentar el volumen que se produce en México, no pareciera que ser algo alcanzaable en el corto plazo. Una propuesta integral y aterrizada debería también contemplar el diversificar el origen de las importaciones y mejorar la relación del país con los principales productores. En los últimos años las importaciones de Rusia, principal productor a nivel mundial con 25 millones de toneladas, pasaron de 88 mil toneladas en 2012 a 356 mil en 2017. Otros socios importantes podrían ser Australia y Argentina que producen 15 y 10 millones de toneladas respectivamente.

Por último, para cumplir el objetivo de mejorar las condiciones de los pequeños productores la administración pública federal también deberá realizar un esfuerzo por mejorar la infraestructura pública utilizada por los productores. Es decir, mejorar la accesibilidad a caminos, puentes y almacenamiento. Esta política pública además deberá contar con indicadores claros y pertinentes para medir el avance del desarrollo de las comunidades a partir de su implementación.

Fuente: HuffPost

Comentarios

comentarios

Salir de la versión móvil