Contexto Político: Figueroa: vigente en el escenario político

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En una entrevista que concedió al periódico El Sur, el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer habló de todo un poco. Del caso Ayotzinapa, de Aguas Blancas, su apoyo a la Guardia Nacional, del secuestro de su padre en 1974 y de su amistad con el general Arturo Acosta Chaparro y los ex presidentes Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León.

La entrevista realizada por el reportero Lenin Ocampo Torres fue acompañada por una fotografía en el que se ve a un Rubén Figueroa sonriente y con un cuadro de la Virgen de Guadalupe al fondo.

Para algunos, el ex mandatario estatal es un hombre rencoroso y vengativo. Lo cierto es que es un hombre poderoso, de recia mirada y que ha ayudado a varios de sus amigos y aliados a ocupar importantes cargos de elección popular.
Don Rubén Figueroa, al igual que otros ex gobernadores de Guerrero, ha sido traicionado por ex colaboradores. Tal vez eso no lo dijo en la entrevista, pero bien vale señalarlo.

El pasado 4 de diciembre cumplió 79 años, lo cual no ha sido impedimento para seguir vigente en el escenario político. Es un zoon politikón por excelencia.

Es hijo del ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa y de doña Lucía Alcocer de Figueroa.

En 1957 ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de México (UNAM), en donde se tituló con la tesis “Noción y contenido del derecho agrario”.

Respecto al secuestro de su padre (ocurrido el 30 de mayo de 1974), Figueroa Alcocer reveló que él participó en su liberación junto con el presidente Luis Echeverría Álvarez.

“Yo participé todas las semanas en lo de mi papá, yo estuve al frente de eso hasta que se recuperó a mi papá. Fue una etapa interesante, muy delicada, muy dolorosa y muy tensa. Pero que afortunadamente salió bien”, dijo.
Rubén Figueroa Figueroa, mejor conocido como ‘El Tigre de Huitzuco’, fue secuestrado por la Brigada Campesina de Ajusticiamiento del Partido de los Pobres, que encabezaba Lucio Cabañas Barrientos.

El Ejército lo rescató el 8 de septiembre, luego de permanecer 99 días en manos de la guerrilla en la sierra de Atoyac. Tres meses después (2 de diciembre de 1974), Lucio Cabañas es abatido por las fuerzas del orden.
Y a 45 años de aquel secuestro que marcó a la familia Figueroa, Rubén Figueroa Alcocer asegura que no tiene problema con nadie.

“No, yo nunca he tenido problema con nadie, yo procuro ser cuidadoso y respetuoso con todos, desde el más importante hasta el más modesto, te manejas así en la vida y no tienes problemas con nadie, yo creo que una buena forma filosófica de vivir, respetar a todos y ser amigos de todos, yo trato de serlo así”.

Del Caso Iguala fue muy claro: “ya no hay mucho que decir”. Y sugirió indemnizar a los padres de los normalistas desaparecidos en Iguala, la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.

El entrevistador le recordó que la Comisión Nacional de Derechos Humanos menciona a un personaje apodado ‘El Patrón’, quien sería pieza clave en la investigación. El ex gobernador respondió que en Huitzuco a “todo mundo le dicen patrón”.

Y para combatir la violencia, Figueroa Alcocer se pronunció a favor de la legalización del cultivo de la amapola, y de la Guardia Nacional dijo que contribuirá –así como en España– para arreglar el problema (delincuencia).
¿En algún momento le afectó su amistad con (Arturo) Acosta Chaparro?, le preguntó el reportero.
“¡No, nunca!”, respondió.

Durante su paso por el gobierno de Guerrero, a Rubén Figueroa Alcocer le tocó coordinarse con los presidentes Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, a quienes considera sus amigos.

A sus 79 años, a don Rubén Figueroa Alcocer se le ve sereno. En una ocasión le preguntaron si renunciaría al PRI. Su respuesta fue contundente: “Yo seré priista hasta que me muera”. ¡Zas!

El figueroísmo –su grupo político– dio la cara en la pasada elección. Ganó Alcaldías y distritos.
En el Congreso local tiene cuatro representantes: Cervando Ayala Rodríguez, Omar Jalil Flores Majul, Héctor Ocampo Arcos y Olaguer Hernández Flores.

Cervando Ayala ha sido tres presidente del municipio de La Unión de Isidoro Montes de Oca; Omar Jalil Flores fue alcalde de Taxco de Alarcón en el trienio 2012-2015 y diputado local en la LX Legislatura; Héctor Ocampo ha sido dos veces diputado local y alcalde de Huitzuco de los Figueroa, y Olaguer Hernández fue alcalde de General Heliodoro Castillo (Tlacotepec) en el trienio 2009-2012 y miembro de la LX Legislatura local.

Y no olvidemos que su principal operador político es el ex senador y ex presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, Héctor Vicario Castrejón, un personaje que mantiene una excelente relación con militantes de su partido y con miembros de otras fuerzas políticas.

Así como el aguirrismo se mantiene vigente en el escenario político, también el figueroísmo se mueve. Muy posiblemente irán unidos en 2021 en una gran alianza. ¿Por qué no?

Mientras en Morena siguen con sus pleitos internos, los de enfrente se organizan para dar una gran batalla.
Esteban Albarrán Mendoza, dirigente estatal del PRI y cercano a los ex gobernadores Rubén Figueroa Alcocer y René Juárez Cisneros, no pierde el tiempo en pleitos estériles. Él anda en lo suyo: fortalecer a su partido para dar buenos resultados en las elecciones de 2021.

Queda claro que en política a nadie se le debe dar por muerto.

 

Por Efraín Flores Iglesias

 

Comentarios: E-mail: efrain_flores_iglesias@hotmail.com; Facebook: Efraín Flores Iglesias; Twitter: @efiglesias

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