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Rodrigo Juárez Ortiz.

Existen en el mundo personas que sistemáticamente se empeñan en minusvalorar, en tratar de minimizar o, en su caso, desprestigiar las obras y los hechos de personajes valiosos en su nación, de aquellos quienes dentro de sus circunstancias lucharon denodadamente por sus ideales, por mejorar las condiciones de vida de su pueblo, aun con el riesgo de perder su patrimonio, su familia, su libertad e incluso su propia vida.

Dichas personas, movidas por un sinfín de motivaciones que van desde las ideologías mas recalcitrantes y retrógadas, hasta los motivos mas pueriles, frívolos  y egoístas, en un supuesto afán de hablar y describir con la mayor “precisión” los hechos que nos dieron las versiones oficiales y no oficiales del actuar de nuestros próceres, se han empeñado en darnos las versiones “auténticas” y “ reales” de dichos personajes, pero al final de cuentas no hacen luces sobre dichas historias, sino ponerse en evidencia por sus muy limitados alcances. En efecto, al tratar de “minimizar “ los hechos heroicos de nuestros próceres, tratan de describir elementos meramente circunstanciales de su vida, de detalles anecdóticos meramente irrelevantes ante la enormidad de sus hazañas hechas en momentos y circunstancias verdaderamente difíciles de enfrentar.

Lo relevante de estos héroes es que al margen de sus anécdotas personales y meramente circunstanciales, estriba en las acciones que emprendieron y los logros que obtuvieron en aras de sus convicciones personales al grado de llegar a luchar por conseguir sus propósitos inmediatos aun cuando en el futuro los descastados, los traidores o los  ignorantes no les hayan dado continuidad a sus esfuerzos y logros.

Es así que un 22 de Diciembre, como el sábado retropróximo, pero de 1815, fue fusilado en Sn. Cristóbal Ecatepec, Edo. de México uno de los mas preclaros, ínclitos y auténticos próceres de nuestra historia patria Don José María Morelos y Pavón, quien siendo clérigo fue enjuiciado y condenado por los miembros del siniestro Tribunal del Santo Oficio  (llamada Santa Inquisición) quienes obviamente se oponían a los esfuerzos libertarios, antiesclavistas  e independentistas del ya  sufrido pueblo mexicano.

La obra y lucha de Morelos es ampliamente conocida y realizada básicamente en las tierras surianas y gracias a él se convocó al Primer Congreso de Anáhuac, en Chilpancingo, lo que derivó en la Constitución de Apatzingán y en su oportunidad, en la primera Constitución federalista del país en 1824.

Es importante y trascendental que recordemos a nuestros grandes hombres, habida cuenta de que si gozamos actualmente de libertad, que es uno de los dones mas preciados del ser humano, se lo debemos a quienes sacrificaron todo en un plano verdaderamente idealista, sin mezquindades, sin egoísmos, sin pretensiones de gloria o de poder, solo en el bienestar de su pueblo. Loor a nuestro prócer. Loor a Morelos. O usted, agradecido lector, ¿ Qué opina?

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