Contexto Político: Morena, el pueblo y el circo

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Por Efraín Flores Iglesias

Muy, pero muy mal se vieron la mayoría de los diputados locales de Morena en la sesión del martes.

Resulta que votaron en contra de un exhorto para reducir en un 50 por ciento el peaje en la autopista del sol. Les ganó la soberbia y la insensibilidad.

Votaron contra una propuesta popular, traicionando con ello al pueblo que en el discurso presumen defender.

También permitieron que Luis Enrique Ríos Saucedo convirtiera la sede del Congreso en un circo.

El punto de acuerdo para exhortar al gobierno federal que autorice la reducción del 50 por ciento del costo de peajes en la autopista del sol, fue presentado en tribuna por el diputado del PRI, Jorge Salgado Parra, quien señaló que dicha medida beneficiaría a los guerrerenses que viven de la actividad turística, así como la de miles de familias del centro del país que privilegian al estado de Guerrero como su destino preferido, sobre todo, en esta temporada vacacional decembrina.

El legislador priista enfatizó que Guerrero podría convertirse en una entidad próspera si tan sólo se redujera el 50 por ciento en el cobro de las tarifas en las casetas.

“Con esta medida seguramente vendrían más turistas si sumamos a los que llegarán por la nueva autopista que conduce a Puebla, y de esta forma no se tendría que esperar a fechas ni temporadas vacacionales especiales, y habría un flujo continuo y ascendente para la economía guerrerense”, dijo.

Pero los diputados de Morena dijeron que NO e hicieron valer su mayoría a la hora de la votación.

Para ellos es más importante abogar por la libertad de Marco Antonio Suástegui MuñozGonzalo Molina González y otros “luchadores sociales” que se encuentran recluidos en distintos penales de la entidad por la comisión de varios delitos.

La lógica de Morena es muy clara: el pueblo debe esperar para que se concrete la “Cuarta Transformación” –así pasen seis años– y no estarse quejando para que bajen los gasolinazos ni las tarifas en las casetas de la autopista del sol. Al final de cuentas, ya lograron que Andrés Manuel López Obrador se sentara en la silla presidencial y el control en el Congreso de la Unión y en la mayoría los Congresos Estatales.

Si los legisladores locales de Morena realmente estuvieran del lado de pueblo, no hubiesen votado en contra de la propuesta de Jorge Salgado. Solitos se evidenciaron.

EL CIRCO.- El presidente del Consejo Estatal de Morena, Luis Enrique Ríos Saucedo, llevó porra al Congreso local para rendir protesta en sustitución de Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, quien el pasado jueves solicitó licencia para asumir el cargo de coordinador del gobierno federal en Guerrero.

Mientras Ríos Saucedo rendía protesta como nuevo integrante de la LXII Legislatura, los acarreados que llevó lo aclamaron como próximo coordinador de la fracción parlamentaria de Morena, y por ende, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo). Sí, al viejo estilo priista de los años 80s y 90s. ¡Ajúa!

“Morena organizado y Luis Enrique de su lado”, “Se ve se siente, Luis Enrique presidente”, fueron las porras que más se escuchaban en el salón de plenos.

Como testigo de honor de la toma de protesta de Ríos Saucedo acudió su jefe político y aliado, Pablo Amílcar Sandoval. ¡Ufff!

Aunque, bueno, no todos los diputados de Morena compartieron la forma en que el nuevo integrante de la LXII Legislatura llegó a la sede del Congreso.

En entrevista para un diario acapulqueño, Zeferino Gómez Valdivinos dijo que no estaba de acuerdo con dicha acción, ya que consideró que de esa manera “estaríamos regresando a los vicios y a las mañas de la política anacrónica, vieja, no estoy de acuerdo en que estén invitando porras para la toma de protesta de un compañero y agarrarse de esa estrategia para hacer presión”.

El viejo PRI ha regresado disfrazado de democracia y de izquierda.

ENTRE OTRAS COSAS… Hay quienes mezclan la política con la religión, lo cual resulta perverso y oportunista.

Los que la practican se creen iluminados y dotados de poderes especiales.

Hablan bonito y en nombre de Dios para satisfacer sus intereses personales y/o de grupo. Se rodean de cortesanos para recibir aplausos por cada acción que realizan.

Jesucristo fue muy claro al separar la política y las cosas de su padre (Dios), al señalar puntualmente: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

¡Aguas con los “iluminados”! Porque en Guerrero también hay de esos. ¡Zas!

Comentarios: E-mail: efrain_flores_iglesias@hotmail.com; Facebook: Efraín Flores Iglesias; Twitter: @efiglesias

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