De Frente. Otros tres…

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Por: Miguel Ángel Mata Mata.

1.-

Dicen los rumores del barrio que venía desde la playa Tlacopanopcha.  Corriendo y agitado, pasó por el malecón, por ahí, donde los cooperativistas de pesca ven pasar la brisa del tiempo jugando dominó.

Por la calle Benito Juárez, esquina con José María Iglesias, retumbó el eco. Pam, pam, pam, fue el sonido que rompió la tranquilidad de quienes compraban paletas de hielo. Voltearon a la plaza Álvarez. Terminaron su helado.

Su cuerpo quedó tirado frente a la entrada de la catedral de Nuestra señora de la Soledad. Fue un domingo de misas. Lo mataron ahí, cerca de donde han matado a otros. ¿Quién era? Dicen que se apellida N.

2.-

El gobierno municipal de Acapulco, que estrenó súper policía como secretario de protección y vialidad, hará unas tres semanas, envió un boletín: “luego de notar un bulto extraño debajo de su camiseta, intrépidos policías preventivos revisaron a un par de caminantes. Les hallaron una pistola, 500 dosis de la droga llamada cristal y mucho, mucho dinero en efectivo”.

¿Los intrépidos, con mirada de águila, notaron un bulto a la distancia? Tal vez vieron a los que balearon al solitario desconocido a quien, por apellido, le han impuesto un apellido.  Lo rasan igual que a los detenidos con un pistolón: N. A lo mejor así los reconocen sus parientes.

El súper policía, quien supuestamente llagó al puerto al frente de un comando de élite compuesto por dieciséis “rambos”, no ha dado muestra de lo súper ni lo Rambo. Se sabe que ofendió a unos reporteros cuando le preguntaron por la prevención del delito. Espectacular regaño a los peligrosos reporteros.

3.-

La Playa Tamarindos ha sido de singular bullicio. Ubicada frente al edifico del periódico Novedades, ha visto cómo nacen restaurantes propiedad de familias locales.

Uno de esos perteneció a Rodolfo Ortiz, calentano muy querido en el puerto. En su enramada, llamada La Bocana, se llevaron a cabo las primeras reuniones con Cuauhtémoc Cárdenas, allá por 1988, cuando nacía el Frente Democrático Nacional, simiente de lo que hoy llaman La Cuarta Transformación.

Rodo enfermó y murió. Su local se llama igual, La Bocana, pero lo administran otras personas. A lo mejor traspasaron la concesión sus hijos. No lo sabemos.

Lo que sí sabemos es que el lunes, antes el mediodía, el romper de las olas se confundió con otros plomazos: pum, pum, pum.  El reporte policiaco indicó que yacía el cuerpo de Javier N, de quien se dice era uno de los propietarios.

4.-

¿Qué está pasando? ¿Qué hace nuestra autoridad municipal, legitimada por la esperanza de miles? Al parecer han caído en lo que caracteriza a la gente del poder: ausencia de talentos y una batahola de sugerencias e imposiciones de hermanos, sobrinos y amigos en el gabinete de la magistrada Adela Román Ocampo, que ya han pegado de manera negativa en el quehacer de la administración municipal.

La mayoría de quienes han sido impuestos en cargos municipales, carecen de experiencia en la conducción política y de gobierno. Es evidente que las van ganando a la experiencia y la razón. Ocurrencias. Los nulos resultados son visibles. En el caso de la prevención del delito la inexperiencia y ocurrencias se tiñen de un color rojo sangre que espanta.

5.-

En éste Acapulco de migrantes, pocos recuerdan lo que fue El Vaquero Norteño. Era una tienda de ropa. Ahí hacían, y hacen, su parada los camiones urbanos que venían de La Cima, Pie de la Cuesta, Las Cruces, e iban hasta Caleta. Hoy paran ahí las llamadas urvan y el Acabús tiene cerca de ahí una estación.

Aún le llamamos El Vaquero Norteño. Pues ahí, en ese emblemático lugar, del centro de la ciudad, mataron a otros tres. Otras tres N a las estadísticas de muerte que no conmueven a alguien.

Otros tres. Así de fríos.

6.-

Llegamos a creer que alguien se conmovería. No fue así. En el ayuntamiento siguen a la rebatiña. Todos quieren un pedazo de pastel (¿debemos decir botín?)

Por ahí anda una leyenda de la Liga Comunista 23 de septiembre. Camilo Valenzuela se ha convertido en súper asesor de la presidencia municipal. Él es quien, luego de tomar unas vacaciones pagadas en Sinaloa, su lugar de origen, palomeó la imposición de Javier Ibarra, como secretario de planeación, a pesar de que éste señor trabajó en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. ¿El innombrable metido en los gobiernos de MOLRENA?

La sangría en el centro de la ciudad no ha conmovido a alguien. Parecen de hielo. Esa condición los ha colocado en una disyuntiva: ponderar si es que en verdad quieren gobernar bien… o simular, con la influencia de hermanos, sobrinos y amigos. Entre los seguidores y militantes del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) ya hay decepción pues no les han invitado al reparto del pastel.

7.-

El domingo mataron a uno a la puerta de la catedral. El lunes a otro dentro del restaurante La Bocana. Por la tarde fueron tres en la parada del Vaquero Norteño. Todos en el centro de la ciudad.

Hermanos y sobrinos, de obvios apellidos. Asesores Valenzuela y Castillo. ¿A qué hora dejarán en paz a la presidenta? Déjenla gobernar y que llame a cuentas a ese súper policía quien, hasta hoy, ha tenido extraordinaria e impresionante acción: regañar a peligrosísimos reporteros.

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