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A los factores de carácter monetario, se agregan una economía norteamericana fuerte y la falta de sincronía en las políticas en materia de tasas de interés entre los principales bancos centrales.
El dólar está imparable en el mercado internacional, causando un ‘efecto chuza’ entres divisas y monedas.
El índice que mide el comportamiento de esa moneda con respecto a una canasta de las diez principales divisas en el mundo alcanzó un máximo no visto desde el pasado 18 de mayo de 2017.
En el último mes, el billete verde acumula un alza de 2.5 por ciento, pero desde abril la ganancia es mayor al 7.0 por ciento, de acuerdo con cifras de Bloomberg.
“El principal catalizador alcista del dólar en el mercado internacional ha sido la política monetaria restrictiva de la Reserva Federal y la tendencia alcista en los rendimientos de la deuda estadounidense, como los bonos a dos y 10 años. La demanda del dólar ha crecido también como activo de refugio ante las preocupaciones sobre las cuentas fiscales de Italia y el estancamiento en las negociaciones de Brexit”, explicó en entrevista con El Financiero Diego Colman, analista de mercados de DailyFX perteneciente al Grupo IG.
A los factores de carácter monetario, agrega el favorable comportamiento de la economía norteamericana y la falta de sincronía en las políticas en materia de tasas de interés entre los principales banco centrales.
El Banco Central Europeo (BCE) dejó ayer a sus principales tasas en mínimo histórico, lo que acompañó con el anuncio de que mantiene su política de compra de bonos hasta finales de este año.
La política monetaria del BCE y la de otros bancos, como el de Japón, contrasta con la agresiva alza en la tasa de la Fed y con la reducción en su balance de bonos, lo cual tiende a favorecer al billete verde.
En tanto, los participantes de los mercados estarán este viernes con la atención puesta en el dato del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos, lo que contribuirá a darle dirección al billete verde en el mercado internacional.
MONEDAS GANADORAS Y PERDEDORAS
En el actual ciclo de apreciación del dólar de corto plazo, iniciado el pasado 20 de septiembre, el comportamiento de las monedas que integran el índice de la canasta de diez divisas ha mostrado contrastes, aunque predominando un saldo negativo.
Entra las principales perdedoras se encuentra el franco suizo, el euro y la libra con retroceso acumulados de 4.28, 3.49 y 3.32 por ciento desde el pasado 20 de septiembre a la fecha, con base en datos de Bloomberg.
La única divisa un sesgo marginalmente positivo es el yen japonés con un avance de 0.17 por ciento, como respuesta a su papel de refugio en épocas de turbulencia.
La moneda mexicana reporta una depreciación de 3.17 por ciento en más de un mes, por arriba del avance del dólar de 2.47 por ciento del mismo periodo. Este comportamiento muestra que la debilidad reciente del peso, no solamente se debe a factores externos.
ARMA DE DOBLE FILO
Un dólar fuerte ayuda a alejar al ‘fantasma de inflación’ y contribuye a moderar el alza en tasas por parte de la Fed, pero diluyen los efectos de la política proteccionista de Donald Trump y afectan la competitividad del sector exportador de Estados Unidos.
“Un dólar fuerte reforzaría el status de la moneda norteamericana como divisa de reserva global, pero reduciría la competitividad de las exportaciones del país, lo cual iría a contracorriente de la agenda de ‘América Primero’ de Donald Trump. En el largo plazo, una mayor apreciación del dólar podría ampliar el déficit de la balanza comercial y crear un mayor desequilibrio en las cuentas nacionales”, señaló Colman.

Fuente: El Financiero