Bernardo Torres/API
Reportero
Chilpancingo, Gro. 12 de Octubre del 2018.(Síntesis de Guerrero).- Entre la Fiscalía General del Estado (FGE) y el Servicio Médico Forense dependiente de la Secretaría de Salud, suman en su poder casi mil cuerpos sin identificar, la mayoría producto de la ola de violencia que se vive en esta entidad.
De acuerdo con la última información proporcionada por el Servicio Médico Forense en sus sedes de Acapulco, Chilpancingo e Iguala, tienen por lo menos 700 cuerpos que no han sido reclamados, con antigüedades de 2016 a la fecha.
Otros 240, a los cuales se les han realizado pruebas de ADN para una posterior identificación, han sido depositados en las gavetas del Panteón Ministerial que fue construido en 2016, para cuerpos no identificados y donde se han habilitado espacios para unos 500 más.
El panteón ministerial fue construido a raíz del escándalo que acaparó espacios en los medios nacionales en 2016, cuando se exhibió la incapacidad de las autoridades de Guerrero para el correcto procesamiento de los cadáveres que eran rescatados de fosas clandestinas por parte de la Fiscalía General del Estado y de la Procuraduría General de la República.
Este nuevo proceso, fue demandado por los colectivos de familiares de personas desaparecidas, asesinadas y secuestradas, que surgieron en Acapulco, Chilpancingo, Iguala y Chilapa, luego de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, el 26 de septiembre de 2014.
Cientos de fosas fueron descubiertas, algunas con más de 20 cadáveres, de los cuales un muy bajo porcentaje han sido identificados y entregados a sus familiares, mientras que el resto, permanecen desde entonces en los Semefos, o en su caso en este panteón edificado en una propiedad privada de Chilpancingo.
Los días 09 de agosto y 06, 08 y 12 de diciembre de 2016, se hicieron las primeras inhumaciones en el panteón ministerial, y de entonces a la fecha se han ido depositando cadáveres y osamentas en módulos construidos para cada región del estado, con una capacidad de 80 cada una, y sólo de tres ha sido agotada su capacidad.
Han sido por lo menos otras siete etapas de inhumaciones que se han llevado a cabo, aunque esta práctica no ha dejado del todo satisfechas a las familias de personas desaparecidas, pues el reclamo es que no sólo se hagan las pruebas de ADN a los cuerpos, sino que se hagan los comparativos con las muestras que se le han tomado a los familiares para su posible identificación.
Este viernes 12 de octubre, otros 20 cuerpos serían inhumados en este panteón, pero por cuestiones desconocidas la actividad fue suspendida. Sin embargo se pudo constatar que hay 240 cadáveres depositados y se han construido otros cuatro módulos con una capacidad para 80 cuerpos cada uno. (Agencia Periodística de Investigación)