Los maestros y doctores no regresan por temor a ser asesinados
José Molina/API
Chilpancingo, Gro. 13 de Septiembre del 2018.- Al menos 50 familias abandonaron sus viviendas y huyeron del poblado de Carrizal de Bravo, en la Sierra del municipio de Leonardo Bravo, por temor a nuevos ataques de un grupo armado que irrumpió el pasado domingo y disparó contra varias viviendas.
Los pobladores informaron que ante la falta de seguridad por parte de las autoridades de los tres niveles de gobierno, los más de 800 habitantes que permanecen en el poblado se levantaron en armas para defender sus tierras y la integridad de sus familias.
La tarde de este jueves hicieron oficial su levantamiento en armas ante representantes de medios de comunicación llegaron hasta ese lugar, y con quienes hicieron un recorrido por las calles del pueblo, mostrando las escuelas, el centro de salud y la iglesia, abandonados.
Dijeron que la mayoría de las familias que habitaban en la colonia Los Pinos, dejaron abandonadas sus casas que están construidas con madera y lámina galvanizada, lo que los hacía estar más expuestos ante los ataques.
«Nuestros enfermos no tienen atención médica ya que muchos necesitan un tratamiento especial; en caso de la Educación las escuelas están cerradas y no hay fecha para que regresen los maestros y doctores. Además muchas familias enteras ya decidieron salir de la comunidad por temor a perder la vida y vivir atemorizadas por la falta de seguridad», señalaron.
Leyeron un comunicado que a la letra, decía: «por eso decidimos organizarnos y salir a defendernos en medida de nuestras posibilidades, con el propósito de defender a nuestras familias hasta donde las circunstancias nos las permitan, ya que son nuestras vidas las que están en riesgo”.
“Es por eso que exigimos a los tres niveles de gobierno para que nos apoyen y garanticen la seguridad que merecemos, porque se ha afectado nuestras labores cotidianas», señala el documento.
Los pobladores caminaban siempre en grupo para protegerse entre ellos mismos en caso de algún ataque. Varios de los hombres portaban armas largas de bajo calibre, como escopetas, siempre cubriéndose el rostro por temor a ser identificados por los grupos delincuenciales que los han atacado.
Por la noche, dicen, se turnan para hacer guardia y cuidar el poblado. Ahora ya no todos duermen y quienes lo hacen, lo hacen con incertidumbre.
«Quiero pedir a los policías que vengan a cuidarnos porque ya quiero ir a la escuela, mis maestros se fueron porque tienen miedo a las balaceras; mis amiguitos y yo no podemos jugar porque tenemos miedo, queremos paz y tranquilidad»; dijo un niño que aparenta tener unos 7 años de edad.
Por la tarde, cerca de las 19:00 horas un grupo de la Policía Estatal acudió a realizar un recorrido en Carrizal de Bravo, pero sólo dieron la vuelta y se fueron a recorrer otros poblados donde también se han registrado enfrentamientos.
El miércoles pasado, habitantes del poblado de Los Morros municipio de Leonardo Bravo y otros cuatro pueblos, informaron que tras los hechos de violencia y la falta de seguridad, decidieron levantarse en armas. (Agencia Periodística de Investigación)