Recién los medios nos informaron que: “ Dentro del plan de la transformación al sector agroalimentario de México para impulsar su desarrollo que propone Andrés Manuel López Obrador, se plantea eliminar el uso y producción de alimentos con semillas transgénicas en el país”(…) y que “ En el próximo sexenio,(…) se promoverá la conservación y uso de los tipos de maíz que hay en el territorio”, palabras adjudicadas a quien ha sido propuesto en el próximo gobierno federal como titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, cuyo acrónimo es SAGARPA. También dijo que en dicho gobierno “…en el caso del maíz se promoverá la conservación y uso de las razas de origen mexicano, que permitirán agregarle valor a la alimentación humana”.
Todo ello nos parece verdaderamente alentador, habida cuenta de que es de sobra conocido el impacto brutal negativo que causan las semillas transgénicas del maíz, tanto en los campos de sembradío, como en su ingesta.
Se ha informado, desde hace varios años, de cómo la transnacional Monsanto ( ya la adquirió Bayer) se ha dedicado a la creación de semillas transgénicas, que rechazan a las plagas de insectos nocivos en los cultivos, entre otros, pero que dichas semillas también causan estragos en los campos adyacentes, así como a la salud humana. Este dato está sostenido por científicos serios en estudios publicados en revistas ídem, sin perjuicio de los sobornos utilizados con científicos e incluso gobiernos para propalar las “bondades” y “ beneficios” del maíz transgénico, en su caso. Al respecto ya sabemos del permiso que tuvieron para la siembra de su maíz en nuestro país y que por agrupaciones ambientalistas fue recurrido ante las autoridades jurisdiccionales en donde se logró, hasta donde se tiene entendido, una suspensión provisional, la cual fue recurrida, imagínense por quién, pues por el gobierno mexicano.¡ Me doy !
Y ya no digamos de la ley que obliga a nuestros campesinos a contar con el registro de su maíz criollo (con siglos de antigüedad ) so pena de ser demandados por la transnacional, por usar su maíz sin permiso, como cuando por el viento se polinizan sus cultivos.
Sin embargo no queda claro cuando este futuro servidor público dice que: “ … el tema de los transgénicos ha polarizado a sectores sociales, debido a que por un lado se piensa que van a ser la solución a la seguridad alimentaria de la humanidad y por otro se penalizan porque se asocian con impacto negativo en la salud humana o en el medio ambiente” “ Refirió que ambas posiciones son equivocadas y que en el próximo sexenio se utilizarán tecnologías convencionales que mejorarán la productividad y la sustentabilidad del campo mexicano” ¿ Y la ley en comento?
Finalmente el hecho de ya no permitir el maíz transgénico en nuestro país será un gran adelanto y el triunfo de la razón y la supervivencia. Luchemos porque así sea. O usted, esperanzado lector, ¿ Qué opina ?
Por: Rodrigo Juárez Ortiz.
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