Estimadas y estimados integrantes del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral en el estado de Guerrero.
Estimadas y estimados representantes de los medios de comunicación.
La jornada electoral en Guerrero transcurrió en calma y sin sobresaltos mayores salvo el presunto robo y destrucción de urnas y paquetes electorales de algunas casillas en dos distritos electorales federales.
En ambos lamentables hechos que violentan la voluntad popular, presuntos delincuentes electorales atentaron contra la buena marcha del proceso al cometer actos de apropiación de los expedientes electorales, como en el caso del distrito electoral federal 05, con cabecera en Tlapa de Comonfort, en el municipio de Cochoapa El Grande; y el robo de paquetes electorales en Ahuacuotzingo en la sesión 406, así como la destrucción de la documentación y el material electoral en el caso del distrito electoral federal 06, con cabecera en Chilapa de Álvarez.
Esta Presidencia reprueba enérgicamente este atentado contra lo más preciado que tenemos en democracia: la emisión de nuestro sufragio como una conquista social símbolo de nuestra libertad y de nuestra base de igualdad bajo el principio de una persona, un voto.
Estos arteros hechos no solo atentan contra la voluntad de la ciudadanía, sino también contra el Estado de Derecho que debemos consolidar. No es posible que los poderes fácticos aliados con ciertos actores políticos quieran desestabilizar las elecciones. No es con la actuación de agentes oscuros y de perversos operadores de mentes antidemocráticas como será posible el desarrollo y la estabilidad democráticos.
A estos salvajes que quieren ganar por la fuerza bruta de la ilegalidad y de la sinrazón, les decimos que el Instituto Nacional Electoral exige a las instituciones de procuración de justicia electoral el pronto esclarecimiento de estos hechos que denigran y envilecen el juego democrático.
Esperemos que no se imponga la ilegalidad, que no se imponga la tradición de realizar actos impropios de una jornada cívica como ya ha ocurrido en anteriores procesos electorales. Debemos ponerle un fin a este tipo de situaciones en enturbian el trabajo arduo y profesional de nuestra estructura.
Debemos acabar con esos resabios autoritarios, que no entienden que México ha cambiado; las y los guerrerenses reprobamos estas acciones totalmente apartadas de los principios constitucionales y que atentan contra el bien jurídico tutelado más valioso que tenemos: nuestra voz a través de la emisión de nuestra preferencia electoral.