Un día como hoy 31 de Mayo pero de 1850 muere Don Mariano Otero ( José Mariano Fausto Andrés Otero Mestas), político, jurista y escritor de ideas liberales, oriundo de Jalisco y nada mas y nada menos que el promotor del juicio de Amparo.
Lamentablemente su nombre no significa nada para millones de mexicanos y solamente en el ámbito jurídico se le conoce y reconocen sus muy valiosas aportaciones a la vida jurídica de nuestro país.
Recordemos que después de la Independencia, se desató una lucha fratricida por el poder. Unos contra otros por acceder a los puestos de mando, en el entendido que se estaba jugando el sino del país, en el intento de determinar qué es lo que queríamos hacer, una vez independientes, como nación.
Todo se redujo a dos bandos fundamentales: los conservadores, que querían mantener permanentemente todos los privilegios de los que habían gozado durante los trescientos años que duró el virreinato en México, obviamente a través de un gobierno monárquico y en donde estaban a la cabeza el alto clero, los militares y los dueños de las grandes fortunas ( terratenientes, comerciantes, casatenientes y miembros de la alta burguesía, así como la alta burocracia, entre otros) y por el otro lado los liberales, libres pensadores, que lucharon por una república democrática en donde se atendiera a las necesidades colectivas y se procurara por el bien de todos los mexicanos y no solo de los detentadores del poder político, económico, militar y religioso.
Liza que llevó a varios luchadores sociales a participar activamente en estas transformaciones, creándose una generación de destacados juristas, políticos, así como pensadores de corte liberal (influidos tanto por los pensadores de la Ilustración como por las ideas políticas de los fundadores de los EUA).
En este contexto, Mariano Otero sabemos que se recibió de abogado a los 18 años de edad en que se dedicó al ejercicio de su profesión y a las cuestiones académicas, período en que intensificó sus lecturas en un amplio espectro de materias de ilustres pensadores adquiriendo una sólida formación intelectual.
Posteriormente se dedicó activamente a la política siendo parte del Plan de Jalisco para desconocer el gobierno de Anastasio Bustamante; Delegado de su estado en el Consejo de Representantes de los Departamentos y posteriormente diputado al Congreso Constituyente en México en 1842. Después de varias vicisitudes políticas, escribió su “Ensayo sobre el verdadero estado de la cuestión social y política que se agita en la República Mexicana”, que se tiene como su obra mas importante sobre la realidad nacional de su tiempo; como miembro del Consejo de Gobierno del presidente Mariano Salas fue aprobada su propuesta de Acta de Reformas, documento Constitucional de México, en el Constituyente de 1847 que reivindica la postura liberal de su tiempo, compartiendo con los grandes como Don Benito Juárez y Don Manuel Crescencio Rejón.
Y fue un 5 de Abril de 1847 cuando presentó su famoso “Voto Particular” ante el Congreso Constituyente que sentó los pródromos de nuestro famoso juicio de Amparo, un verdadero monumento jurídico reconocido por todos los países y utilizado hasta en exceso por nuestra población, como un instrumento de protección en contra de los abusos perpetrados por los gobernantes en contra de los gobernados, en los actos de autoridad.
Se opuso fehacientemente al tratado de Guadalupe Hidalgo contra los términos abusivos de los gringos que nos invadieron en 1847, gestionando el retiro de las tropas invasoras de la aduana de Veracruz, entre otras demostraciones de su patriotismo y nacionalismo que el espacio limitado no nos permite apuntar. Murió a los 33 años, víctima del cólera que azotó a la Ciudad de México en ese 1850. Bien merece que honremos su memoria. O usted, agradecido lector, ¿ Qué opina?