De Frente. En Acapulco, empate técnico entre MORENA y PRI

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Por: Miguel Ángel Mata Mata

 

El puntero en las encuestas, Andrés Manuel López Obrador, ha lanzado lo que será su gobierno, una vez que gane la elección: “Habrá un cambio de régimen; no un cambio por encimita, sino un cambio profundo”.

¿A qué se refiere, señor Peje? ¿Cambio de régimen? Veamos:

Se conoce como régimen político al conjunto de instituciones y leyes que permiten la organización del Estado y el ejercicio del poder. A través del régimen político se determina la vía de acceso al gobierno y la forma en la cual las autoridades pueden hacer uso de sus facultades.

Existen varios conceptos que se confunden con la idea de régimen político. El régimen de gobierno, por ejemplo, se refiere a cómo se vinculan los distintos poderes del Estado (régimen presidencialista, régimen parlamentario, etc.). La forma de Estado, por su parte, indica cómo se articulan el poder, la población y el territorio.

Con el régimen político se produce una situación paradójica. El régimen emana de la voluntad de la gente, que determina las características del régimen político. Pero, de manera simultánea, la propia estructura de este régimen termina condicionando la voluntad de la población.

Existen diversos tipos de regímenes políticos. Muchos teóricos distinguen entre la democracia, la monarquía y la aristocracia. Otra clasificación posible diferencia entre los regímenes con un único partido y los regímenes pluralistas.

Hay quienes creen que un régimen político puede corromperse y derivar en algo diferente, aun cuando mantenga sus instituciones y sus formas. La democracia, en este sentido, podría derivar en demagogia, mientras que la monarquía podría constituirse como una tiranía.

Además de los expuestos podemos determinar que existen otros tipos de regímenes políticos, tales como los siguientes:

-Régimen republicano. Como su propio nombre ya nos indica, en este sistema no existe un monarca que ejerza como jefe de Estado. Ese gobierno lo hace en nombre del pueblo que es el que posee la soberanía.

-Régimen oligárquico. También responde al nombre de oligarquía y, si estudiamos un poco su etimología, podemos saber qué significa: el poder supremo de un Estado es ejercido únicamente por un grupo reducido de personas que pertenecen a la misma clase social.

-Régimen totalitario. Uno de los regímenes políticos más repudiados y temidos a lo largo de toda la historia es este, ya que la policía y la propaganda se convierten en los instrumentos de “presión” y “sometimiento” al pueblo. Y es que en este caso no existe ni la separación de poderes ni la soberanía, el poder lo tiene únicamente el Estado, que se “salta” todos los derechos y normas básicas que se establecen en la sociedad actual. Bajo este paraguas, se encuentran tanto el régimen fascista impuesto en Italia por Mussolini como por el nazi llevado a cabo en Alemania.

-Régimen aristocrático. El poder soberano, el gobierno de un Estado, en este caso lo tiene un grupo de personas que se considera que son las más idóneas para realizar dicha labor.

¿Hacia dónde irá ese cambio profundo de régimen? ¿Dará fin al presidencialismo agotado que vivimos los mexicanos, para abrir el necesario régimen parlamentario que urge a los mexicanos? ¿Fortalecerá el régimen republicano o irá al totalitario?

Por sus hechos, y decires, es probable que se acerque al totalitarismo, llamado socialismo, comunismo y, finalmente, a la tiranía.

¿Por qué sostenemos lo anterior?

Porque, de 38 países estudiados en el mundo, México es donde más personas están insatisfechas con la democracia, tal y como funciona en el país.

En México solo 6 % de los ciudadanos están satisfechos con el funcionamiento de la democracia en el país, el porcentaje más bajo de una encuesta realizada por el Pew Research Center en 38 naciones.

Nueve de cada diez mexicanos dicen que no están satisfechos con el funcionamiento de la democracia. En contraste, la media de todos los países encuestados fue de 46 %.

La cifra no dista mucho del 93% que en 2017 se dijo insatisfecho en México, en respuesta al mismo ejercicio.

Sin embargo, los mexicanos siguen creyendo en la democracia representantiva (58%) y la democracia directa (62%).

En sentido contrario creen que la peor forma de gobierno es la ejercida por un líder fuerte (67%), aún por encima de un gobierno militar con 52%.

En el escenario mexicano, destaca el informe del Pew Research Center, los ciudadanos tampoco están contentos con el trabajo que ha desempeñado el gobierno, pues sólo 17% cree que ha hecho lo correcto por el país.

A escala mundial, una media de apenas 14 % expresa tener mucha confianza en que el gobierno de su país haga lo correcto.

El trabajo del instituto evidencia algunas inquietudes sobre el futuro de la democracia alrededor del mundo.

En todos los países que participaron, más de la mitad de los encuestados afirmaron que la democracia representativa es una forma muy buena o bastante buena de gobierno para su país. Sin embargo, también encontró una actitud abierta, en diversos grados, a algunas formas de gobierno no democráticas.

Ya veremos a dónde vamos el próximo mes de julio.

TRASCENDIÓ

QUE la semana pasada Ricardo Taja aventajaba a Adela Román con cuatro puntos. Ésta semana redujo a dos puntos su ventaja, lo que se considera un empate técnico.

QUE, también en Acapulco, los candidatos a diputados federales, Ricardo Mejía Berdeja y Eduardo Ignacio Cueva, iban arriba en los muestreos aplicados en las zonas urbana y rural de Acapulco.

QUE, para el Senado, al menos en Acapulco, va Félix Salgado a la cabeza, seguido por Manuel Añorve, aunque las cifras son inversas cuando se suman los trabajos aplicados en el resto del estado. La ventaja del priísta es de apenas cinco puntos.

QUE, por la presidencia de México, en Guerrero, Andrés Manuel López Obrador bajó de 54 a 44 puntos.

PREGUNTAS QUE MATAN

¿Cuál será el motivo, causa o razón por la cual Joaquín Badillo, candidato a alcalde en Acapulco por la alianza México al Frente, se niega a pagar los gastos de su campaña? El ultimo berrinche de soberbia en una gira por la colonia progreso: “ni el chile frito quiso pagar; tuvimos que hacer coperacha”, sostienen las víctimas del joven que dice ser maravilla.

¿Por qué las encuestadoras no dan los resultados de los candidatos de la coalición México al Frente? Porque en todas aparecen con porcentajes arriba de diez puntos debajo de los de Juntos Haremos Historia y Todos Por México.

¿Ya se fijaron que en todas las encuestas, todas, la cifra de indecisos es de arriba de 20 puntos?

¿Y los candidatos de la chiquillada en Acapulco? Juntos no suman mas allá de doce puntos.

QUE CONSTE

“En México mueren decenas diariamente, no detienen a los jefes del crimen organizado y nuestros candidatos presidenciales no ofrecen propuesta seria al respecto”. Héctor de Mauleón, en MiIenio.

 

Comentarios al autor: miguelangelmata@yahoo.com.mx

@miguelmata63

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