El INEGI presenta los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondientes al primer trimestre de 2018.
Al primer trimestre de 2018, la población económicamente activa (PEA) de la entidad asciende a 1,382,957 personas que representan 53.5% de la población de 15 y más años.
En este trimestre, 1 365 830 personas se encontraban ocupadas, lo que implicó una disminución de 42 818 personas respecto a las del primer trimestre de 2017.
La población subocupada asciende a 88,463 personas y representa 6.5% de la población ocupada, proporción menor al 8.0% reportado en el mismo trimestre de 2017.
La población desocupada se sitúa en 17 127 personas y la tasa de desocupación correspondiente es de 1.2% de la PEA, la cual disminuyó en 0.9 puntos porcentuales con relación al mismo trimestre de 2017.
Se encuentran ocupadas en el sector informal poco más de
523 mil personas, 57 269 más (12.3%) de lo reportado un año antes.
1. Población económicamente activa
Para el primer trimestre de 2018, la población de 15 y más años disponible para producir bienes y servicios en el estado asciende a 1 382 957 personas (53.5% del total), cuando un año antes fue de 1 438 425 y una participación de 56.9 por ciento. El comportamiento de la población económicamente activa está sujeto al crecimiento demográfico que se refleja en un aumento de la población en edad de trabajar; a la participación más activa de la mujer en el mercado laboral, así como de las expectativas que tiene la población de participar o no en la actividad económica. De esta población, 1 365 830 personas se encuentran ocupadas (98.8%), y las 17,127 restantes están desocupadas (1.2 por ciento). Asimismo, se tiene que 69 de cada 100 hombres en estas edades son económicamente activos, en el caso de las mujeres, 40 de cada 100 se encuentran en dicha situación.
1.1 Población ocupada
Al interior de la PEA es posible identificar a la población que está participando de manera activa en la generación de algún bien económico o en la prestación de algún servicio (población ocupada) de la que no lo hace, pero que busca incorporarse de manera activa (población desocupada). La población ocupada mostró un decrecimiento de 42 818 personas al pasar de 1 408 648 a 1 365 830 entre el primer trimestre de 2017 y 2018 (ver gráfica 1); por sexo, los hombres registran una reducción de 24 561 ocupados; mientras que, las mujeres presentan una disminución de 18 257 empleos, en el mismo periodo.
Gráfica 1
POBLACIÓN OCUPADA
(Miles de personas)
Fuente: INEGI-ENOE.
– Por sector de actividad
Al considerar a la población ocupada respecto al sector económico en el que labora, 322 282 personas (23.6% del total) trabajan en el sector primario, 274 954 (20.1%) en el secundario o industrial, y 768 594 (56.3%) realizan actividades relacionadas con el sector terciario o de servicios y comercio (ver gráfica 2).
Entre el primer trimestre de 2017 y 2018, el sector secundario presenta un incremento en el número de trabajadores de 50 828 personas; mientras que, los sectores primario y terciario disminuyeron en 57 556 y 34 790 el número de empleos, respectivamente (ver cuadro 1).
Gráfica 2
POBLACIÓN OCUPADA SEGÚN SECTOR DE ACTIVIDAD
(Porcentaje)
Cuadro 1
POBLACIÓN OCUPADA POR SECTOR DE ACTIVIDAD ECONÓMICA
(Diferencias absolutas respecto al mismo trimestre del año anterior)

Fuente: INEGI-ENOE.
– Por posición en la ocupación
Si se observa a la población ocupada en función de la posición que asume dentro de su trabajo, se tiene que 48.9% del total, esto es, 669 219 son trabajadores subordinados y remunerados; 509 153 (37.3%) trabajan por su cuenta, sin emplear personal pagado; 140 064 (10.3%) son trabajadores que no reciben remuneración y 47 394 (3.5%) son propietarios de los bienes de producción, con trabajadores a su cargo.
De las anteriores categorías, entre el primer trimestre de 2017 y 2018, los trabajadores por cuenta propia presentan un aumento de 34 097 plazas, y su participación pasó de 33.7 a 37.3 por ciento; por el contrario, los trabajadores subordinados y remunerados disminuyeron 42,659 el número de ocupados, y su contribución pasó de 50.5 a 48.9%, mientras que, los trabajadores no remunerados y los empleadores redujeron el número de empleos en 30 786 y 3,470 plazas, respectivamente, en el periodo señalado.
Gráfica 3
POBLACIÓN OCUPADA SEGÚN SU POSICIÓN EN LA OCUPACIÓN
(Miles de personas)
Fuente: INEGI-ENOE.
– Algunas otras condiciones de trabajo
La población ocupada desempeña una gran variedad de tareas que realiza con distinta intensidad. Es así que, mientras por un lado 7.2% de las personas trabajan menos de
15 horas semanales, en el otro extremo se ubican 26.7% que laboran más de 48 horas a la semana.
En promedio, la población ocupada trabajó durante el primer trimestre de 2018 jornadas de 41.7 horas a la semana.
Otro enfoque desde el cual puede caracterizarse a la población ocupada es el que se refiere al tamaño de la unidad económica en la que labora. En función de ello, si solo se toma en cuenta al ámbito no agropecuario que abarca a 1 011 916 personas (74.1%), en el primer trimestre de este año, 641 034 (63.4%) estaban ocupadas en micronegocios; 147 439 (14.6%) lo hacían en establecimientos pequeños; 69 290 (6.8%) en medianos; 28,307 (2.8%) en establecimientos grandes; 71 946 (7.1%) se ocuparon en otro tipo de unidades económicas y 53 900 (5.3%) en el gobierno.
Durante el año que media, entre el primer trimestre de 2017 y 2018, la población ocupada en el ámbito no agropecuario se incrementó en 27 807 personas. A esta cifra contribuyeron: los micronegocios con 23 900 empleos más, seguidos por los establecimientos medianos con 11 508, los grandes establecimientos y otro tipo de unidades económicas con 8 102 y 3 346 plazas de trabajo adicionales, respectivamente. Por otra parte, el gobierno y los pequeños establecimientos presentaron una reducción en la ocupación de 18 130 y 919 empleos menos, respectivamente.
Gráfica 4
POBLACIÓN OCUPADA EN EL ÁMBITO NO AGROPECUARIO SEGÚN
EL TAMAÑO DEL ESTABLECIMIENTO DONDE LABORA
(Miles de personas)
Fuente: INEGI-ENOE.
Trabajadores subordinados y remunerados
Con relación al total de la población ocupada como subordinados y remunerados, 44,499 (6.6%) labora en el sector primario de la economía, 128 069 (19.1%) en el secundario y 496,651 (74.3%) en el terciario.
Un total de 258 398 de estos trabajadores, que constituyen 38.6% tienen acceso a instituciones de salud como prestación por su trabajo y 44.3% (296 257) tienen derecho a prestaciones laborales (sin considerar el acceso a instituciones de salud). A su vez, 40.4% (270 462) de los trabajadores disponen de un contrato por escrito; de éstos, 79.7% son de base, planta o están contratados por tiempo indefinido, 19.2% tienen contrato temporal y 1.1% no especificaron el tipo de contrato.
Población subocupada
Otra forma de caracterizar a la población ocupada es en función de su condición de subocupación, entendida esta como la necesidad de trabajar más tiempo, lo que se traduce en la búsqueda de una ocupación complementaria o de un nuevo trabajo con mayor horario. Al respecto, se observa que en el primer trimestre de 2018 la población subocupada en el estado es de 88 463 personas y representa 6.5% de la población ocupada, cifra menor a las 112 899 (8.0%) personas reportadas en el mismo trimestre de 2017.
Gráfica 5
TASA DE SUBOCUPACIÓN
Fuente: INEGI-ENOE.
1.2 Informalidad laboral
El empleo informal, o medición ampliada de informalidad, añade, a la definición de trabajo informal que venía difundiendo el INEGI, las siguientes categorías: el trabajo no protegido en la actividad agropecuaria, el servicio doméstico remunerado de los hogares, así como los trabajadores subordinados que, aunque trabajan para unidades económicas formales, lo hacen bajo modalidades en las que se elude el registro ante la seguridad social.
De esta manera, la medición de la ocupación en el sector informal no desaparece, sino que se considera el punto de partida y un componente del cálculo de una medida más amplia: el empleo informal.
Los resultados de la ENOE indican que, en el primer trimestre de 2018, todas las modalidades de empleo informal en la entidad ascienden a 1 053 743 personas y representan 77.2% de la población ocupada (Tasa de Informalidad Laboral 1). De estos, 523 171 se ubican en el sector informal, lo que significa un incremento de 12.3% anual y representa 38.3% del total de ocupados (Tasa de Ocupación en el Sector Informal 1); 309 995 pertenecen al ámbito agropecuario; 70 978 corresponden al servicio doméstico remunerado y 149 599 a las empresas, gobierno e instituciones.
Cuadro 2
POBLACIÓN OCUPADA FORMAL E INFORMAL POR TIPO DE UNIDAD ECONÓMICA EMPLEADORA
NA: No aplica.
Fuente: INEGI-ENOE.
Entre el primer trimestre de 2017 y 2018, la tasa de ocupación en el sector informal 1, aumentó 5.2 puntos porcentuales, al pasar de 33.1 a 38.3%, mientras que, la tasa de informalidad laboral 1 disminuyó cuatro décimas de punto en el mismo periodo.
1.3 Población desocupada
Como se ha mencionado en diversas ocasiones, la ocupación presenta distintos grados de intensidad según sea la perspectiva desde la cual se le observa. Una de estas es la que describe a la población con trabajo cero, que se ubica entre la población ocupada y la no económicamente activa; se refiere a la población desocupada, la cual no trabajó siquiera una hora durante la semana del levantamiento de la encuesta, pero manifestó su disposición por hacerlo e hizo alguna actividad por obtenerlo.
En el primer trimestre de 2018, la población desocupada en el estado asciende a 17,127 personas y la tasa de desocupación (TD) es de 1.2%, menor a la registrada en el mismo trimestre del año anterior que fue de 2.1 por ciento (ver gráfica 6). Por sexo, la participación de mujeres y hombres disminuyó 0.4 y 1.1 punto porcentual, respectivamente en el periodo.
Algunas características que tiene dicho grupo es que, según su nivel de instrucción, 8,573 personas, es decir, la mitad de esta población tiene estudios de nivel medio superior y superior; 4 526 (26.4%) secundaria completa, 1 893 (11.1%) concluyó la primaria y 2 135 (12.5%) no la terminó.
Otra característica que sobresale es la experiencia laboral: 16,671 (97.3%) personas declararon haber desarrollado con anterioridad un trabajo; el resto, 456 (2.7%) no tienen experiencia laboral; por otro lado, del total de desocupados, 44.8% tienen un mes o menos desempleados, 26.2% lleva más de uno y hasta tres meses, mientras que 12.3% tiene más de tres meses en esta condición. Cabe señalar que 16.7% no especificó el tiempo que lleva desempleado.
Gráfica 6
TASA DE DESOCUPACIÓN
Fuente: INEGI-ENOE.
En cuanto a la tasa de ocupación parcial y desocupación (TOPD1) –que describe a la población desocupada más la ocupada que trabajó menos de 15 horas durante la semana de referencia, con relación a la población económicamente activa– se observa que para el primer trimestre de 2018 fue de 8.3 por ciento.
2. Población no económicamente activa
La población no económicamente activa (PNEA) agrupa a las personas que no participan en la actividad económica ni como ocupados ni como desocupados. En el primer trimestre de 2018, se tiene que 1 200 317 personas (371 060 hombres y 829 257 mujeres) que equivale a 46.5% del total de la población de 15 y más años integraba este sector; de las que, 92.9% (1,115,119) declaró no estar disponible para trabajar debido a que tiene que atender otras obligaciones, o tenía interés pero se encuentra en un contexto que le impide hacerlo (tiene impedimentos físicos, obligaciones familiares, algún familiar le prohíbe trabajar o está en otras condiciones); de estas últimas 69.3% son mujeres y 30.7% son hombres.
Por su parte, 7.1% (85 198) se declara disponible para trabajar, pero no llevó a cabo acciones al respecto, por lo que se constituye en el sector que eventualmente puede participar en el mercado como desocupado u ocupado, también en este rubro es mayor la proporción de mujeres que de hombres (66.1% contra 33.9%, respectivamente).
Área Metropolitana de la Ciudad de Acapulco
Además de registrar de manera permanente el comportamiento del empleo a nivel estatal, la ENOE proporciona información para 32 áreas metropolitanas del país. De esta forma, se puede conocer el fenómeno ocupacional en un nivel de desagregación más detallado.
Durante el primer trimestre de 2018, la Población Económicamente Activa asciende a 313,882 personas (22.7% del total estatal), lo que equivale a que 58 de cada 100 personas en edad de trabajar participan en la actividad económica. Por sexo, los hombres registran una participación de 72.2% contra 46.0% de las mujeres.
Se observa que 97.8% (306 968) de las personas que acudieron al mercado de trabajo están ocupadas, de las cuales 32.5% tienen acceso a instituciones de salud y 31.5% trabajan más de 48 horas. Si se considera a esta población con relación al sector económico en el que labora, se encuentra que 84.1% (257 888) lo hace en el sector terciario, 14.9% (45 881) en el secundario y 1.0% (3 199) en el primario. Otro aspecto relevante es la población ocupada en actividades económicas de mercado que operan a partir de los recursos del hogar, al registrar una tasa de ocupación en el sector informal de 38.3% (117 539 personas).
La ENOE señala que la población subocupada, esto es, la que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas (14 770 personas) representa 4.8% de la población ocupada, cifra mayor a la registrada un año antes que fue de (12 503) 4.1 por ciento.
Se encuentran desocupadas en el Área Metropolitana de la Ciudad de Acapulco 6,914 personas (98.5% de ellas cuentan con experiencia laboral) y representan 2.2% de la población económicamente activa, cifra menor a la registrada en el primer trimestre de 2017 que fue de (7,598) 2.5 por ciento.
Con respecto a la PNEA la cifra asciende a 229 366 personas, lo que representa 42.2% de la población de 15 y más años, de éstos, 13 121 (5.7%) se encuentran disponibles para trabajar, pero no han buscado trabajo.
Aspectos metodológicos
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) se aplica a los miembros del hogar de una vivienda seleccionada a través de técnicas de muestreo. El esquema de muestreo es probabilístico, bietápico, estratificado y por conglomerados; tiene como unidad última de selección las viviendas particulares y como unidad de observación a las personas.
Una vez que una vivienda ha sido seleccionada se le vuelve a visitar cada tres meses hasta completar un total de cinco visitas. Llegado a este punto todo el grupo de viviendas que completó ese ciclo es sustituido por otro grupo que inicia su propio ciclo. A estos grupos de viviendas según el número de visitas que han tenido se les denomina paneles de muestra y en cada momento en campo hay cinco paneles, es decir, cinco grupos de viviendas que se encuentran por entrar ya sea en su primera, segunda, tercera, cuarta o quinta visita. Así, siempre hay una quinta parte de la muestra que es totalmente nueva en tanto que las otras cuatro quintas partes ya habían sido visitadas tres meses atrás. Este esquema permite darle a la muestra una combinación de estabilidad y renovación al tiempo que permite a los investigadores especializados tanto en la temática laboral como demográfica rastrear los cambios que han tenido los hogares a lo largo del tiempo que permanecieron en la muestra (estudios longitudinales).
El hecho de que cada vivienda tenga una probabilidad de selección se traduce en que todos sus residentes son representativos de otros muchos en su área de residencia (dominio de muestra) tanto en sus características sociodemográficas como socioeconómicas, de modo que los resultados obtenidos se generalizan para toda la población que representan, lo cual se hace mediante los denominados factores de expansión, que son el inverso de las probabilidades de selección de las viviendas. Cada factor de expansión toma en cuenta el estrato socioeconómico y el ámbito geográfico que corresponde a la vivienda seleccionada.
Cabe señalar que los factores de expansión se corrigen por el porcentaje de viviendas habitadas y seleccionadas en muestra, más las seleccionadas pero no entrevistadas ya sea por rechazo o por no encontrarse nadie al momento de la visita. Además, para asegurar que se obtenga la población total, los factores de expansión ajustados por la no respuesta se ajustan nuevamente por las proyecciones de población que elabora el Consejo Nacional de Población (CONAPO). Los Indicadores estratégicos de ocupación y empleo están ajustados a la modificación de las proyecciones demográficas 2010–2050, que publicó el CONAPO el 16 de abril de 2013.
La encuesta está diseñada para dar resultados en el ámbito nacional y el agregado de 32 áreas urbanas para cada trimestre del año. También permite que el nivel nacional pueda desagregarse en cuatro dominios: I) localidades de 100 000 y más habitantes, II) de
15 000 a 99 999 habitantes, III) de 2 500 a 14 999 habitantes y IV) menos de 2 500 habitantes. A su vez, en cada trimestre se acumula un número suficiente de viviendas (120 260) para tener representatividad por entidad federativa, en tanto que el agregado de 32 áreas urbanas puede arrojar datos para cada una de ellas. Como preliminar de la información trimestral se proporciona asimismo información mensual con un tercio de la muestra; ese tercio no permite la desagregación arriba descrita para el trimestre, pero sí garantiza tener, para cualquier mes transcurrido, el dato nacional y el del agregado de 32 áreas urbanas, de modo que puedan contrastarse para uno y otro ámbito (nacional y urbano) los niveles que respectivamente presentan la desocupación y la subocupación. En el calendario de difusión del INEGI -disponible en su página de Internet- se indica en qué fecha será proporcionada la información correspondiente a un mes de levantamiento y en qué otra la información de un trimestre, más abundante y a detalle.
En el plano conceptual, la ENOE toma en cuenta los criterios que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) propone dentro del marco general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lo que permite delimitar con mayor claridad a la población ocupada y a la desocupada, además de facilitar la comparabilidad internacional de las cifras de ocupación y empleo. La ENOE asimismo incorpora el marco conceptual de la OIT y las recomendaciones del Grupo de Delhi relativas a la medición de la ocupación en el Sector Informal. La encuesta está diseñada para identificar sin confundir los conceptos de desocupación, subocupación e informalidad, así como también para tomar en cuenta y darles un lugar específico a aquéllas otras personas que no presionan activamente en el mercado laboral porque ellas mismas consideran que ya no tienen oportunidad alguna de competir en el (mujeres que por dedicarse al hogar no han acumulado experiencia laboral, personas maduras y de la tercera edad, etcétera).
A lo anterior se añade el que el diseño de la ENOE está enfocado a proporcionar abundantes elementos para caracterizar la calidad de la ocupación en México al considerarse que este aspecto es analíticamente tan relevante como el de la desocupación misma o cualquier otro fenómeno de desequilibrio entre oferta y demanda de trabajo. No menos importante es que el diseño de la encuesta ha abierto más posibilidades para el enfoque de género relativo tanto al ámbito del trabajo como a la marginación con respecto a dicho ámbito.
Es importante destacar que la gran mayoría de las series económicas se ven afectadas por factores estacionales. Éstos son efectos periódicos que se repiten cada año y cuyas causas pueden considerarse ajenas a la naturaleza económica de las series, como son las festividades, el hecho de que algunos meses tienen más días que otros, los periodos de vacaciones escolares, el efecto del clima en las diferentes estaciones del año, y otras fluctuaciones estacionales como, por ejemplo, la elevada producción de juguetes en los meses previos a la Navidad provocada por la expectativa de mayores ventas en diciembre.
En este sentido, la desestacionalización o ajuste estacional de series económicas consiste en remover estas influencias intra-anuales periódicas, debido a que su presencia dificulta diagnosticar o describir el comportamiento de una serie económica al no poder comparar adecuadamente un determinado trimestre con el inmediato anterior. Analizar la serie desestacionalizada ayuda a realizar un mejor diagnóstico y pronóstico de la evolución de la misma, ya que facilita la identificación de la posible dirección de los movimientos que pudiera tener la variable en cuestión, en el corto plazo. Las cifras desestacionalizadas también incluyen el ajuste por los efectos calendario (frecuencia de los días de la semana y, en su caso, la Semana Santa o el año bisiesto). Cabe señalar que las series desestacionalizadas de los totales se calculan de manera independiente a la de sus componentes.
Las series originales se ajustan estacionalmente mediante el paquete estadístico X13ARIMA-SEATS. Para conocer la metodología se sugiere consultar la siguiente liga:
http://www.beta.inegi.org.mx/app/biblioteca/ficha.html?upc=702825099060
La información contenida en este documento es generada por el INEGI con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo y se da a conocer en la fecha establecida en el Calendario de difusión de información estadística y geográfica y de Interés Nacional.
Las cifras aquí mencionadas pueden obtenerse en los centros de información del INEGI y en los sitios en Internet del propio Instituto
(http://www.beta.inegi.org.mx/proyectos/enchogares/regulares/enoe/) y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (www.stps.gob.mx), instituciones que se esfuerzan en proporcionar a la sociedad, cada día, más y mejor información sobre el comportamiento del mercado laboral mexicano.
Información mucho más amplia sobre los resultados publicados en este comunicado puede obtenerse en los centros de información del INEGI y en los sitios en Internet del propio Instituto (www.inegi.org.mx) y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (www.stps.gob.mx), instituciones que se esfuerzan en proporcionar a la sociedad, cada día, más y mejor información sobre el comportamiento del mercado laboral.
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