En relación con los acontecimientos desarrollados en cualquier tiempo que tienen que ver con una evolución auténtica, positiva y efectiva en los seres humanos en lo individual y en lo colectivo, es válido otorgar un reconocimiento (entendido como gratitud, como agradecimiento) a aquellos que los propiciaron.
Es el caso que un día como anteayer,10 de Abril pero de
1919 Emiliano Zapata Salazar, llamado también el Caudillo del Sur fue cobardemente asesinado en la Hacienda de Chinameca, Morelos, por una emboscada que le tendió un coronel de la gente del general Pablo González, por órdenes de Carranza. Resulta que en septiembre de 1909 Emiliano Zapata, quien fue un innegable luchador social, fue electo presidente de la Junta de Defensa de las tierras de Anenecuilco. Con un grupo de peones, la mayoría de ellos indígenas de Morelos, y con el lema de “Tierra y Libertad” se integró, en 1910 a la Revolución Mexicana de Francisco I. Madero, que pretendía acabar con el régimen dictatorial de Porfirio Díaz.
Prolijo sería enumerar todas sus acciones bélicas, pero al triunfo de los maderistas, Zapata no depuso las armas, habida cuenta de que Madero no había devuelto las tierras a los campesinos indígenas, ya que ese era el motor que lo motivó a participar en la lucha armada, tiempo durante el cual los hacendados porfiristas iniciaron una campaña en su contra tratándolo de bandido( que subsiste aún), obviamente como consecuencia de las reivindicaciones que hizo en el Sur al amparo de su programa de reforma agraria ( Plan de Ayala), con el concurso del ideólogo Don Antonio Díaz Soto y Gama, mediante el que pensaba redistribuir la tierra entre los campesinos.
Zapata durante este tiempo creó las primeras Comisiones Agrarias, estableció el Crédito Agrícola además que inauguró la Caja Rural de Préstamos en Morelos. Así, en octubre de 1915, el gobierno de la Convención promulgó la Ley Agraria. Lamentable que gobiernos corruptos e ineficientes no hayan cumplido, a cabalidad, con la normatividad agraria a favor del campesinado.
Por otro lado, un día como ayer 11 de Abril pero de 1973 murió en Berkeley, Ca. un miembro del demos de la Historia: Hans Kelsen, ius filósofo y político quien aun cuando nació en Praga, es considerado como austriaco, pues ahí creció y a la caída del antiguo imperio austro-húngaro, finalizada la 1ª. Guerra Mundial, siendo catedrático de Derecho en la Universidad de Viena tuvo una participación relevante en la redacción de la Constitución sancionada en 1920.
Fue perseguido por los nacional socialistas, por ser judío, que lo obligó a huir e impartir cátedra en varias universidades europeas y finalmente en 1940 se instaló en EUA, en donde impartió clases de Derecho en las Universidades de Harvard y de Berkeley, en esta última hasta su muerte. Como profundo pensador perteneció a la corriente del formalismo jurídico, sosteniendo la teoría del normativismo en virtud de lo cual, el Derecho es un fenómeno autónomo de cualquier hecho o ley positiva.
Su doctrina, basada en la pureza metódica kantiana, la desarrolló como “Teoría Pura del Derecho” en donde sostiene la idea válida de definir al Derecho como autónomo, al margen de ideologías, religión, economía y otros factores, excluyendo al llamado “ derecho natural”, lo cual le creó la animadversión de los sostenedores de esta visión del derecho ( que aún subsiste), creando la Escuela de Viena que influyó en la orientación jurídica de muchos países europeos y latinoamericanos. Al concebir al Derecho como técnica para resolver los conflictos sociales le convierte en uno de los principales teóricos de la democracia del siglo XX. Entre sus obras destacan De la esencia y valor de la democracia (1920), Teoría general del Estado (1925) y Teoría pura del Derecho (1935). A ambos personajes les debemos reconocimiento. O usted, agradecido lector, ¿Qué opina?
Por: Rodrigo Juárez Ortiz.
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