Al menos 34 personas de las detenidas durante la investigación sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, habrán sufrido torturas, de acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ACNUDH).
En un informe publicado este jueves por el ACNUDH, sostiene que existen “fuertes evidencias” para afirmar hubo un “modus operandi” aplicado a las personas detenidas quienes fueron torturadas para extraerles información o confesiones.
“Las conclusiones del informe apuntan a un patrón de comisión, tolerancia y encubrimiento de actos de tortura en la investigación del caso de Ayotzinapa.”
Zeid Ra’ad Al Hussein
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
El informe señala que antes las múltiples lesiones que presentaban los detenidos, se ofrecieron justificaciones “no plausibles y contradictorias” pues para explicar las causas de los daños físicos se presentaron motivos como “autogolpes, lesiones anteriores a la detención, estados de ebriedad o caídas”.
El informe titulado “Doble Injustica-Violaciones a los Derechos Humanos en la investigación del caso Ayotzinapa”, añade que las violaciones a los derechos humanos ocurrieron a partir del 5 de octubre de 2014, luego de examinar la información sobre 63 individuos de un total de 129 personas investigadas por su posible relación en la desaparición de los normalistas.
Por último hacen un llamado las autoridades identificar a los responsables de las detenciones arbitrarias y torturas y para que se esclarezca la desaparición de los 43 estudiantes luego de lo ocurrido la trágica noche del 29 de septiembre en Iguala, Guerrero.
a investigación del gobierno federal por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014 volvió a ser cuestionada.
Ahora, la ONU aseguró que está basada en declaraciones obtenidas bajo tortura y advirtió que funcionarios federales habrían encubierto las irregularidades.
El reporte, divulgado este jueves, señala que fuerzas federales -policías, investigadores y/o marinos- torturaron a los detenidos y que todo ocurrió a partir de que la Procuraduría General de la República (PGR) atrajo el caso.
Añadió que la ONU y otras organizaciones habían advertido de posibles irregularidades en el proceso de investigación, pero las autoridades no hicieron algo al respecto.
Además de pedir que se investiguen todas las denuncias por violaciones a derechos humanos durante la investigación de este caso, el informe solicita a los jueces y la PGR “excluir o declarar nulas de oficio todas las pruebas cuando existan razones fundadas de haber sido obtenidas bajo tortura”.
La ONU señaló que la investigación se basó en documentos oficiales y entrevistas.
De anularse esas 34 declaraciones, la versión oficial de la desaparición de los 43, calificada por el exprocurador Jesús Murillo Karam como “verdad histórica”, quedaría sin fundamento al estar basada, fundamentalmente, en esos testimonios.
La “verdad histórica” sostiene que después de que los alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa fueron atacados el 26 de septiembre de 2014 por policías municipales en la localidad de Iguala, Guerrero, los entregaron a un grupo del crimen organizado, el cual los quemó en un basurero y tiró sus restos a un río cercano.
Un grupo de expertos internacionales de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que trabajaron durante un año en México ya había desmentido en 2016 esta versión, porque a su juicio carecía de pruebas científicas que la sustentaran.
Ellos habían encontrado que al menos 17 de los detenidos habían sido torturados. Ahora la ONU eleva el número de casos y aporta nuevas evidencias.
Las autoridades federales no han comentado sobre el reporte de la ONU, aunque hace un par de semanas dijeron ante la Comisión Interamericana que de todas las denuncias de tortura sólo dos casos habían arrojado resultados positivos.
Fuente: La Razón, Capital.