Más de mil damnificados de «Ingrid» y «Manuel» siguen sin recibir su casa, 3 años después

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De 43 fraccionamientos proyectados, han sido entregados 21; el resto llevan «70% de avance»

Unas 150 familias no aceptaron el tipo de daño que les registraron, y sus obras fueron canceladas

Varias empresas huyeron del Estado por las topografía y la violencia

Jonathan Cuevas/API

Chilpancingo, Gro. 29 de Febrero del 2018.- Mil 120 familias damnificadas desde 2014 por el huracán «Ingrid» y la tormenta «Manuel», en Guerrero, no han recibido su casa a través de programa de reconstrucción.

Aurora Jiménez Arias, encargada de despacho de la Delegación Estatal de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), dio a conocer que los procesos de pago, el abandono de los trabajos por parte de diversas empresas, la inseguridad y las reglas de operación del programa, han sido las principales causas por las que, a tres años y medio no han sido entregados 21 fraccionamientos de 43 proyectados para reubicación.

Además, hay al menos 150 personas cuyas obras fueron canceladas porque no aceptaron el estatus que les dieron tras el censo que hizo la dependencia Sedatu en coordinación con el programa «Fondo de Desastres Naturales» (Fonden) y los municipios, al considerar que requerían reconstrucción total de sus viviendas, pero fueron catalogadas como daño parcial.

En entrevista, la funcionaria federal explicó que después de Ingrid y Manuel había alrededor de mil 900 acciones de este tipo en todo el Estado, «y la parte más importante fue en Tierra Caliente que fue donde más se reflejo error de censo».

El error de censo tiene diversas variantes, pero una de ellas es que el dictamen de Protección Civil indica que una casa es inhabitable, pero el censo para la reconstrucción señala que hay un daño parcial que requiere únicamente reparación de la vivienda.

Y es que de acuerdo a la delegada, el programa de desastres naturales indica que para que una casa sea catalogada con pérdida total, se tuvieron que haber caído al menos tres muros y el techo.

En este contexto, cuentos de familias quedaron inconformes luego de ser censadas al considerar que requerían reconstrucción total pero, el programa solo les daría lo necesario para una reparación.

En el año 2015, relató Jiménez Arias, el delegado en turno estuvo gestionando el cambio de daño, «pero esto no existe dentro del Fonden, son recursos muy definidos para el momento del desastre. Nunca hubo un cambio de daño».

El año pasado, agregó, el ahora ex delegado José Manuel Armenta Tello y ella en su calidad de sub delegada, acudieron a Tierra Caliente y se reunieron con los afectados para explicarles que de acuerdo a las reglas de operación del programa, no podían cambiarles el estatus de sus casas, haciéndolos entender que si no aceptaban su daño parcial, automáticamente el sistema les cancelaría el apoyo.

«Lo entendieron y hoy ya se les está haciendo entrega de daño parcial», destacó, agregando que actualmente hay unas 150 personas que siguen en la inconformidad, siendo el caso de algunas familias de Tecpan de Galeana que recientemente se quejaron porque no han recibido sus casas, pero, destacó, actualmente su censo aparece en el sistema como «cancelado», aunque este caso es por los sismos ocurridos en abril de ese mismo año.

Sobre los fraccionamientos creados para reubicación de familias damnificadas que estaban asentadas en zonas de alto riesgo, explicó que había 42 registrados de los cuales se han entregado 21, «y nos quedan 22 pendientes que están en un avance de alrededor del 70 por ciento».

«En máximos 6 mese calculamos que estaríamos concluyendo las entregas», adelantó, tras afirmar que a la fecha ya no hay obras paradas porque las que estaban suspendidas por la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), ya fueron reiniciadas con los permisos correspondientes, y en las que fueron abandonadas por las empresas, ya se contrataron otras.

Respecto a las obras que dejaron inconclusas algunas empresas privadas, señaló que se presentaron denuncias contra las 2 empresas que operaron en «El Mirador», Chilpancingo, y luego contra 12 más.

«Estamos en análisis financieros que pidió la PGR que es el análisis del daño patrimonial que esas empresas provocan al erario público por haber dejado los trabajos tirados», explicó, y luego aclaró que no se tiene ningún proceso concluido porque generalmente «esto tarda mucho tiempo».

La funcionaria destacó que hasta hoy se han entregado mil 786 viviendas en el marco de la reconstrucción, de 2906 que se tienen que entregar.

Reconoció que ha pasado mucho tiempo desde que se les prometió una vivienda a las familias afectadas, pero afirmó que «lamentablemente los procesos constructivos son eso, procesos constructivos, y van ligados con procedimientos de pago, y los procedimientos de pago son largos también, quisiéramos que esto caminara más rápido pero aproximadamente estamos tardando de mes y medio a dos meses en pagar a una empresa».

Además, indicó que las reglas de operación pudieran mejorarse, «eso también se requiriera porque es un procedimiento que nos ocurre a todos los que tenemos que ver con Fonden, a nivel nacional. Pudiera haber alguna propuesta sin embargo puede ser propuesta de las dependencias para poder modificar».

«Por ejemplo, el costo de la vivienda lo paga Fonden desde 2011 en 120 mil pesos y las empresas dicen que no pueden salir con ese costo, no autorizan ajuste de costos», lamentó.

Folio rosa «no es garantía de reconstrucción»

Sobre la acusación de las familias de Papanoa, Tecpan, en el sentido de que la dependencia federal ha simulado la entrega de viviendas, Aurora Jiménez precisó que se invirtieron recursos para rehabilitación y reconstrucción, de los cuales son 400 obras parciales y más de cien totales, en Tecpan.

«La parcial está entregada en su totalidad y se continúan trabajos en la total, hay avance del 70 por ciento. Tenexpa, San Luis la Loma, San Luis San pedro, Buenavista y Papanoa, es donde se está trabajando», dijo.

Agregó que el año pasado se entregaron 70 viviendas de daño total y en Papanoa que es donde hubo más afectados de daño total y menos de parcial por su cercanía con el epicentro, las familias que se les catálogo como daño parcial quedaron inconformes.

Y es que, explicó, «en el daño parcial se hace solo reparación, pero hay gente que no acepta su estatus y piden daño total. En ningún momento la Sedatu puede simular nada y no hemos sido omisos».

A la señora (Hortensia Ávila) de Papanoa le expliqué que aparece de daño parcial pero ella no lo acepta, quizá teniendo toda la razón del mundo, sin embargo, el programa de Fonden señala que es parcial. No significa que no pueda obtener nada, simplemente seguir otras vías a través de Fonapo y el Gobierno Municipal».

Este es uno de los casos, señaló, en que la obra fue cancelada porque la beneficiaría no aceptó el tipo se daño.

Y aclaró que la otra persona que señala a la dependencia, Lucero Luna, no aparece en el padrón de beneficiarios, aunque las dos cuentan con su folio rosa de censo bajo los números 000261 y 000286, respectivamente.

En este contexto, la delegada aclaró que tener un folio rosa significa que fuiste censado, pero no que recibirás el beneficio porque, para ello tienes que aparecer en el sistema como con daño parcial o total, y si no apareces aunque hayas sido censado, es que el sistema te registró con daño menor.

En cuanto a las causas por las que las empresas abandonan las obras, expuso: «a veces las empresas de fuera se retiran al conocer la topografía del Estado y los problemas de seguridad, pues obviamente muchos sale corriendo». (Agencia Periodística de Investigación)

Pie de foto: La encargada de despacho de la Delegación de Sedatu en Guerrero, Aurora Jiménez Arias, en reunión con damnificados de Ingrid y Manuel.

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