Contexto Político: Un radical en aprietos

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Por Efraín Flores Iglesias

Hablar de Marco Antonio Suástegui Muñoz, es hablar de un personaje que menosprecia la ley y las instituciones del Estado; un hombre que no entiende razones y que le apuesta a la violencia.

Durante más de diez años ha generado divisionismo en los poblados ubicados en los Bienes Comunales de Cacahuatepec (Amatillo, San Pedro Cacahuatepec, Huamuchitos, El Cantón, Las Garrapatas, La Concepción, La Estación, Cerro de Piedra, Oaxaquillas, Arroyo Verde, Aguacaliente, Salsipuedes, entre otros), de la zona rural del municipio de Acapulco.

Fue en el año 2003 cuando Marco Antonio Suástegui se hizo popular al luchar en contra de la construcción de la hidroeléctrica “La Parota”.

Y a pesar de no vivir en la zona, sino en Acapulco, en donde tiene un negocio de motos acuáticas, fue buscado por sus familiares de San José Cacahuatepec para que los asesorara y enfrentara al gobierno.

Con un discurso radical y asesorado por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña “Tlachinollan”, Suástegui emprendió una lucha contra la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para impedir la construcción de la presa La Parota.

Realizó bloqueos y llevó el caso a los tribunales. El movimiento que encabezó llamó la atención de organismos internacionales, ya que lo vieron como un luchador social incorruptible y defensor del medio ambiente.

Desde luego que no todos los comuneros lo respaldaron en su lucha. Hubo quienes denunciaron los abusos que cometía en su calidad de vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop) en la zona donde tenía influencia.

Al ver que ser opositor era un negocio y que el tema de “La Parota” ya no generaba polémica, a Suástegui se le ocurrió crear el 15 de enero de 2014 una Policía Comunitaria. Y para eso fue apoyado por una fracción de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC).

La primera asamblea que realizó la Cecop para constituir su Policías Comunitaria fue en Aguacaliente, pero no fue apoyado por los lugareños, sino por representantes de 30 localidades afines a Suástegui; y en una zona en donde no hay presencia indígena, violentando con ello la Ley Número 701 de Reconocimiento, Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Guerrero, que en su artículo 37 señala que “el Estado de Guerrero reconoce la existencia del sistema de justicia indígena de la Costa-Montaña y al Consejo Regional de Autoridades Comunitarias para todos los efectos legales a que haya lugar. Las leyes correspondientes fijarán las características de la vinculación del Consejo con el Poder Judicial del Estado y de su participación en el sistema estatal de seguridad pública, respetando la integralidad y las modalidades de las funciones que en cuanto a seguridad pública, procuración, impartición y administración de justicia se ejercen por el Consejo.

”Conforme a lo previsto en la Ley 281 de Seguridad Pública del Estado de Guerrero y al orden de supletoriedad y objeto de la seguridad pública en ella establecidos, esta Ley confirma el reconocimiento de la Policía Comunitaria, respetando su carácter de cuerpo de seguridad pública auxiliar del Consejo Regional de Autoridades Comunitarias. Consecuentemente, los órganos del poder público y los particulares, respetarán sus actuaciones en el ejercicio de sus funciones como actos de autoridad”.

Luego entonces, el grupo de civiles armados que opera en los Bienes Comunales de Cacahuatepec no se les puede llamar policías comunitarios, independientemente si en sus playeras y gorras lleven rotuladas las siglas de la CRAC.

Además, las detenciones que realizan son ilegales.

El 27 de abril de 2014, integrantes de la “Policía Comunitaria” encabezados por Suástegui en la localidad de La Concepción, fueron denunciados por agresiones y retener ilegalmente a seis personas, de las cuales una presentaba herida de bala.

La denuncia fue realizada por familiares de Brandor Melchor Solís, un adolecente que fue privado de la libertad y herido con arma de fuego por los supuestos comunitarios que operan en La Concepción.

“Pedimos que se haga justicia, porque esto que está pasando en la comunidad no puede ser, nada más se les queda uno viendo al grupo de delincuentes (Policías Comunitarios) y sobre de uno a golpearlo.

“(El poblado de La Concepción) se está convirtiendo un Michoacán en Guerrero, ¿mañana quién será? Hay mujeres”, recriminó Jacinto Solís Vázquez, abuelo de Brandor Melchor Solís y quien también fue agredido por los pistoleros de Suástegui. (Milenio Diario/28-IV-2014).

Sobre advertencia, no hay engaño.

La noche del pasado domingo 7, en La Concepción se registraron dos enfrentamientos. En un principio se manejó que el primer ataque fue entre “policías comunitarios” y un grupo de personas que dejó ocho muertos; y el segundo entre “comunitarios” y policías estatales que dejó tres bajas.

Luego del enfrentamiento, elementos de la Policía Estatal, del Ejército y de la Ministerial, detuvieron a 30 civiles armados, entre ellos, los hermanos Marco Antonio y Vicente Suástegui Muñoz, a quienes se les aseguraron 580 dosis de marihuana y 7 armas de uso exclusivo del Ejército.

De acuerdo al vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia, los 30 detenidos fueron trasladados a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado con sede en Acapulco, y fueron puestos a disposición del Ministerio Público.

Lo cuestionable del caso es la agresión cometida contra algunos reporteros que se encontraban en la zona cubriendo los hechos, quienes señalan directamente a elementos policiacos.

Ojalá ahora sí se aplique todo el peso de la ley contra Suástegui, quien no es la primera vez que es encarcelado.

ENTRE OTRAS COSAS… Durante la sesión de este martes, el pleno del Congreso local turnó a la Comisión de Asuntos Políticos y Gobernación la solicitud presentada el lunes por Marco Antonio Leyva, quien manifiesta su intención de regresar a la Alcaldía de Chilpancingo.

Al parecer el asunto va para largo, ya que su regreso implicaría enrarecer el clima político-social en la capital del estado. De entrada tiene el rechazo de su partido, el Cabildo y diferentes grupos sociales. ¡Zas!

Comentarios: E-mail: efrain_flores_iglesias@hotmail.com; Facebook: Efraín Flores Iglesias; Twitter: @efiglesias

 

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