Por Kenia Guzmán Pérez.
Entrevista con Manuel Añorve Baños.
Llegó puntual a La Quebrada. Los clavadistas ya lo esperaban ansiosos, con grandes sonrisas. En el trayecto, se detiene a saludar a la gente que se le acerca y le extiende la mano. Dijo que a la 1 de la tarde llegaría y llegó este 11 de diciembre. A pesar de tener siempre la agenda llena, se da tiempo para visitar a sus amigos, grupos sociales y a líderes de su partido que lo invitan a dialogar y hacerle propuestas.
Los turistas que pasean en este emblemático lugar de Acapulco, voltean a verlo como preguntando, ¿Quién será ese hombre a quien muchos saludan?
“Es Manuel Añorve”, dicen los vendedores de artesanías de la plazoleta de La Quebrada que se le acercan con curiosidad y otros con mucha confianza. Desde que se baja de su camioneta Suburban, con vestimenta muy casual, camisa blanca de algodón, pantalón azul marino y mocasines del mismo color, a doc con la actividad turística, se advierte uno de los políticos más importantes de Guerrero. Aunque no le gusta que lo llamen así, se ruboriza y sonríe, en la vida cotidiana a donde vaya representa autoridad y poder político y la gente lo sabe.
Lo sigue un equipo técnico que maneja su imagen. Le toman fotos de cerca y de lejos, y le hacen recomendaciones, pero sobre todo escuchan lo que él les pide. Sus ojos aquamarinos brillan y ya con las rigurosas canas de su edad, Manuel Añorve se define como un político pragmático, cercano a la gente y de no vivir obsesionado con ningún cargo político.
Dice que “la vida política hay que disfrutarla”, y que él no tiene fijaciones de ningún tipo que lo torturen.
“Nunca dejaré de ser político”, afirma contundente a esta servidora en una larga entrevista en la que se abre y cuenta parte de su trayectoria política y sus intenciones en estas próximas elecciones: “ayudar a mi partido”, “yo sólo soy un soldado del partido”, se autodefine.
A sus 60 años, Manuel Añorve Baños dice que “la política es como el box, primero debes conocer con quien vas a pelear”.
-Doctor lo veo muy activo, hay fuertes rumores que usted anda buscando una candidatura para el próximo proceso electoral ?
-Créeme que yo entiendo los tiempos electorales y cuando se acerca tanta elección concurrente que se va a dar en Guerrero, empezando por la Presidencia de la República, viene una efervescencia política tremenda pero lo que vengo haciendo, lo vengo haciendo desde hace tres años que dejé la diputación federal, los fines de semana en contacto con la gente, visito municipios, sino me invitan a una barbacoa, me invitan a un bautizo, tengo muchos compadres y amigos en todo el estado, particularmente en Acapulco, traigo una movilidad normal, no fuera de lo común como si veo que algunos otros actores políticos de repente aparecen con más movilidad en tiempos electorales andan con hartas ganas. Yo tengo una movilidad estatal desde hace muchos años, tenga un cargo de elección popular o no lo tenga.
-Usted se ha distinguido por ser un priísta muy disciplinado..
-Si, yo soy factor de unidad y cuando digo factor de unidad no es que este pretendiendo un cargo de elección popular, es porque entiendo que hoy como están las elecciones uno debe de sumarse, uno debe de ser un buen militante, un militante más de mi partido, ya los tiempos que falta poco electoralmente hablando, van a darle otra ruta al partido pero siempre hay que mandar una buena señal de vida y no nos debe de marcar la agenda los opositores.
-¿Cómo ve el clima electoral en Guerrero, con los otros participantes y actores políticos que andan moviéndose ya?
-Yo lo único que te puedo decir es que las elecciones empiezan de una manera y pueden terminar de otra manera, ejemplo el Estado de México. No hay elección fácil para nadie pero ahorita que estamos viviendo procesos de selección de candidatos no nos debe distraer lo que hace la oposición. Ellos traen en su ritmo, traen sus reglas, traen sus estrategias. Nosotros traemos los nuestro. Estoy clarísimo que dentro de esta estrategia debe de haber inclusión y unidad, eso es fundamental.
En la oposición, los llamados partidos de izquierda aquí en Guerrero, el PRD está obviamente fraccionado, Morena está muy débil. Esas son buenas señales para su partido?
-Yo te lo vuelvo a repetir y lo digo convencido no nos deben de marcar la agenda los opositores. Ellos traen su agenda, nosotros no podemos apostarle a que se dividan o tengan debates álgidos, nosotros debemos hacer nuestra estrategia es de inclusión y unidad. Fortalecer y cambio en los seccionales, prepararnos en una contienda con nuestros aliados, Partido Verde y Nueva Alianza y obviamente salir a la competencia para ganar. Y tenemos un candidato a la presidencia con características muy interesantes. Las elecciones ya no se ganan nada más con los votos duros, sino con la propuesta.
–Doctor, usted es uno de los hombres políticos más fuertes de Guerrero, hablar con usted es saber más o menos, como está el priísmo en Guerrero.
-Yo te agradezco el detalle, yo he hecho mucho trabajo político en Guerrero. Yo lo he dicho públicamente, el jefe político en el PRI es Héctor Astudillo porque tienes razón yo soy un hombre que honro la amistad y de disciplina partidista. En este caso honrando la amistad y reconociendo cuando hay un gobernador priísta, que es el número uno en el estado y viendo la pluralidad que se vive en Guerrero y que él la vive y la practica todos los días, pero es el que aglutina al priísmo estatal y yo te quiero volver a repetir que aunque se escuche trillado yo soy un soldado del partido, y al final todos somos soldados importantes. Los priístas de la Montaña, de Metlatónoc, el priísta de Acapulco, el de Zihuatanejo, de Chilpancingo, todos somos necesarios.
-No le molesta que cuando usted hace algo o dice algo, todos se mueven hasta la oposición respinga..
-No pues yo los respeto, yo no ando acusándolos u ofendiendo a nadie, yo tengo grandes amigos en la oposición en todo Guerrero. No te digo que todos son mis amigos pero la mayoría que yo conozco tengo relaciones personales, afectivas, de respeto y entiendo el debate político, de repente quien puede hacer expresiones hacia mi persona pues también tengo el derecho de réplica. Yo ya tengo la espalda como El Pípila, la espalda muy grande, bien curtidita y saber en qué momento hay que entrar a un debate o no, porque finalmente hay quien se quiere enganchar con uno y esto es como el box. En el box tú debes de saber con quién vas a pelear, en este caso de política tú debes de saber con quién vas a debatir si eres peso wélter no vas a debatir con un peso mosca.
-¿Y cómo ve el registro de Bety Mojica?
-Pues como te vengo diciendo cada quien trae su estrategia. No soy yo quien venga a calificar o descalificar.
-¿Usted nunca ha sido Senador?
-No, pero he sido dos veces diputado federal. Dos veces vice coordinador.
-O sea que, ¿ ya le toca? Le toca a Manuel Añorve ser Senador?
-Mira en política no hay nada escrito. Una cosa es lo que uno pueda querer y otra la que se pueda dar. En la vida uno no debe de tener fijaciones que torturen. Yo a veces veo a algunos personajes que traen obsesiones que torturan.
-¿Usted no está obsesionado?
-No. La vida política hay que disfrutarla.
-Usted es un hombre que vive de la política y hace política.
-Haber te quiero decir que soy un hombre que conozco la política y para ser político y disfrutar de la política, aunque a veces se sufre también, finalmente es una vida. Tú me conociste cuando fui candidato a la sindicatura en 1993, conozco perfectamente bien mi territorio pero no es una obsesión, porque volviendo al trabajo social lo hago con o sin cargo administrativo o político. La obsesión aniquila. Luego yo veo a muchos nerviosos de los nervios, como dicen en la Costa Chica.
-¿A Manuel Añorve la falta mucha trayectoria política? Como se coloca a la mitad de su vida política, en 3 cuartos de vida.
-Sí. bueno también tengo vida empresarial, profesional.
-Pero usted es político….
-Nunca dejaré de serlo. Mira mi papá murió a los 93 años, fue diputado local en 1957 y murió haciendo política. Es algo que pasa por las venas y difícilmente se te puede olvidar.
-¿Hay Manuel Añorve para rato todavía?
-Haber yo te quiero decir que no me pongo en un pódium, no me pongo en ningún lugar con medalla de plata o de oro, simple y sencillamente soy alguien que le gusta participar en política y en tiempos electorales ayudarle a mí partido.
-¿De dónde surge el deseo de seguir participando?
-Mejor te voy a contestar donde nació.
¿Cómo se hizo político?
-Yo era líder estudiantil, fui líder estudiantil en la Prepa 6 de la UNAM, fui consejero universitario cuando iba en tercer año de la Carrera de Derecho.
-¿Cuántos años ya lleva de político?
-Bastantes. Por eso el PRI de esa época me jaló. Me jaló don Gustavo Carbajal Moreno que era el presidente del PRI nacional. Yo conformé una corriente que se llamaba Brigada Universitaria todos los liderazgos de la universidad hicimos campañas electorales, de ahí me desdoblé a hacer política partidista. Y en 1988 en la campaña de Salinas me di cuenta que había que empezar a hacer política estatal y me vine a Guerrero con Netzahualcóyotl de la Vega, después me cobijó José Francisco Ruíz Massieu fue el que me dio la oportunidad en Guerrero, me hizo subsecretario del Trabajo y delegado de Banobras.
-¿Qué falta, que va a pasar en los próximos días?
-Ayudarle al partido. De veras créemelo.
-Yo lo veo que anda con todos los sectores, usted tiene amigos. Cuál es el secreto de Manuel Añorve?
-Hacer amigos, porque los enemigos llegan solos. En política no necesitas andar haciendo enemigos, llegan solos. Entonces hay que conservar a los amigos incrementarlos y a los aliados. Yo lo aprendí de mi papá, uno tiene que hacer amigos y aliados.
-Cómo se considera usted, un político…
-Pragmático, sencillo, sin tanto rollo. Soy muy pragmático, hay que entender las circunstancias, pa’ que ser tan sofisticado, ni elaborado.
-¿Tecnócrata?
-Pues mira a mí me gusta la gente, no vistes ahorita. Me gusta platicar, no me cuesta trabajo lo he hecho toda mi vida, se lo aprendí a mi papá. Cuando falleció mi papá fue mucha gente, pero más que por mí que soy su hijo, por él. Ser sencillos da buenos dividendos, de por sí a los políticos nos califican que somos sangrones, de otro planeta. Cuando menos yo no.