De las féminas… Por: Rodrigo Juárez Ortiz

Rodrigo Juárez Ortiz
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Una de las maravillas de la naturaleza es la creación de los seres humanos y dentro de éstos, es la existencia de las mujeres, las féminas, el llamado sexo opuesto, en relación con nosotros, los varones. Son el complemento de nosotros, así como nosotros somos el complemento de ellas, para realizar el círculo virtuoso preponderante de los géneros que integran a la humanidad.

Ya sabemos, ad nauseam, el papel que se le ha asignado a la mujer en el contexto de la realidad humana, desde las épocas primitivas cuando el varón salía de cacería y la hembra se quedaba en la cueva, cuidando del fuego y a la progenie.

Desde entonces no había variado mucho este desempeño, de tal suerte que el varón tenía que jugar el papel de recio, fuerte, dominante, autoritario, sin dar muestra alguna de tener sentimientos amorosos, cariñosos, o de ternura hacia los hijos o a la mujer a quien las mas de las veces la usaba  para la procreación o el simple placer sexual del varón y la mujer el papel de tierna, sumisa, dependiente y obediente a todas estas manifestaciones de una unilateralidad ya no aceptable en nuestra época.

De esta guisa, cuando las situaciones socio económicas de nuestra sociedad cambian la estructura familiar y la mujer invade el campo laboral y cuando ésta  invade los terrenos que antes eran de exclusividad masculina inclusive aportando al gasto familiar, a veces mas remunerador que el del varón, es que empiezan a cambiar estos papeles, de tal suerte que se sienten de una manera decisiva, las protestas y las propuestas de las féminas para cambiar este estado de cosas, incluyendo a las protestas en contra de la violencia que se sigue ejerciendo; es así que un día como el retropróximo día 25 de este mes, pero de 1981se instituyó el Día Contra la Violencia de Género y la ONU declaró esa fecha como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer que acabamos de celebrar en nuestros lares. Y es que el tema lo amerita, habida cuenta de que este fenómeno ya tiene el carácter de nacional, simplemente en Guerrero se han registrado de 2011 a 2016 142 feminicidios ( ya están tipificados como delitos) y 744 homicidios dolosos de mujeres y niñas de 2009 a 2016.

Políticas públicas se han encaminado en el combate a esta situación; se ha implementado la Alerta de Género, se han creado ONG´S  que defienden los derechos de las mujeres, “se resaltó la necesidad de garantizar que la igualdad entre mujeres y hombres debe ser un objetivo primario en todas las tareas del desarrollo social” en Pekín en 1995 en un evento de la ONU, y muchas acciones de organismos con ese propósito, pero a pesar de ello se sigue ejerciendo violencia de todo tipo en contra de las mujeres por lo que creemos que hay que cambiar el papel de la masculinidad y al respecto el médico psiquiatra y sexólogo, Walter Ghedin nos dice que como características de esta nueva visión están : “El dinamismo viril; La empatía y reciprocidad en las relaciones; El cuerpo integrado y la Primacía de lo erótico”, explicados con claridad meridiana pero este espacio no nos permite ampliar estos conceptos, bástenos decir que los “hombres hoy pueden sentir y transmitir sus aspectos mas frágiles, sensibles, sin sentirse compelidos a actuar con el vigor y atributos de poder y competencia social; también cuando éstos no están centrados en la defensa de la virilidad y el poder, se abren al mundo del otro; la nueva masculinidad borra los límites entre el cuerpo, la mente y el mundo emocional, así como la integración al cuerpo y al mundo emocional ayudan a la construcción de la virilidad, rompe con la normativa de vigor y potencia sexual y el encuentro erótico  (incluida la conquista, el uso de la seducción, la toma de iniciativa, los juegos previos, la búsqueda del placer) desplazan al apuro por penetrar, acto que durante siglos, dominó la conducta sexual de los hombres”. De esta guisa se entiende que los cambios sociales han contribuido a abrir la tela de la percepción del mundo interior del individuo y del ajeno, con lo que se aceptan o toleran nuevas maneras en la manifestación de género.

Debe seguirse luchando por la igualdad de género. Las féminas lo merecen. O usted, solidario lector, ¿Qué opina?

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