Del ¿triunfo?… Por: Rodrigo Juárez Ortiz

Rodrigo Juárez Ortiz
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Un día 20 de Noviembre, como el retropróximo lunes pero de 1910, se dio inicio a la llamada Revolución Mexicana, a pesar de que el día anterior, 19, comenzó, propiamente dicho, con el asesinato de los hermanos Serdán en Puebla al descubrirse su participación en este evento previamente convocado.

Todas las generaciones de mexicanos desde tal evento hasta un poco mas de mediados del S.XX, hemos abrevado, por todas las vías, todo lo concerniente a tan trascendental fenómeno militar, político, socio-económico, cultural, etc.

En efecto, la historia, la literatura, el cine, la pintura, la escultura, la poesía, el teatro, la política, la educación, la industria, la agricultura, la academia, la economía, y un sinnúmero de materias mas, han tenido su apogeo, como contenido fundamental en dicho período de tiempo,  la temática de la Revolución Mexicana. Se trató ad nauseam en todos los sectores y fundamentalmente en lo político.

Pero ¿ Qué es o fue nuestra Revolución?

Recordemos que el dictador Porfirio Díaz Balmori se perpetuó en el poder durante mas de treinta años, reeligiéndose 8 veces por períodos de 4 años, excepto los cuatro en que puso a su compadre el “Manco” González, a pesar del lema de su levantamiento inicial, de la No Reelección, con el que llegó al poder.

Ante tal situación, a pesar de los adelantos que hubo solo en algunos rubros, los mas de ellos para darles facilidades a los extranjeros para saquear nuestras riquezas naturales ( saqueos que hoy todavía existen), se arraigó un descontento social muy, pero muy profundo, pero que Francisco Ignacio Madero solo lo concentró en las clases medias urbanas, desconociendo el malestar general del resto de la población, en especial la rural.

De esta guisa se lanzó a la Revolución, después de haber agotado todos los recursos institucionales y no haber tenido respuesta del gobierno. Al obtener el triunfo, no tenía idea del profundo malestar de las clases populares y empezó a tener dificultades con quienes representaban a éstas, básicamente Villa y Zapata, pero el golpe de Estado del chacal y traidor Victoriano Huerta, unió a los revolucionarios y surgieron caudillos como Carranza, entre otros, quien culminó la lucha revolucionaria con la Constitución de 1917.

Pero surgió entonces la lucha por el poder con su asesinato, el advenimiento de Obregón a la presidencia y el inicio de la contrarrevolución,con los asesinatos de Zapata y Villa, ya que se apoderó de la Revolución con el Maximato que duró hasta que lo acabó Cárdenas y los gobiernos posteriores la acuñaron como divisa de sus “programas” y actividades políticas corporatizando el poder y quitando totalmente a la población la posibilidad del disentimiento o la crítica, a pesar de los desmanes desde el gobierno, aun cuando hubo ciertas disidencias como los movimientos de los médicos, de los ferrocarrileros y de los maestros, aun cuando el verdadero parteaguas fuel el estudiantil del 68.

Actualmente ya hay brotes de disidencia que de alguna manera se permiten y son controlables,  pero aparentemente no son de cuidado o no les hacen caso, pero lo que sí queda claro es que institucionalmente el país ha tenido y tiene graves problemas de gobernanza, la situación de pobreza y pobreza extrema son gravísimos, la corrupción y la impunidad son execrables, tenemos un enorme déficit de cumplimiento de la ley en México lo que cultiva la anarquía, ya manifiesta en muchas partes de la república, intensa e inmensa violencia, incapacidad del estado para eliminarla, nuestras clases populares tienen que huir al norte para sobrevivir, y sufrir discriminación y violencia de los gringos, etc.

Así, ¿ Estamos celebrando el triunfo de la Revolución o padeciendo las consecuencias de una contrarrevolución ? O usted, revolucionario lector, ¿Qué opina?

 

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