Cecilia de Roma, conocida como santa Cecilia (en latín, sancta Caecilia), según el Martyrologium hieronymianum, fue una noble romana, convertida al cristianismo y martirizada por su fe en una fecha no fácil de determinar, entre los años 180 y 230.
Los católicos incluyen su nombre en una de las plegarias eucarísticas de la misa —la plegaria eucarística I—, y los ortodoxos conmemoran su muerte el 22 de noviembre.
En la Iglesia católica, es patrona de la música, de los poetas, de los ciegos (junto con santa Lucía de Siracusa), de los municipios de Alfafara (Comunidad Valenciana, España), y Villalán de Campos (Comunidad de Castilla y León), y de las ciudades de Albi (Francia), Omaha (Estados Unidos) y Mar del Plata (Argentina), entre otras.
Sus atributos son el órgano, el laúd y las rosas.
En honor a ella, un importante movimiento de renovación de la música sacra católica de finales del siglo XIX recibió el nombre de cecilianismo.
El culto de santa Cecilia, bajo cuyo nombre fue construida en Roma una basílica en el siglo V, se difundió ampliamente a causa del relato de su martirio, en el que es ensalzada como ejemplo perfectísimo de la mujer cristiana, que abrazó la virginidad y sufrió el martirio por amor a Cristo.
?-Roma, 232) Virgen, santa y mártir romana, patrona de los músicos. A pesar de ser una de las santas más populares de todos los tiempos, es muy poco lo que se conoce sobre ella. Se cree que nació en Roma, en el seno de una ilustre familia, y que fue casada contra su voluntad con un joven pagano llamado Valerio.

Santa Cecilia
Cecilia logró que su marido respetara su virginidad y se convirtiera al cristianismo. Valerio fue bautizado por el papa Urbano, y, junto con su hermano Tiburcio, también convertido, dio sepelio a los mártires de la persecución de Turco Almaquio. Denunciados por esta práctica, ambos hermanos fueron decapitados.
Cecilia fue también denunciada y condenada a ser arrojada al fuego de las termas de su propia casa, pero salió ilesa. Turco Almaquio ordenó que fuese degollada. Cecilia, herida tres veces con el hacha, expiró tras tres días de agonía. El papa Urbano, ayudado por sus diáconos, enterró a la mártir y consagró su casa como basílica.

El culto de Santa Cecilia se difundió ampliamente a causa del relato de su martirio, que la ensalza como ejemplo de la mujer cristiana. Una frase del acta de su martirio, según la cual cantó durante el tormento, le valió ser patrona de los músicos. Las agrupaciones musicales, coros y orquestas la celebran como patrona el 22 de noviembre.
Los músicos festejan en su día a Santa Cecilia. El Día del Músico se conmemora cada 22 de noviembre como festejo a Santa Cecilia, la que es considerada como patrona de los músicos.
En punto de las doce de la noche, en la Plaza +Álvarez de Acapulco, lo mismo que en Plaza de Garibaldi y casi todas las plazas centrales de las ciudades de México, los mariachis le cantan Las Mañanitas a su patrona, «Santa Cecilia«.
Desde hace 74 años, los músicos le celebran a esta imagen con música, fiesta y baile, para agradecerle los favores recibidos y pedirle algunos más.
Durante casi una hora, los mariachis no dejan de tocar y cantar música mexicana ante la patrona de los músicos.