· Dos años de Astudillo como Gobernador
Revocación de mandato:
La revocación de mandato a los alcaldes, por la forma en que se practica, se entiende como otra forma de alterar la vida institucional del Estado, más que como acción para mejorar la vida democrática y la de los habitantes del municipio.
Las instancias encargadas de contribuir para con la buena marcha de los ayuntamientos, específicamente con los presidentes municipales, deben recuperar el espíritu de colaboración, de guías, de orientadores mediante las observaciones administrativas necesarias para que reencausen sus trabajos.
La Contraloría del Estado, la Auditoría General del Estado, Fortalecimiento Municipal y todo el gabinete estatal, deben retomar el papel de la coadyuvancia y no poner en primer lugar como fin el persecutorio, más si se trata de ayuntamientos con filiación política distinta.
En nada ayuda a Guerrero promover a diestra y siniestra la salida de los alcaldes.
El procedimiento que existe hoy para la revocación tendrá que modernizarse, para evitar que ocurran las revocaciones por consigna con el fin de deshacerse de adversarios políticos.
El antídoto es la ciudadanización del ejercicio del procedimiento de la revocación y plasmarlo en la ley. La participación ciudadana es el contrapeso ideal a los excesos del Legislativo y del Ejecutivo.
De esta manera revocará el ciudadano, el elector; el procedimiento lo conduciría la institución electoral y podría ser aplicable para todos; todos, es para los tres poderes… “Quien tenga oídos que oiga”.
Dos años de Astudillo como Gobernador:
Mayor inestabilidad en Guerrero si Astudillo no hubiera llegado a su tercer año de gobierno.
Importante es que Astudillo haya llegado al inicio de su tercer año al frente del Gobierno de Guerrero, porque, en nuestra entidad, cuando un gobernador no alcanza a terminar su segundo año ¡se convoca a nuevas elecciones!
Así lo dice el artículo 85 de la Constitución Política del Estado:
Artículo 85. Ante la ausencia definitiva del Gobernador, ocurrida en los dos primeros años del período respectivo, el Congreso se constituirá en colegio electoral para nombrar, por el voto de las dos tercera partes del total de sus miembros, un Gobernador interino. El Congreso deberá notificar al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Guerrero, para que expida la convocatoria a elecciones, procurando que la fecha señalada coincida, si es posible, con la de las próximas elecciones a Diputados.
Astudillo tomó protesta como gobernador el 15 de octubre del 2015, ahora cumplió dos años como Gobernador, dos años en los que la posibilidad de este escenario hubiera complicado más la vida de los guerrerenses, por la gran variedad de conflictos, problemas, damnificados por los desastres naturales y demandas sociales al por mayor que se viven en nuestra entidad y, además, teniendo tanta violencia y un proceso electoral en marcha.
Pero no olvidemos que ese escenario sigue en la ley, para prevenir la falta absoluta del Ejecutivo del Estado; del 2021 al 2023 se volverá a vivir este riesgo, con las modalidades previsoras que seguramente deben, desde ahora, establecerse en la ley.
Fuente: Jesús Herrera Vélez