De Frente. Las Termópilas y la elección de comisarios en Acapulco

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Por: Miguel Ángel Mata Mata

No lo habría imaginado. En Acapulco, a la orilla de comunidades donde la violencia en cosa de cada minuto, existe una colonia llamada Las Termópilas.
Sí, tal cual la región griega donde se han librado cientos de batallas y que, para quienes gustan del celuloide, podrían recordar la película Los 300, que narra cómo a pesar de que al final Leónidas perdió la guerra, 300 espartanos detuvieron a miles de soldados de Jerjes, el emperador aqueménida, en lo que fue un estrecho no mayor a 15 metros.
Las Termópilas, viene del latín Thermopylae, -arum, y este del griego: Puertas Calientes, a veces, simplemente Pylae, -arum, es un desfiladero en Grecia.
Su nombre quiere decir: fuentes calientes, debido a sus numerosos manantiales naturales de aguas termales. Otra posible traducción sería Puertas Calientes. Según el mito, las aguas de las Termópilas se calentaron cuando Heracles se sumergió en ellas mientras moría abrasado.
¿TERMÓPILAS EN ACAPULCO?
Cerca del crucero de Las Cruces, con rumbo a La Sabana, a mano derecha, hay varios caminos que llevan a colonias pobres enclavadas en la falda de los cerros. No hay ahí fuentes de aguas termales como para llamarles así. Tampoco hay senderos angostos y mucho menos el rey Jerjes ha querido sitiar a los griegos que vivan por la zona. Pero ahí aparece en el mapa una colonia llamada Las Termópilas.
Según el argot policiaco la zona es muy caliente debido, principalmente, a la alta incidencia de violencia que ocurre en la región a partir de esos cerros, hasta todo lo que antes fueron huertas de palmeras, hoy convertidas en las colonias Ciudad Renacimiento, Emiliano Zapata o La Frontera, región donde los crímenes podrían dar cuenta de que se trata, en efecto, de una zona muy caliente.
LO CALIENTE DE LO CALIENTE DEL ASUNTO
El fin de semana pasado, y el anterior, las zonas rurales y suburbanas de Acapulco, estuvieron de fiesta. Los ciudadanos salieron a los gimnasios, canchas de básquet bol, escuelas o las comisarias para elegir a la expresión mas minúscula de alguna autoridad: sus comisarios municipales electos mediante una pizarra donde cada quien le pone una rayita al nombre del ciudadano de su elección.
Se trata de un ejercicio durante el cual, en teoría, no participan los partidos políticos. Los ciudadanos escogen, de entre sus vecinos, a planillas integradas con nombres de sujetos quienes, ante la mirada de sus vecinos, son decentes, educados, correctos y que pueden convertirse en la autoridad de la comisaría o delegación.
Según el reporte de la dirección municipal de gobernación, autoridad que sanciona y reconoce a los ganadores, las jornadas se desarrollaron con tranquilidad, salvo dos incidentes en Pie de la Cuesta y El Quemado. Aún falta por elegir a quienes se convertirán en delegados municipales en dos de las regiones mas calientes de Acapulco, según la jerga usada por policías y, curiosamente, delincuentes: Ciudad Renacimiento y la colonia Emiliano Zapata, cuyas jurisdicciones llegan hasta esa colonia llamada Las Termópilas.
¿QUIÉN GANA?
Los partidos de loa Revolución Democrática y Revolucionario Institucional, han salido a decir que sus planillas resultaron victoriosas. Nada mas alejado de la verdad. Tan es ciudadano el proceso que hay planillas integradas con militantes del PRD, PRI, PAN, MC e, inclusive, MORENA.
Las dirigencias municipales del PRI, encabezada por Fermín Alvarado, y la del PRD, por Isaías Arellano, disputan el triunfo de una elección donde no participan los partidos y calientan de mas un proceso en el que son los civiles quienes deciden. No ellos.
¿TERMÓPILOS?
Las Termópilas es un sendero griego donde las fuentes de aguas calientes y el escenario de cientos de batallas dan cuenta de un lugar histórico en el plano de la historia.
Las Termópilas de Acapulco dan cuenta de un punto en el planeta en donde la sordidez y ociosidad de PRI y PRD alientan la violencia política en una región donde lo que menos requieren sus habitantes es avivar la violencia que, de por sí, viven a cada minuto.
Alguien debiera recordar a Don Fermín y a Don Isaías que sus partidos pertenecen a la misma simiente: la Internacional Socialista y que ambos son socialdemócratas.
La postura de ambos, que raya en la locura, nos llevaría a preguntar, en todo caso, ¿Quién es Leónidas? ¿Quién es Jerjes? Evidentemente ninguno.

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