Contexto Político: AMLO y PRD en Guerrero

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Por Efraín Flores Iglesias

La visita que Andrés Manuel López Obrador realizará este sábado en Chilpancingo tiene un claro propósito: desfondar al PRD en el estado de Guerrero.
El discurso que pronunciará en la plaza cívica “Primer Congreso de Anáhuac” será contra la “mafia del poder” (PRI, PAN y PRD), a la que le achaca todos los males habidos y por haber en el país.
El dueño de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), quien se siente incorruptible y que limpia de todos los pecados a ex priistas, ex panistas y ex perredistas cuando se suman a su partido político, atestiguará el “Acuerdo de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México”, que no es otra cosa que un acto de campaña adelantada.
No es la primera vez que lo hace. Desde que era jefe de Gobierno del Distrito Federal andaba desesperado por llegar a Los Pinos e instalar su “República Amorosa” para cumplir compromisos con sus recaudadores.
Sabe que Guerrero es terreno fértil de la izquierda y conoce muy bien de qué pie cojea el PRD, instituto político del cual fue fundador, dirigente nacional y en el que militó durante 20 años.
Pejehová, como lo han bautizado en las redes sociales, sumará a su causa a perredistas sedientos de poder y chamba; perredistas desarraigados y sin estructura, pero que son buenos para presumir que representan a la verdadera izquierda en Guerrero.
Desde luego que congregará a miles de simpatizantes, quienes creen en su proyecto y lo ven como un dios.
Llenar plazas públicas, es el gran mérito del Nicolás Maduro mexicano. Algo que no se discute.
Los que acudirán a su llamado lo vitorearán, así como lo hicieron en el año 2006 cuando lo proclamaron “Presidente legítimo de México” y acatarán la línea que les imponga; y para eso, estarán pendientes hacia donde se mueva su dedito. ¡Zas!
El mejor escenario para López Obrador es que el PRD se sume completamente a su proyecto presidencial. Lamentablemente, el político tabasqueño es soberbio. Quiere que la cúpula del PRD se entregue fácilmente y le pidan perdón por todo “el daño lo que le hicieron” cuando pertenecía a esas filas.
Tal vez el PRD no gane la elección presidencial si va con candidato propio en 2018, pero logrará conservar su registro. Perdería con dignidad y lograría espacios importantes en algunas entidades federativas. No está del todo derrotado.
En Guerrero, por ejemplo, gobierna importantes municipios (Acapulco, Zihuatanejo, Ometepec, Teloloapan y Pungarabato)
Además, tiene una importante representación en el Congreso local. De hecho, hace unos días estrenó dos nuevos integrantes en su fracción parlamentaria: dos diputados que renunciaron al PT.
AMLO logrará importantes votos en 2018 en Guerrero. De eso no hay duda. Debilitará al PRD, Movimiento Ciudadano y al PT. Pero el PRD no se dejará derrotar fácilmente. Peleará con todo.
Si los personeros del tabasqueño en la entidad suriana fueran inteligentes, no se enfrascarían en una guerra de dimes y diretes con los dirigentes del PRD. Buscarían la forma de pactar una alianza en donde todos salgan ganando. Pero no, prefieren el pleito.
Ningunear al PRD antes de tiempo, es un grave error.
Insisto, no todos los perredistas que desde ahora se ponen la camiseta de Morena cuentan con estructura. La mayoría va en busca de chamba, no por principios. Y la sociedad ya los conoce, porque antes fueron colaboradores y férreos defensores de Zeferino Torreblenca Galindo y Ángel Aguirre Rivero, y al final, actuaron como viles ingratos.
Por otra parte, el perredismo guerrerense realizará una marcha el domingo para demandar justicia por los militantes que han sido asesinados en los últimos días en diferentes puntos de la entidad. Aunque es una marcha con un claro mensaje para López Obrador, con el que le estarían demostrando que el Sol Azteca está más vivo que nunca y que no tiene miedo de ir solo en 2018.
Estaremos atentos de los eventos que tendrán los principales partidos de la izquierda electorera del país en la cuna de los Sentimientos de la Nación.
OTRA MÁS DEL FISCAL OLEA.- El que no entiende que calladito se ve más bonito, es el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Javier Olea Peláez.
Este viernes después del acto por el 155 aniversario de la Batalla de Puebla, en la 35 Zona Militar, dijo que no podrá ejercitar la orden de aprehensión por el delito de homicidio que hay contra el priista Saúl Beltrán Orozco, quien el miércoles solicitó licencia como diputado local.
A ver si al rato no sale que se le escapó el compadre del Tequilero, líder criminal que opera en algunos municipios de la región de Tierra Caliente.
El ex alcalde priista de Tlapa de Comonfort, Willy Reyes Ramos (acusado de ordenar el homicidio de Moisés Villanueva de la Luz/Diputado 500), es un claro ejemplo. De hecho, ha sido más astuto o ha corrido con suerte que el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, y Dámaso López, “El Licenciado”, líder del Cartel de Sinaloa, quienes ya fueron capturados por las autoridades.
Y Javier Olea, como todos sabemos, fue abogado del prófugo ex alcalde tlapaneco.

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