*** El incremento de ejecuciones es por la guerra entre bandas criminales; justifica
*** Critica que las policías municipales representan una debilidad institucional en materia de seguridad
Jesús García/API
Reportero
Chilpancingo, Gro. 13 de Febrero del 2017. (Síntesis de Guerrero). – El vocero del Grupo de Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia reconoció que desde el pasado fin de semana hay “un aumento en el número de ejecuciones propias de los enfrentamientos que existen entre las bandas delictivas”.
Dijo que “con el propósito de hacerse notar y controlar su territorios, buscan establecer su dominio con acciones de extrema violencia, sobre todo en Chilpancingo, Iguala y Taxco”.
El funcionario citó que las acciones son cada vez más violentas, y “de extrema crueldad”. Apuntó que hay casos específicos como en el puerto de Acapulco, donde se suscitan enfrentamientos entre narcomenudistas.
Aunque el funcionario señaló que las bandas criminales “sí están identificadas”, en contraparte, argumentó: “a mí no me corresponde señalar cuales son porque ya se tiene conocimiento de qué grupos se trata».
Agregó que muchas veces se trata de agrupaciones distintas, puesto que no hay un grupo hegemónico en el Estado, “sino en diferentes zonas”.
Reiteró que es el caso de Acapulco, Chilpancingo, Tierra Caliente e Iguala, donde diferentes grupos antagónicos se disputan el territorio entre sí.
“Hay un diagnóstico de cuál es el mapa delictivo en el Estado y lo que hay que reconocer es que hay una parte de la estrategia de seguridad que no está trabajando al mismo nivel que lo que están haciendo las instituciones de seguridad, tanto federales como estatales, correspondiente a las policías preventivas de los 81 Ayuntamientos; ahí es donde se está observando la mayor debilidad institucional”, dijo.
Sostuvo que es necesario replantear una estrategia para fortalecer las policías preventivas municipales y es la parte que hace falta en la estrategia de seguridad.
Agregó que los que están haciendo las instituciones federal y estatal “es trabajar unidas y coordinadas”, derivando así en detenciones importantes como la casa de seguridad en Zihuatanejo y la detención de personas que poseían un arsenal impactante de fusiles AK-47, AR-15 y una serie de aditamentos propios de la delincuencia organizada.
Álvarez Heredia reconoció que “son cada vez más los jóvenes involucrados en grupos delictivos, que a su vez se fragmentan cada vez más”.
Expresó que las edades en que los jóvenes se empiezan a involucrar van desde los 18 hasta los 21 años. “Es algo muy grave que los jóvenes al no encontrar oportunidades en otras actividades, vean la delincuencia organizada como una opción, en un asunto que ya tiene varios años y su reclutamiento se da más en la Sierra, por eso no se ve”. (Agencia Periodística de Investigación)