Corrupcionario brinda guía de vocabulario sobre corrupción en México

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Escrito por James Bargent

de In Sight Crime

 

Activistas mexicanos crearon el primero «Corrupcionario» del mundo, una satírica recopilación del léxico mexicano relacionado con la trampa, que transmite un mensaje muy serio sobre el arraigo que han alcanzado la corrupción y el delito en la sociedad mexicana.

Pregúntele a la mayoría de los mexicanos qué es un «trámite» y le describirán los procedimientos burocráticos por los que tiene que pasar cualquier ciudadano para salir adelante en la vida civil. Pero el equipo responsable del «Corrupcionario Mexicano» tiene una definición más pintoresca.

Para los autores, un trámite es un «Procedimiento obligatorio —e incluso gratuito en un número considerable de casos— que las oficinas de gobierno intentan hacer pasar como un favor al contribuyente –a nosotros, pues—. Te quitan tu tiempo, la esperanza de arreglar el asunto que te preocupa, tu lana [dinero] y, encima de todo, te atienden con la pereza de un oso que está muy lejos del desfile de primavera».

El Corrupcionario es obra de la organización anticorrupción Opciona. Según los autores, el propósito del libro es arrojar luz sobre las innumerables formas en las que la corrupción se ha adueñado de la sociedad mexicana y cuestionar su normalización social.

«Hicimos un compendio de palabras asociadas a un fenómeno tan internalizado en nuestra sociedad como lo es la corrupción, para ponerle nombre y apellido a situaciones, personajes y acciones terribles que, maquilladas por la cotidianidad, nos parecen normales», afirman.

La definición de corrupción que sigue el Corrupcionario es amplia; no cubre solo los hechos reales, sino también la corrupción más amplia de la sociedad mexicana, valores y actitudes, causadas por la corrosiva influencia del crimen organizado, la trampa y la debilidad de los organismos estatales. Cubre tres áreas generales, que define como «la corrupción de nosotros, la corrupción de ellos y la corrupción de todos».

Muchos términos describen los actos corruptos de cada día del tipo que encontrarán muchos ciudadanos comunes, como pagar un «brinco» para evitar el papeleo y las normas en procedimientos públicos. Otros designan las prácticas corruptas que infestan la vida civil, como la técnica de compra de votos conocida como el «carrusel», donde los votantes pasan sus papeletas en blanco al comprador de votos, quien luego les devuelve el voto ya marcado de otra persona para que lo coloquen en la urna electoral.

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Además de la jerga sobre corrupción, Opciona emplea sus definiciones para propinar ganchos políticos a instituciones, figuras públicas y actitudes en México.

Algunas definiciones atacan a políticos acosados por escándalos y a sus círculos íntimos. Un ejemplo es la primera dama de México, Angélica Rivera, quien se vio implicada en un escándalo por la compra de lujosas propiedades. Bajo el término «Casa Blanca», la sarcástica definición reza así: «Imponente exmansión de la primera dama, quien, con el sudor de su frente, ahorró millones de pesos durante décadas, para así algún día proclamarse indiscutiblemente como ‘La Dueña'».

La recopilación incluye también conceptos, como “Justicia”, que se describe como «Construcción social inexistente en México. Punto». La definición de “Justicia por mano propia”, entre tanto, remite al movimiento de milicias de vigilantes en México y ofrece la definición, «Dada la ausencia de un sistema de justicia efectivo —ya no se diga confiable—, se trata de un método empírico basado en el adagio antiguo ‘ojo por ojo'».

 

Fuente: Insightcrime

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